Los niveles altos de colesterol de lipoproteínas de baja densidad (C-LDL) representan un factor de riesgo cardiovascular. Contar con niveles elevados de este lípido puede derivar en diferentes enfermedades cardiacas o accidentes cerebrovasculares. Por ello, su control tanto desde la prevención como terapéuticamente, es esencial para evitar complicaciones.
“Su impacto es muy importante porque los niveles elevados de colesterol de lipoproteínas de baja densidad o C-LDL, conocido popularmente como colesterol malo, es la principal causa del desarrollo y progresión de la Enfermedad Vascular Aterosclerótica (EVA), enfermedad responsable del mayor número de muertes en el mundo, mayoritariamente en forma de infarto agudo de miocardio y de ictus”, explica Carmen Suárez, jefa de Servicio de Medicina Interna en el Hospital La Princesa (Madrid).
Por ello, primeramente, Suárez alude a las medidas preventivas, basadas en “un estilo de vida saludable que incluya dieta mediterránea, ejercicio físico y abstención de tabaco, lo que constituye un pilar fundamental para la prevención de la aparición y progresión de la EVA”.
«Un estilo de vida saludable que incluya dieta mediterránea, ejercicio físico y abstención de tabaco, constituye un pilar fundamental para la prevención de la aparición y progresión de la EVA»
Carmen Suárez, jefa de Servicio de Medicina Interna en el Hospital La Princesa (Madrid)
Además, Alessandro Sionis, director de la Unidad de Cuidados Intensivos y Agudos Cardíacos del Servicio de Cardiología del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, incide en que “el colesterol LDL es un factor causal de la aterosclerosis y la reducción del colesterol LDL ha demostrado reducir el riesgo de padecer eventos cardiovasculares en un amplio espectro de categorías de riesgo”.
Por todo ello, una vez se detecta esta patología y se observan niveles altos de C-LDL, es necesario actuar terapéuticamente para evitar consecuencias negativas.
Avances terapéuticos
En este contexto, Daiichi Sankyo y Esperion Therapeutics anunciaban recientemente que la Comisión Europea (CE) había aprobado la actualización de la ficha técnica de ácido bempedoico (Nilemdo) y Nustendi (su combinación a dosis fija con ezetimiba) como tratamientos para la hipercolesterolemia que reducen el riesgo de sufrir eventos cardiovasculares mayores. Esta población coincide con la ya financiada en España desde septiembre de 2023.
La aprobación se ha basado en los resultados del ensayo CLEAR Outcomes y convierte a este tratamiento en el primer inhibidor oral de la ACL (ATP citrato liasa) que reduce el riesgo cardiovascular mediante la disminución de los niveles de C-LDL. También, como expone Sionis, “los resultados del Cholesterol Treatment Trialists Collaboration (CTT) han mostrado que a una reducción de colesterol LDL-C de 1 mmol/L (40 mg/dL) comporta una reducción del riesgo de eventos del 22 por ciento”. Este mismo dato lo corrobora un estudio publicado recientemente en JACC Journals.
“Tras 20 años sin innovación en el campo de los fármacos orales para reducir LDL- colesterol, actualmente contamos con bempedoico”, indica Carmen Suárez. Y es que, como explica Sionis, “durante décadas, las estatinas han sido la principal y casi única opción para reducir el colesterol LDL, pero afortunadamente, a lo largo de los últimos 20 años nuevos fármacos han ampliado el arsenal terapéutico en este campo”. “Después de la ezetimiba y los inhibidores de la PCSK9, el ácido bempedoico ofrece una opción más para ayudar a los pacientes”, agrega.
“Tras 20 años sin innovación en el campo de los fármacos orales para reducir LDL- colesterol, actualmente contamos con bempedoico”
Carmen Suárez, jefa de Servicio de Medicina Interna en el Hospital La Princesa (Madrid)
También, Sionis destaca que disponer de esta opción es especialmente relevante “para el 5-10 por ciento de pacientes intolerantes a estatinas, en los que es la primera opción de tratamiento”. En esta idea abunda Suárez concretando que “hay personas que, por efectos secundarios, frecuentemente molestias musculares o cansancio, no toleran las estatinas, y en ellos este fármaco se convierte en una buena alternativa”.
Barreras en investigación
Así, bempedoico se convierte en la primera innovación en terapia oral en más de dos décadas que ha mostrado resultados positivos en el control del C-LDL en esta indicación. Los expertos resaltan que es un área con barreras que han dificultado obtener frutos en investigación.
En este sentido, Sionis recalca que “el desarrollo de nuevos fármacos es un proceso complejo y costoso y en el caso de los fármacos que tienen como objetivo reducir el colesterol LDL, además se busca un beneficio clínico a largo plazo (cinco o 10 años) ya que persiguen proteger a los pacientes durante toda su vida”. “Esto encarece mucho su desarrollo y los ensayos clínicos”, apunta.
Ahora, los datos avalan esta nueva opción. Sionis precisa que “era conocido por los estudios previos que este tratamiento puede reducir el colesterol LDL tanto en monoterapia como en combinación con otros fármacos, por ejemplo, las estatinas”. “En el ensayo CLEAR OUTCOMES el objetivo principal era la reducción del riesgo de eventos cardiovasculares mayores (MACE-4), que incluye muerte de origen cardiovascular, infarto de miocardio no fatal, ictus no fatal y revascularización coronaria; se observó una reducción del 13 por ciento de este objetivo”, subraya el especialista.
«En el ensayo CLEAR OUTCOMES el objetivo principal era la reducción del riesgo de eventos cardiovasculares mayores (MACE-4), y se observó una reducción del 13 por ciento»
Alessandro Sionis, director de la Unidad de Cuidados Intensivos y Agudos Cardíacos del Servicio de Cardiología del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona
Asimismo, Suárez incide en que “bempedoico supone una mejora importante en la protección de estas personas, ya que con las terapias orales disponibles no se conseguía descender suficientemente los valores de C-LDL y en los ensayos clínicos se ha demostrado la mayor protección para estas personas, al evitar o retrasar la EVA o su progresión”.
Guías clínicas
Cabe destacar que, en España, más del 70 por ciento de los pacientes con EVA no alcanzan los objetivos de C-LDL recomendados en las actuales guías de práctica clínica a pesar de recibir otros fármacos para este fin. Por ello, siguen teniendo más riesgo de sufrir un infarto o ictus y necesitan tratamiento adicional.
Así, como expone Suárez, “la disponibilidad de esta innovación terapéutica aumenta de forma importante el número de personas que pueden conseguir niveles protectores de C-LDL”. Siguiendo este hilo detalla que “con la triple terapia oral formada por estatinas, ezetimiba y bempedoico, se puede mejorar el pronóstico de la enfermedad”.
Sionis apunta que “esta opción amplía el abanico de fármacos disponibles para el tratamiento del colesterol LDL y, aunque las estatinas siguen siendo el pilar del tratamiento, el ácido bempedoico resulta de gran utilidad para que aquellos pacientes de muy alto riesgo cardiovascular que no hayan conseguido una reducción suficiente de colesterol LDL puedan alcanzar los objetivos recomendados por las guías de práctica clínica (LDL <1.4 mmol/L [55 mg/dL en pacientes de muy alto riesgo] y un 50 por ciento de reducción con respecto a los niveles basales)”.
«Esta opción amplía el abanico de fármacos para el tratamiento del colesterol LDL y, aunque las estatinas siguen siendo el pilar del tratamiento, el ácido bempedoico resulta de gran utilidad para pacientes de muy alto riesgo»
Alessandro Sionis, director de la Unidad de Cuidados Intensivos y Agudos Cardíacos del Servicio de Cardiología del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona
Combinaciones y posología
En cuanto a las ventajas que aporta, Sionis indica que a pesar de que “no es el único fármaco que puede ser combinado con otras terapias para reducir el colesterol LDL y, de hecho, es habitual combinar las estatinas con ezetimiba y/o con inhibidores de la PCSK9″.
Por su parte, Suárez destaca que una de las aportaciones de este tratamiento es que “con las terapias orales de las que se disponía, ezetimiba es muy bien tolerado, pero muchas veces insuficiente por sí solo para alcanzar los objetivos de control de C-LDL”.
En definitiva, los expertos consideran que la disponibilidad de este fármaco viene a completar el arsenal terapéutico en esta indicación con buenos niveles de tolerabilidad y eficacia. En concreto, Sionis destaca de esta opción “su fácil posología al ser un fármaco de administración oral, así como el hecho de que esté disponible su combinación a dosis fija con ezetimiba en un solo comprimido”. Suárez expone una idea similar enfatizando que “va a permitir aumentar la eficacia mediante un tratamiento oral que, en muchas ocasiones no supondrá incrementar el número de comprimidos a tomar, lo que incrementará el número de personas más protegidas frente a la aparición o progresión de la EVA, mejorando su pronóstico y reduciendo la probabilidad de sufrir una complicación vascular, como un infarto, un ictus o una enfermedad de las arterias de las piernas “.