Muestreo más estricto y aislamientos más largos: las nuevas medidas de Sanidad frente a la gripe aviar

El nuevo protocolo alinea la respuesta humana a la gripe aviar con los criterios de vigilancia zoonótica, extendiendo a 14 días la vigilancia pasiva y reforzando el aislamiento de casos confirmados. Mientras tanto, la amenaza se intensifica con 14 focos en aves de corral y el establecimiento de una Zona de Restricción Adicional en Valladolid.

La Comisión de Salud Pública ha dado luz verde a una actualización crucial en la estrategia nacional de contención de la Gripe aviar, publicando el documento ‘Prevención, detección Precoz y control de gripe aviar en personas expuestas a focos en aves y visones’. Este protocolo introduce modificaciones esenciales en la gestión de casos humanos y contactos, buscando la alineación total con el ‘Protocolo de Vigilancia de casos humanos de gripe zoonótica‘.

La necesidad de esta actualización se basa en la constante circulación del virus H5N1 de Alta Patogenicidad (IAAP) en España y la evidencia de que la amenaza viral requiere una respuesta coordinada que trascienda la sanidad animal. También recuerdan que la gripe aviar es una Enfermedad de Declaración Obligatoria (EDO) tanto en el ámbito animal como en el de salud humana, y para los trabajadores expuestos es clasificada como enfermedad profesional.

El riesgo de adaptación viral

La justificación de estas nuevas directrices está directamente ligada a dos fenómenos recientes y preocupantes que demuestran la plasticidad del virus. La detección del primer brote de gripe aviar en una granja de visones en España durante la temporada 2021-2022, supuso un punto de alerta máximo, ya que los visones son susceptibles tanto a los virus de la gripe aviar como a los virus estacionales humanos. Un brote en esta especie mamífera podría suponer un riesgo significativo de adaptación muy eficaz de los virus aviares a los mamíferos o de un reordenamiento genético entre virus aviares y humanos, generando un nuevo virus con potencial pandémico y capacidad de transmisión entre personas.

Segundo, la experiencia previa en la temporada 2021-2022 reveló desafíos en la detección. Gracias a las medidas de cribado establecidas en protocolos anteriores, se detectaron dos muestras positivas mediante RT-PCR en trabajadores asintomáticos de granjas infectadas. Sin embargo, la ausencia de síntomas, la baja carga viral y los resultados serológicos negativos plantearon la posibilidad de que estas detecciones fueran contaminaciones ambientales y no infecciones reales con capacidad de replicación. Por ello, se ha considerado imperativo actualizar el protocolo para establecer las condiciones idóneas para la toma de muestras, evitando esa posible contaminación.

Nueva vigilancia humana: 14 días y muestreo estricto

Las principales novedades del protocolo se enfocan en modificar la duración del periodo de vigilancia pasiva y ajustar los procedimientos de cribado. En primer lugar, se ha modificado la duración del periodo en el que las personas expuestas deben auto-vigilar la aparición de síntomas. Este periodo se extiende desde el día de la notificación de sospecha del foco hasta 14 días después del último contacto con las aves, sus cadáveres o materiales contaminados. Las personas expuestas deben estar atentas a cualquier señal de enfermedad, que puede incluir fiebre, malestar general, tos, dificultad respiratoria, conjuntivitis, e incluso síntomas gastrointestinales o neurológicos. Ante la aparición de cualquier síntoma, se debe descartar la gripe A mediante RT-PCR en las primeras 24 horas.

Además, para aumentar la probabilidad de detección de casos asintomáticos, se mantiene el cribado con toma de muestra orofaríngea para RT-PCR en todas las personas expuestas e implicadas en las tareas de control. Pero para minimizar el riesgo de que una PCR positiva se deba únicamente a la contaminación ambiental, la toma de muestras para cribado debe realizarse cumpliendo requisitos estrictos. Debe realizarse entre los 5 y 7 días desde la última exposición de riesgo, antes de comenzar la jornada laboral o tras el aseo personal de la persona expuesta, y siempre utilizando ropa diferente a la utilizada en las labores desempeñadas en la granja.

Si una persona asintomática da positivo en la PCR y no se siguieron estas recomendaciones, se exigirá una segunda muestra 24 horas más tarde en condiciones adecuadas o la demostración de seroconversión mediante serología para confirmar el caso. Si no se cumplen estas condiciones, el caso será descartado y considerado como contaminación.

Actuaciones ante casos confirmados: aislamiento y trazabilidad

Las actuaciones ante casos confirmados han sido profundamente revisadas. Un caso confirmado debe permanecer ingresado en habitaciones con aislamiento respiratorio, valorándose incluso el traslado a una Unidad de Aislamiento de Alto Nivel (UATAN).

El manejo del paciente implica el uso riguroso de Equipo de Protección Individual (EPI), incluyendo mascarilla FFP2, guantes limpios no estériles, bata desechable, y protección ocular o facial. Estas precauciones deben mantenerse hasta 14 días tras la fecha de inicio de síntomas, o hasta la obtención de una RT-PCR negativa a gripe A.

Además, se refuerza la trazabilidad viral y humana, siendo obligatorio realizar el estudio de contactos de todos los casos confirmados. Si el subtipo de gripe A no es estacional (H1 o H3), se debe descartar urgentemente los subtipos aviares H5, H7 y H9. La confirmación y caracterización mediante secuenciación genómica se realiza en el Centro Nacional de Microbiología (CNM).

En cuanto a los contactos estrechos de un caso confirmado (más de 15 minutos a menos de 2 metros), se les realizará vigilancia activa durante 14 días, además de un cribado obligatorio mediante RT-PCR entre los días 5 y 7 después del último contacto. Si un contacto se convierte en caso sospechoso, se iniciará una investigación inmediata para confirmar o descartar la transmisión del virus persona a persona. Para personas vulnerables o con alta exposición, se valorará la administración de quimioprofilaxis post-exposición (como Oseltamivir) preferiblemente en las primeras 48 horas.

El escenario epidemiológico en España: Valladolid bajo restricción

La justificación para estas medidas proviene de la situación epidemiológica en las explotaciones ganaderas. Desde el inicio de la actual temporada, 1 de julio de 2025, España ha notificado 14 focos de IAAP H5N1 en aves de corral distribuidos en varias provincias, siendo Valladolid la más afectada con 7 focos. Les siguen Toledo y Huelva, con dos focos cada una, además de Badajoz, Guadalajara, y Madrid, que suman otros tres focos.

El foco más reciente notificado, el 20 de octubre, afectó una granja con aproximadamente 54.000 aves en Ataquines (Valladolid), situada cerca de otro foco previamente confirmado.

Como medida de refuerzo y control ante la evolución de la enfermedad en las últimas semanas, la Junta de Castilla y León, en coordinación con el MAPA, ha establecido una Zona de Restricción Adicional (ZRA) alrededor de los focos de Valladolid. Esta ZRA añade 10 km adicionales a la Zona de Restricción existente, abarcando un radio de 10 a 20 km desde cada foco notificado.

Las medidas de refuerzo implementadas en esta ZRA incluyen: autorización previa para el traslado de aves de corral, refuerzo de la vigilancia activa y pasiva en las explotaciones, intensificación de los controles de bioseguridad y estrictos controles de limpieza y desinfección de los vehículos.

En cuanto a las aves silvestres, se han detectado 51 focos distribuidos en Andalucía, Extremadura, Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Madrid y Cataluña. Otros 3 focos han sido notificados en aves cautivas tanto en el País Vasco, como en Andalucía y la Comunidad Valenciana

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) subraya la importancia de mantener y reforzar las medidas de bioseguridad en las explotaciones avícolas para evitar el contacto directo o indirecto con aves silvestres, que desde julio de 2025 han sumado 51 focos. A pesar de que el virus no se transmite al hombre a través de la carne de ave cocinada, huevos o productos procesados, la vigilancia en granjas (atención a caída de consumo de agua/pienso o mortalidad elevada) es esencial para la detección precoz.


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