El Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC) ha celebrado un encuentro con periodistas enmarcado dentro del Día Mundial del Cáncer de Pulmón. Durante el evento, GEPAC dio a conocer la campaña «Inspira, espira», una iniciativa cuyo objetivo es aumentar la concienciación social sobre la enfermedad y promover la investigación en el ámbito. Para ello, se contó con la participación de Javier de Castro Carpeño, jefe de Sección de Oncología Médica del Hospital Universitario La Paz de Madrid, Álvaro Golvano Navas, psicooncólogo de GEPAC y Marcos Martínez, gerente de GEPAC.
«El cáncer de pulmón es uno de los que mayor atención ha recibido en los últimos años dada su alta prevalencia«, expuso Martínez, que añadió que, «para GEPAC, es muy importante que los pacientes participen de manera activa en la toma de decisiones sobre su enfermedad y los tratamientos, por ello, para nosotros es fundamental llevar a cabo este tipo de iniciativas que les proporcionen la información necesaria para ello». Además, aprovechó para destacar que en el cáncer de pulmón «el factor tiempo es fundamental, motivo por el cual, debemos buscar soluciones que permitan reducir los tiempos medios de aprobación de los nuevos tratamientos que existen actualmente en nuestro país».
En este contexto, el especialista De Castro hizo un repaso a la incidencia de este tumor en España. «Las proyecciones sobre el cáncer de pulmón muestran para este 2024 unos 32.000 nuevos casos anuales, y esta cifra sigue en aumento», señaló. Es el tercer cáncer más frecuente, solo detrás del cáncer de colon y próstata en hombres, y en mujeres, después del cáncer de mama y colon. Según indicó De Castro, «a pesar de ocupar el tercer lugar en incidencia, es el primero en mortalidad, representando casi el 25% de las muertes por cáncer, cifra que equivale a la mortalidad combinada de los cánceres de colon, mama y próstata, lo que refleja el enorme impacto que tiene la enfermedad».
El perfil típico del paciente, se trata generalmente de un varón de unos 65 a 70 años con antecedentes claros de tabaquismo, que a menudo presenta comorbilidades asociadas, como enfermedades respiratorias vinculadas al consumo de tabaco, como la bronquitis crónica o patología cardiovascular.
Además, el experto subrayó que es importante señalar que entre el 50% y el 60% de los casos de cáncer de pulmón se diagnostican en etapas avanzadas, en estadio 4. «Esto se debe a que muchos de los síntomas de esta enfermedad no cuentan con un signo de alerta claro, como ocurre con otros tipos de cáncer, aunque la expectoración con sangre puede ser un indicio, en muchos casos, síntomas como dificultad para respirar, expectoración persistente o infecciones respiratorias recurrentes son comunes en pacientes fumadores o con bronquitis crónica», aseguró. No obstante, «se está trabajando en la mejora de la detección precoz, que es especialmente relevante en la población de riesgo, como aquellos con antecedentes de tabaquismo, actuales o anteriores, y en personas de entre 50 y 75 años», recalcó De Castro.
Asimismo, se mencionó que existen dos grandes estudios internacionales que han demostrado la efectividad de los programas de detección precoz del cáncer de pulmón, uno europeo y otro norteamericano, además de diversas iniciativas en varios países. Estos programas no se limitan solo a la realización de un escáner, sino que incluyen un seguimiento integral de los pacientes con antecedentes de tabaquismo, especialmente en aquellos que siguen fumando, con el objetivo de promover programas de deshabituación. «Si bien no se puede considerar un programa de cribado poblacional tradicional, sí se trata de una detección dirigida a personas en riesgo», puntualizó el especialista.
Evolución del perfil del paciente
Existen dos principales tipos de cáncer de pulmón. El 85% de los casos son cánceres de células no pequeñas, mientras que el 15% restante corresponde a cánceres de células pequeñas. El cáncer de células no pequeñas, cuando se detecta en etapas tempranas, «es potencialmente curable mediante cirugía o radioterapia, a menudo complementado con quimioterapia o inmunoterapia», explicó De Castro. «En cambio, el cáncer de células pequeñas es más agresivo, no suele operarse y requiere un tratamiento combinado de quimioterapia y radioterapia».
Además, uno de los puntos en los que más se hizo hincapié en el evento fue en la importancia de que el cáncer de pulmón está experimentando un aumento significativo en las mujeres. Mientras que en los hombres la incidencia ha disminuido en las últimas décadas, gracias al control del tabaquismo, en las mujeres ha aumentado considerablemente debido a la incorporación más tardía al hábito tabáquico. «Este incremento ha sido tan notable que la incidencia de cáncer de pulmón en mujeres ha aumentado un 57% anual, convirtiéndose en el tercer cáncer más frecuente entre ellas», subrayó el experto.
La preocupación de los profesional también se detecta debido al nivel de mortalidad, ya que este cáncer ha superado al de mama en muchas regiones, como en la Comunidad de Madrid, y se espera que esta tendencia continúe en el futuro. «Si bien en los hombres el 80% de los casos de cáncer de pulmón están relacionados con el tabaquismo, en las mujeres este porcentaje es menor, alrededor del 60-70%, lo que sugiere que un 20-30% de los casos en mujeres no tienen un historial claro de tabaquismo, lo que resalta la necesidad de investigar otros factores que puedan influir, como la exposición a la contaminación o factores hormonales, que podrían aumentar la toxicidad de los productos del tabaco», expuso De Castro. También es crucial investigar los factores genéticos o familiares que podrían predisponer a algunas mujeres al cáncer de pulmón.
Dianas terapéuticas tratables
Hasta el día de hoy, se han identificado nueve dianas terapéuticas tratables en cáncer de pulmón, lo que ha impulsado la llegada de innovadores fármacos al ámbito clínico. España destaca como uno de los líderes mundiales en ensayos clínicos, permitiendo que muchos pacientes accedan a estas terapias de vanguardia incluso antes de su aprobación definitiva. «Sin embargo, existe un desfase notable entre la aprobación de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y la disponibilidad efectiva de estos tratamientos en los hospitales españoles», indicó De Castro.
En el ámbito del cáncer de pulmón, la inmunoterapia y las terapias dirigidas han cambiado el paradigma del tratamiento. Sin embargo, es necesario seguir trabajando en dos frentes principales: impulsar la investigación para identificar nuevas dianas terapéuticas y garantizar la incorporación ágil de estos avances en la práctica clínica.
«El nuevo reglamento europeo que entrará en vigor en 2025 introducirá un enfoque supranacional en la evaluación y aprobación de fármacos, lo que plantea tanto desafíos como oportunidades», indicó el experto. «Este marco busca unificar criterios en la Unión Europea, pero también podría añadir complejidad al proceso, por lo que será clave que las autoridades, las sociedades científicas y las asociaciones de pacientes colaboran estrechamente», subrayó.
Estigmatización del fumador
El cáncer no solo afecta al paciente, sino también a su entorno más cercano, generando un impacto emocional profundo en todos los implicados. En particular, el cáncer de pulmón, debido a su alta incidencia, elevada mortalidad y su clara asociación con el tabaquismo, plantea desafíos únicos tanto a nivel médico como emocional. Estos desafíos trascienden al paciente, afectando a familiares y cuidadores, quienes también enfrentan sentimientos de miedo, tristeza, ira e incluso culpa.
En este sentido, Álvaro Golvano incidió en la importancia del abordaje psicológico, pero no solo de los pacientes, sino también de su entorno. «El paciente puede experimentar culpa, especialmente si existe un historial de tabaquismo, al considerar que sus hábitos pueden contribuir al desarrollo de la enfermedad y, de manera similar, los familiares pueden sentir culpa al pensar que podrían haber hecho algo para prevenir la situación». «Este sentimiento de responsabilidad, aunque no siempre justificado, es común y puede dificultar el manejo emocional de la enfermedad», añadió.
Además, el contexto personal, los valores y las creencias del paciente influyen significativamente en cómo se enfrenta al diagnóstico y al tratamiento. Muchas veces, los mitos y estigmas asociados al cáncer de pulmón intensifican la carga emocional, lo que resalta la necesidad de un acompañamiento psicológico adecuado desde el momento del diagnóstico. «Es esencial que tanto pacientes como familiares cuenten con un acompañamiento emocional durante todas las etapas del proceso: desde el diagnóstico, pasando por el tratamiento, hasta los momentos finales, en caso de ser necesario», indicó Golvano, que insistió en que «el acompañamiento emocional profesional, a menudo proporcionado por psicólogos especializados, es crucial, pero la realidad de muchos sistemas hospitalarios, incluida la sobrecarga asistencial y la falta de personal especializado, dificulta ofrecer este tipo de apoyo de manera sistemática».
Por ello, el Grupo Español de Pacientes con Cáncer, ha presentado el programa GEPAC Contigo: Cáncer de Pulmón, el cual pone a disposición de los pacientes con esta enfermedad un equipo de psicooncólogos que les asesoran e informan sobre el cáncer de pulmón y se encargan de realizar de forma proactiva el seguimiento de su bienestar físico y emocional a lo largo de todo el proceso oncológico.
La integración de equipos multidisciplinares que incluyan psicólogos, trabajadores sociales y otros profesionales de apoyo es fundamental para abordar el cáncer de pulmón desde una perspectiva holística. Este enfoque no solo mejora la calidad de vida del paciente, sino también la de su familia, ayudando a mitigar los sentimientos de culpa y promoviendo un entorno de apoyo emocional constante.
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