El Hospital Universitario de Bellvitge, junto al Institut Català d’Oncologia (ICO), está a la vanguardia en España en el desarrollo de ensayos clínicos centrados en la teragnosis, una técnica avanzada que combina diagnóstico y tratamiento del cáncer a través de radiofármacos específicos. Esta estrategia permite atacar con precisión las células tumorales, minimizando los efectos secundarios y logrando mejores resultados clínicos, especialmente en pacientes con tumores avanzados y escasas opciones terapéuticas.
Bellvitge y el ICO participan activamente en investigaciones con radiofármacos de nueva generación aplicados a múltiples tipos de tumores: próstata, mama, pulmón, ovario, glioblastoma y tumores neuroendocrinos, entre otros. La institución se consolida así como uno de los centros líderes en investigación teragnóstica a nivel nacional, tanto por el volumen de ensayos como por la diversidad de cánceres tratados.
La clave de esta técnica es su capacidad para localizar con precisión las células malignas y actuar sobre ellas de forma selectiva, reduciendo la toxicidad y mejorando el pronóstico del paciente.
«Hablamos de un cambio de paradigma: tratamos tumores avanzados con mayor eficacia, mejor calidad de vida para el paciente y menor toxicidad», explicó Montserrat Cortés, coordinadora de Medicina Nuclear-PET del Hospital de Bellvitge.
Una herramienta dual: diagnóstico y terapia en una sola estrategia
La teragnosis se basa en radiofármacos compuestos por un isótopo radiactivo unido a una molécula dirigida a una diana tumoral concreta. Según el isótopo utilizado, este compuesto puede servir tanto para realizar diagnósticos (con técnicas como PET/TC o PET/RM) como para aplicar tratamientos terapéuticos. Esta precisión permite intervenciones personalizadas, seguras y con un impacto mínimo en los tejidos sanos.
«A diferencia de la quimioterapia, que circula por todo el cuerpo, los radiofármacos actúan como un misil inteligente que identifica las células malignas», señaló Cortés.
Esta tecnología abre nuevas opciones para tratar cánceres que no responden a las terapias convencionales, como el cáncer de próstata resistente a la castración o determinados tumores neuroendocrinos.
Investigación clínica avanzada y ensayos prometedores
El impulso a la teragnosis se apoya en la colaboración entre el Hospital de Bellvitge, el ICO, el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL) y compañías farmacéuticas de alcance internacional. Algunos de los ensayos ya en marcha han arrojado resultados esperanzadores. El estudio NETTER-1, por ejemplo, ha demostrado que el radiofármaco [¹⁷⁷Lu-DOTATATE] mejora tanto la supervivencia libre de progresión como la calidad de vida en pacientes con tumores neuroendocrinos.
Además, se encuentran en fases avanzadas (fase III) otros ensayos clínicos centrados en tumores neuroendocrinos y cáncer de próstata, cuyos resultados se darán a conocer próximamente.
El desarrollo de la teragnosis forma parte del compromiso estratégico del Hospital de Bellvitge con la medicina personalizada de precisión, que busca adaptar cada tratamiento a las características biológicas del paciente. Esta orientación será una de las áreas clave del futuro Bioclúster de Innovación y Salud de Bellvitge, un proyecto estratégico que se ubicará en el hub biosanitario de L’Hospitalet con el objetivo de consolidar un ecosistema puntero en investigación e innovación biomédica.
En paralelo, ante la creciente necesidad asistencial y la previsión de incorporar la terapia con PSMA al sistema público de salud, el hospital ha elaborado un plan funcional para crear una Unidad de Teragnosis que se convierta en referencia a nivel estatal. Esta nueva unidad estará equipada con más recursos, infraestructuras y tecnología para responder tanto a la atención clínica como a la investigación.
«Cada semana tratamos a varios pacientes con teragnosis, a menudo en régimen ambulatorio. Necesitamos espacios específicos para seguir creciendo y ofrecer a la ciudadanía lo que ya es una realidad en otros países europeos»,
afirmó José Luis Vercher, médico adjunto del Servicio de Medicina Nuclear-PET del Hospital de Bellvitge, vicepresidente de la Sociedad Europea de Imagen Híbrida, Molecular y Traslacional (ESHI-MT) y embajador nacional de la fundación internacional Oncidium.
Futuro clave para la oncología personalizada
El futuro de la teragnosis se vislumbra aún más prometedor gracias a su combinación con otras terapias emergentes, como la inmunoterapia o los inhibidores de puntos de control inmunitario (checkpoints). También se están desarrollando nuevos isótopos —como el actinio-225, el terbio-161 o el plomo-212— con mayor capacidad para eliminar células tumorales resistentes.
«Estamos entrando en una nueva era. La teragnosis no solo mejora la supervivencia, sino también la calidad de vida del paciente. Nos dicen que, por primera vez, reciben un tratamiento que les hace sentirse bien. Algunos alargan su vida durante años con buena calidad. Pero esto es solo el comienzo. El creciente interés de la comunidad oncológica y de la industria farmacéutica internacional en el desarrollo de esta terapia augura un futuro esperanzador y lleno de posibilidades para los pacientes», concluyó Vercher.
