BMS y la Asociación Española Contra el Cáncer, unidos para promover el ejercicio físico en pacientes oncológicos

La compañía biofarmacéutica patrocina el Espacio Activo de la AECC en Madrid, una iniciativa para fomentar la actividad física en pacientes con cáncer.

Bristol Myers Squibb (BMS) colabora con la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en su espacio activo que incluye un programa de ejercicio físico dirigido a las personas con cáncer. El programa, que consta de dos sesiones de ejercicio a lo largo de 8 semanas, está dirigido a pacientes en tratamiento, con metástasis y también a aquellos que han finalizado su tratamiento en los dos últimos años. Esta iniciativa se enmarca en el Espacio Activo de las instalaciones madrileñas de la AECC en Madrid y que pone a disposición de los pacientes oncológicos para que puedan aumentar su formación e información sobre el cáncer. Los pacientes que quieran inscribirse en este programa pueden hacerlo en el teléfono 913 985 900.

El programa de ejercicio físico oncológico se ha formulado con el objetivo de adaptar la práctica deportiva a las necesidades de cada uno de los pacientes. En este sentido, antes de iniciar el programa, se realizará una valoración inicial de los participantes para medir parámetros fundamentales como la capacidad cardiovascular, la composición corporal y la fuerza. De esta forma, se individualizará la práctica de la
actividad física a la capacidad de cada uno de los pacientes
y se procederá a la selección de los ejercicios adecuados.

“En Bristol Myers Squibb nos preocupa mejorar la salud y la calidad de vida de las personas en un sentido amplio” comenta Fernando Granell, director de la unidad de oncología de Bristol Myers Squibb. “Está demostrado que la realización de ejercicio físico de manera regular durante el proceso oncológico es beneficioso para los pacientes: puede reducir los efectos secundarios del tratamiento, mejorar la función inmunológica y aumentar la energía y el estado de ánimo de los pacientes.

Colaborar en este programa es una extensión natural de nuestra misión de mejorar la vida de las personas. Al proporcionar recursos y apoyo, podemos ayudar a los pacientes a mantenerse activos y a enfrentar su tratamiento con mayor fortaleza y resiliencia. En BMS estamos orgullosos de patrocinar esta importante iniciativa e intentar marcar la diferencia en la vida de las personas”, añade Fernando.

«El cáncer es el problema sociosanitario más importante del mundo, ya que uno de cada dos hombres y una de cada tres mujeres tendrá cáncer a lo largo de su vida. El patrocinio del Espacio Activo por parte de BMS es indispensable para seguir impulsando servicios gratuitos para pacientes y familiares, lo que nos ayuda a seguir dando respuesta a las necesidades de las personas que lo necesitan a través de proyectos tan relevantes como el ejercicio físico oncológico y su impacto en calidad de vida. Nuestro objetivo es llegar a más personas, más servicios y más apoyo si el cáncer llega», señala Isabel Bauluz, gerente de las Asociación Española Contra el Cáncer Madrid.

Beneficios de la realización de ejercicio físico en pacientes oncológicos

Realizar actividad física de manera regular y adecuada se asocia con beneficios claves para la salud humana. Los mismos se ven reflejados, por ejemplo, en mejoras en el control del peso, la aptitud muscular y cardiorrespiratoria, la salud ósea y funcional, y un menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes y algunos tipos de cáncer; por lo que su práctica contribuye en la mejora de la función inmunológica.

Estudios científicos apuntan a los efectos positivos que supone la actividad física en los pacientes oncológicos durante todo el curso de la enfermedad, incluso en aquellos pacientes que se encuentran en tratamiento. Aunque se deben seguir las recomendaciones específicas para los diferentes momentos de la patología y sus terapias, algunas investigaciones contemplan el ejercicio físico como un posible tratamiento coadyuvante con impacto en el desarrollo, crecimiento o diseminación de los tumores.

Las cifras registradas en los últimos años respecto a los pacientes supervivientes de cáncer y el tiempo de supervivencia han supuesto un creciente interés de los investigadores en la realización de ejercicio y su impacto potencial en la morbilidad relacionada y no relacionada con el cáncer. Datos limitados y no concluyentes demuestran la asociación entre la realización de actividad física y una reducción del 27% de incidencia de cáncer de pulmón entre personas fumadoras o una reducción del 12% para el cáncer de riñón.