MIR 2026: la tercera semana acaba con Interna, Urgencias, Geriatría y Anatomía Patológica agotadas

El proceso alcanza el 82% de cobertura con 7.814 plazas asignadas. Los aspirantes por encima del número 9.600 se encomiendan a una Medicina de Familia que aún conserva más de 1.300 vacantes

El proceso de adjudicación de plazas MIR 2026 ha entrado en su recta final tras una tercera semana que ha funcionado como una auténtica criba para los aspirantes con números de orden intermedios. Al cierre de este viernes 22 de mayo, el tablero de la Formación Sanitaria Especializada (FSE) presenta un aspecto radicalmente distinto al de hace apenas cinco días. Si las dos primeras semanas fueron una carrera de velocidad por las disciplinas quirúrgicas y tecnológicas de élite, estos últimos cinco días han sido una batalla de resistencia por los últimos reductos de la medicina hospitalaria.

Con el 82% de las plazas de Medicina ya adjudicadas, 7.814 de las 9.529 ofertadas, el sistema respira un aire de cambio de ciclo definitivo. La jornada de hoy viernes ha certificado el agotamiento de especialidades clave como Geriatría y Análisis Clínicos, que se suman a las caídas previas de Medicina Interna, Urgencias y Anatomía Patológica durante el jueves. Para los números de orden que superan la barrera del 9.500, el mapa de opciones se ha estrechado de forma implacable, dejando a la Medicina Familiar y Comunitaria como la gran y, en muchos casos, única tabla de salvación.

Un viernes de decisiones de última hora

La jornada de este viernes 22 de mayo ha sido especialmente cruenta para las disciplinas de perfil investigador y de diagnóstico. La criba comenzó temprano con la especialidad de Análisis Clínicos, que colgó el cartel de «agotada» tras repartir su ultimísimo billete al aspirante con el número de orden 9.518. Este cierre es significativo, ya que se ha producido de forma más prematura que en convocatorias previas, confirmando un repunte de interés por el trabajo de laboratorio en esta edición.

Sin embargo, uno de los momentos más destacados de la mañana fue el cierre de Bioquímica Clínica. A pesar de contar con una oferta muy reducida este año, exactamente la mitad que en la edición anterior, sus dos únicas vacantes volaron durante este turno, sellando su cupo con el número 9.568.

El gran titular de la tarde, no obstante, se lo llevó Geriatría. La especialidad centrada en el paciente anciano, considerada estratégica debido al envejecimiento poblacional, agotó su última plaza con el aspirante número 9.588. En las últimas horas, Cataluña fue el motor de esta disciplina, con firmas consecutivas en centros como Vic, Igualada y Figueres. Su agotamiento deja a los opositores que elegirán a partir del próximo lunes sin una de las opciones clínicas con mayor proyección de salidas laborales.

El debut de Urgencias y el fin de Interna

El jueves se certificó el primer agotado de Medicina de Urgencias y Emergencias, la especialidad más joven del sistema, que debutaba este año con 82 plazas. El último asiento fue para el número de orden 8.661, quien optó por formarse en el Hospital Universitario de Cuenca. Su rápida aceptación demuestra que el perfil de urgenciólogo es uno de los más atractivos para quienes buscan una práctica clínica intensa y salida laboral inmediata.

Ese mismo jueves, el sistema despidió a uno de sus pilares fundamentales: Medicina Interna. El gran buque insignia de la formación hospitalaria integral agotó sus 442 plazas con el número de orden 8.460, quien eligió el Hospital de Can Misses en Eivissa. El cierre de Interna marca un punto de no retorno en el proceso, ya que tradicionalmente ha funcionado como el refugio para los aspirantes que buscaban una visión global del paciente pero que no habían alcanzado plaza en las especialidades de primera línea quirúrgica.

Finalmente, Anatomía Patológica completó la triada de cierres del jueves. La disciplina de los tejidos y los diagnósticos precisos consiguió el cierre en el aspirante con el número de orden 8.892, con destino en el Hospital de Galdakao-Usansolo. Al igual que Interna, su desaparición obligó a los aspirantes del viernes a volcarse en las especialidades de laboratorio y geriatría que aún resistían.

Una España a dos velocidades

Los datos reflejan una tendencia geográfica muy clara en este MIR 2026. Navarra se ha consolidado como la comunidad autónoma más eficiente del país, habiendo asignado ya el 85,8% de sus plazas (133 de 155). Le sigue de cerca la Comunidad de Madrid, que a pesar de liderar la oferta total con 1.678 plazas, ya presenta una cobertura del 90,6%.

El atractivo del norte de España ha sido una de las grandes sorpresas de la convocatoria. Comunidades como Cantabria (83,7%) y el País Vasco (81,1%) presentan porcentajes de ocupación muy superiores a la media nacional. Detrás de este éxito se encuentran factores económicos determinantes: los futuros residentes están priorizando destinos donde el coste de vida es más asequible y donde las condiciones retributivas pueden ser hasta 400 euros mensuales superiores a otros territorios. En un contexto donde el colectivo médico estima haber perdido un 25% de poder adquisitivo en las últimas décadas, el precio del alquiler se ha convertido en un factor de elección tan relevante como el prestigio del hospital.

Este pragmatismo ha favorecido la descentralización hacia provincias de la España vaciada. Por ejemplo, unidades en Soria, Teruel o Lugo han recibido adjudicaciones de especialidades como Oftalmología o Medicina Interna mucho antes de lo habitual en series históricas.

El despertar del gigante: Medicina de Familia

Mientras el bloque hospitalario se volatiliza, la Medicina Familiar y Comunitaria (MFyC) ha tomado el mando absoluto del proceso por puro volumen estadístico. Durante la últimas jornadas, Familia se ha consolidado como la especialidad trending número uno. Sin embargo, la disciplina sigue arrojando una paradoja persistente: a pesar del acelerón de esta semana, todavía quedan 1.715 plazas libres en el sistema (según los datos de cobertura del 82% global), lo que la convierte en la opción única para los miles de aspirantes que entrarán en juego a partir del lunes.

Al cierre de este viernes, la última plaza adjudicada de la mañana fue precisamente de Familia, en el área de gestión sanitaria norte de Huelva, otorgada al número de orden 9.598. La distribución territorial de esta especialidad muestra una concentración clara en las grandes capitales; unidades como la de Barcelona Ciutat o los grandes centros de Madrid están ya rozando el lleno técnico.

Los grandes hospitales echan el cierre

Los grandes centros de referencia nacionales han terminado la semana con el cartel de «completo» o en tiempo de descuento. El Hospital 12 de Octubre en Madrid ya ha alcanzado el 100% de ocupación (112 plazas). Otros gigantes como el Gregorio Marañón (119 plazas cubiertas), el Ramón y Cajal y el Vall d’Hebron en Barcelona (118 plazas) han completado oficialmente su proceso de acogida de nuevos residentes para esta edición.

Esta saturación de los centros estrella está obligando a los aspirantes a mirar hacia hospitales de provincias como Alicante, Murcia o Zaragoza, que todavía conservan algunas vacantes en especialidades médicas de interés y ofrecen una formación de excelencia con menor presión asistencial y habitacional.

¿Qué queda para la cuarta semana?

Con la desaparición de Interna, Urgencias, Geriatría y el bloque de laboratorios, el proceso entra en su fase de absorción masiva. El lunes 25 de mayo, los aspirantes con números de orden superiores al 10.000 se encontrarán ante un catálogo extremadamente reducido. Actualmente, solo quedan plazas en ocho especialidades, destacando por volumen en primer lugar Medicina Familiar y Comunitaria con más de 1.300 vacantes aún en el tablero; Medicina del Trabajo, que mantiene un ritmo de elección superior a otros años, con un 78% de ocupación; Medicina Preventiva y Salud Pública, el refugio para quienes buscan perfiles orientados a la gestión e investigación, con un 52% de cobertura; y Microbiología y Parasitología, que se encuentra al borde del abismo con apenas una o dos plazas restantes en todo el país.

El MIR 2026 ha demostrado ser una convocatoria marcada por el pragmatismo económico, la búsqueda de la calidad de vida y el adiós definitivo al hospitalocentrismo de las grandes urbes. La próxima semana completará un mapa sanitario que refleja, más que nunca, las inquietudes sociales de una nueva generación de médicos que prioriza la conciliación y la estabilidad financiera por encima del prestigio tradicional de los grandes centros.


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