Avanzar en herramientas de diagnóstico más accesibles, llave para mejorar el pronóstico en enfermedad hepática

La AEEH celebra su 49 Congreso Anual apuntando a la prevención y la detección precoz como principales activos para reducir la incidencia y mortalidad.

AEEH

El consumo de alcohol y las enfermedades metabólicas son, a día de hoy, las principales causas de la enfermedad hepática. Así, teniendo en cuenta la importancia que juegan los hábitos saludables en estas patologías, el 49 Congreso Anual de la Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH), pone uno de sus focos en la importancia de la prevención. Para Manuel Romero, presidente de la AEEH, “hay que controlar el consumo de alcohol así como regular el acceso a ciertos productos alimenticios, tales como aquellos que contengan grasas saturadas o las bebidas azucaradas; hay que legislar, poner precios y barreras reales”. En este sentido, Romero aludía a que para lograrlo, ya “existen datos en la literatura científica que demuestran el impacto de subir los impuestos de alimentos perjudiciales y subvencionar o poner un precio razonable aquellos más saludables”.   

Con esto en mente, una de las prioridades que persigue e impulsa la AEEH es la creación de un Plan Nacional de Salud Hepática. También porque, como ponía de manifiesto Romero, “las enfermedades hepáticas siguen aumentando, entre ellas los hepatocarcinomas, cuya mortalidad sigue aumentando mientras en otros tumores, baja”. Aquí, el presidente de la AEEH llamaba a “trabajar en la oportunidad de prevenir y avanzar en diagnóstico precoz”, para lograr el objetivo de reducir las cifras tanto de incidencia como de mortalidad. En este aspecto, impulsar la investigación desde el diagnóstico hasta el tratamiento, sigue siendo un punto esencial.

Manejo del hepatocarcinoma

“El hepatocarcinoma es un problema acuciante porque la mortalidad continua aumentando, pero el perfil del paciente está cambiando tanto en cuanto a la edad como en enfermedad hepática subyacente; antes el 90-95 por ciento de pacientes diagnosticados con esta neoplasia tenían cirrosis y ahora esta cifra ha bajado hasta aproximadamente el 75 por ciento”, exponía Romero.  En cuanto a los avances en su abordaje, el especialista ponía de relieve “el conocimiento sobre el microambiente tumoral, nuevas dianas terapéuticas, la inmunoterapia o combinación de tratamientos de esta índole, ya que con todo ello se está logrando alargar la vida y disminuir la mortalidad”. Asimismo, se refería a “un subgrupo en el que pueden entrar uno de cada cuatro pacientes con hepatocarcinoma avanzado que serían inmunosensibles y que podrían ser respondedores a largo plazo, en los que el tumor se frene o haya regresión”.

Como aseveraba Romero, “el hepatocarcinoma es el paradigma de todo lo que se puede lograr en enfermedad hepática”. Y es que, agregaba que, “el punto final es el cáncer, pero si prevenimos y frenamos las enfermedades hepáticas como la Hepatitis B y C o la esteatosis hepática, entre otras, podemos evitar el desarrollo de tumores”. “Espero que este congreso sirva de punto de referencia para que todos los hepatólogos nos sintamos parte de la solución del hepatocarcinoma y que, a partir de aquí, se siga avanzando en investigación y probando nuevos fármacos que nos permitan prevenir y curar”, concluía Romero.

Siguiendo con la prevención, en este caso secundaria, Aller ponía el foco en que “los programas de cribado actuales no están siendo eficaces”. A este respecto aportaba un dato: “el 40 por ciento de os casos se están diagnosticando fuera de los cribados”. Por este motivo instaba reforzarlos, porque con una correcta implantación “consiguen detectar el cáncer en estadios curativos y antes de que sea tarde”.

En este sentido, los representante de la AEEH llamaban a avanzar en investigación en diagnóstico. Aquí, Aller urgía a contar con “herramientas accesibles y no invasivas”. “También hay que avanzar en nuevos marcadores que sean útiles en biopsia líquida e investigar en herramientas accesibles, más baratas y fáciles de utilizar”.

Colaboración entre agentes

En el avance contra las enfermedades hepáticas, la colaboración juega cada vez un papel más protagonista. Así, como destacaba Romero, para dar respuesta a las necesidades en esta disciplina, el trabajo conjunto “entre el Ministerio de Sanidad, otras sociedades científicas, las asociaciones de pacientes o la enfermería”, es clave para avanzar en la materia.

En el marco de esta unión se está trabajando ya para, dentro del Real Decreto de Áreas de Capacitación Específica (ACE), crear una de hepatología avanzada. Como detallaba Romero, “el objetivo es que aquellos profesionales con interés en esta área puedan tener dos años extra de formación para el manejo de enfermedades hepáticas complejas”. La AEEH, junto a representantes autonómicos de la entidad, ya ha comenzado el proceso para lograr esta ACE.

A este respecto, Romero indicaba que la formación en hepatología está abierta a profesionales como “pediatras, internistas o médicos de familia, teniendo en cuenta además la importancia de estos médicos que son la base del sistema”. Además, como recordaba Rocío Aller, secretaria de la AEEH, la enfermedad hepática “es multidisciplinar por todos sus factores de riesgo cardiovascular, la importancia de la nutrición, ver qué ejercicio tiene que hacer cada paciente… y aquí el profesional de atención primaria es la puerta de entrada”. En este punto, Aller subrayaba al importancia “del apoyo de la enfermería, ya que está demostrado su papel y relevancia en el seguimiento de los pacientes”.


También te puede interesar…