El Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), una de las instituciones más prestigiosas en el ámbito de la investigación contra el cáncer en España, atraviesa una grave crisis que involucra acusaciones sobre problemas financieros, cuestionamientos a su gestión y daños significativos a la reputación del centro. De hecho, el patronato de la institución tumbó esta misma semana sus presupuestos.
Concretamente, el CNIO se encuentra en el ojo del huracán y enfrenta críticas por haber destinado fondos hacia proyectos artísticos, como la compra de obras y viajes relacionados con el arte, a pesar de estar sufriendo un déficit económico que lastra la investigación, su misión principal. La falta de transparencia en la gestión y la priorización de recursos ha generado dudas, y muchos piden la dimisión de la directora, María Blasco.
Programa CNIO Arte
Uno de los focos de crítica es el programa CNIO Arte, una iniciativa impulsada por la directora María Blasco que ha destinado cerca de un millón de euros a la adquisición de obras de arte y a la organización de actividades artísticas, tal y como revelaba el diario ABC el pasado miércoles. Este gasto, considerado innecesario por muchos, ha generado un profundo malestar en la comunidad científica y en la opinión pública, que cuestionan la prioridad otorgada a estos proyectos frente a la investigación científica.
Paralelamente, el CNIO enfrenta un déficit de 4,5 millones de euros, lo que ha afectado el mantenimiento de sus infraestructuras y puesto en peligro la continuidad de diversos proyectos que tienen un impacto directo en la actividad investigadora del centro. Por ejemplo, solo uno de los cuatro microscopios confocales del centro está operativo, y los sistemas de limpieza del animalario se encuentran averiados, comprometiendo la calidad de los experimentos.
En este contexto, según han explicado fuentes del centro a El Confidencial, el programa recibe financiación de una fundación que colabora específicamente con este proyecto, cuyo objetivo es crear obras de arte inspiradas en la ciencia para divulgar la investigación de excelencia realizada en la institución.
Asimismo, han destacado que la propia existencia del programa genera donaciones que se destinan directamente a la actividad investigadora, a través del programa de filantropía Amigos del CNIO. Estas contribuciones son completamente canalizadas hacia la investigación, apoyando a destacados investigadores que trabajan en la comprensión, prevención, diagnóstico y tratamiento del cáncer.
El patronato exige explicaciones
El descontento generalizado ha llevado a que, durante la reunión ordinaria celebrada este martes del patronato del CNIO, su máximo órgano ejecutivo, se haya solicitado una «explicación exhaustiva» sobre la situación actual del centro, tanto desde el punto de vista económico como laboral.
El patronato ha exigido informes detallados tanto a la dirección científica como a la administrativa, en los que se expliquen los motivos y decisiones que han conducido a lo que califican como una «crisis interna». Según fuentes del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, el organismo ha decidido no aprobar el plan de actuaciones previsto para 2025, presentado por la dirección del centro. Además de estos informes, el patronato ha convocado una reunión extraordinaria dentro de cuatro semanas para analizar la información solicitada.
La carta de los investigadores
Esta situación también ha derivado en que un grupo de científicos solicitase el lunes al Ejecutivo, mediante una carta, la apertura de una convocatoria internacional para elegir a un nuevo responsable del centro que sustituya a la actual directora científica, María Blasco, quien ocupa el cargo desde 2011. De hecho, aproximadamente la mitad de los 49 investigadores principales del CNIO han firmado la misiva, dirigida, entre otros, al secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, Juan Cruz Cigudosa, y a la secretaria general de Investigación, Eva Ortega-Paíno.
En esta línea, María Blasco afirmó en declaraciones a medios que «son ellos los que deben decidir si debo continuar o no». A pesar de las críticas a su gestión y a la falta de equipamiento señalada por algunos directores del centro, la directora científica descartó dimitir y recordó que su puesto está siempre a disposición del patronato. Blasco explicó: «Mi contrato se renueva cada cinco años por el patronato del CNIO, tras la evaluación de mi gestión como directora y debo decir que las dos evaluaciones que he recibido han sido muy positivas».
No obstante, la otra mitad de los investigadores que no han firmado la carta, consideran que no toda la responsabilidad recae sobre Blasco. Creen que parte de las dificultades del CNIO provienen de problemas en el departamento de administración. Desde el mandato de Mariano Barbacid, el CNIO enfrenta una bicefalia en la dirección, con la gerencia y la dirección científica en una posición equivalente dentro del organigrama. Esto ha generado conflictos entre ambas partes y según estas fuentes, cualquier cambio debería incluir ambos departamentos.
Por su parte, la ministra de Ciencia, Diana Morant, salió en defensa del CNIO antes los medios, asegurando que el centro contará con todos los recursos necesarios para seguir siendo un referente en investigación, al ser uno de los mejores del país. Rechazó rotundamente cualquier crítica que busque desprestigiar a los centros de investigación, destacando que el CNIO es «el principal centro de investigación oncológica de España y el segundo mejor de Europa». Morant también resaltó que este centro ha alcanzado «la mayor captación de fondos públicos nacionales e internacionales en su historia» y destacó el respaldo del Gobierno, que ha financiado la mejora de sus equipamientos, como los tres equipos renovados con un millón de euros en la última convocatoria. Además, precisó que el centro recibe un millón de euros adicionales cada año.