El Banco de Cordón de Cataluña líder europeo con más de 2.000 pacientes con leucemias o cáncer de la sangre

En 30 años, 2.146 pacientes de todo el mundo con cánceres de la sangre, como leucemias o linfomas, han podido recibir un trasplante con células madre de sangre de cordón. Se utilizan mayoritariamente para los nuevos tratamientos y la investigación.

En 30 años, el Banco de cordón del Banco de Sangre y Tejidos de Cataluña es el banco europeo que más trasplantes de sangre de cordón ha hecho posible en todo el mundo, según datos registrados por el registro EUROCORD. Gracias a las madres donantes, un total de 2.146 pacientes con enfermedades de la sangre, como leucemias o enfermedades hereditarias, han podido recibir un trasplante de células madre de la sangre de cordón dada. Es lo que se llama, trasplante hematopoyético. Estas madres donantes provienen de seis comunidades autónomas -incluida Cataluña- y de Andorra , y sus aportaciones se integran en el Programa Concordia, impulsado y coordinado por el Banco de Cordón del Banco de Sangre y Tejidos de Cataluña desde el año 2007.

De las donaciones realizadas en estos 30 años, más de 18.000 se han podido criopreservar por cumplir los requisitos necesarios para el trasplante.

El resto de donaciones han tenido otra utilidad clave para desarrollar nuevas aplicaciones clínicas que hoy llegan a muchos más pacientes. Desde sus inicios, la misión del Banco de Cordón fue garantizar unidades con concentración celular suficiente para asegurar el éxito de los trasplantes hematopoyéticos. Sin embargo, con los años, la investigación y la innovación han permitido aprovechar las propiedades únicas de la sangre de cordón para otros usos terapéuticos. Así, hoy en día, más allá de los trasplantes, la sangre de cordón multiplica las opciones de transformación en tratamientos que responden a necesidades médicas que antes no podían cubrirse.

Una historia de éxito

En Cataluña, hace justo 30 años de la congelación del primer cordón dado para trasplante: el 10 de octubre de 2015. Fue dado en el Hospital Sant Joan de Déu y se trasplantó un año después a un paciente del Hospital de Bellvitge. Desde entonces, la cifra de donaciones ha ido creciendo y en el Banco de Sangre catalán se guardan más de 18.000 cordones umbilicales donados por madres gestantes del Programa Concordia, criopreservados a -196 °C y preparados para ser enviados a cualquier punto del mundo si un enfermo lo necesita.

La donación de cordón, que tiene la misma función que realizan las células madre en las donaciones de médula ósea, es especialmente requerida cuando los enfermos son niños, por una mayor similitud entre las células de donante y receptor. Y es también una alternativa imprescindible por su inmediatez, en situaciones donde, por ejemplo, el donante compatible seleccionado no puede realizar la donación.

Gracias a las donaciones de todo el mundo ya los registros internacionales de donantes, el 98 % de estos enfermos puede encontrar un donante compatible, cuando no los tiene entre sus familiares.

El objetivo: llegar a las 1.500 donaciones en 2025

El pasado año, el Banco de Cordón registró 1.262 donaciones y suministró 35 unidades para trasplante. Esta cifra nada tiene que ver con el período de oro de las donaciones hace más de 15 años, en el que se habían llegado a superar, excepcionalmente, los 10.000 cordones anuales. La donación ha ido disminuyendo con los años por varios factores: el bajón de la natalidad, el desconocimiento, la falta de concienciación, o la creencia errónea de que la donación puede comportar riesgos, a pesar de ser una práctica avalada por la Organización Mundial de la Salud. Ante este contexto, el Banco se marca como objetivo para 2025 alcanzar las 1.500 donaciones y revertir esta tendencia. Hasta este octubre, se han recibido por el momento 937 donaciones.

Referente internacional

El Banco de cordón de Cataluña cuenta con muestras de gran potencial terapéutico; el 76% de las unidades trasplantadas en estos 30 años fueron unidades de alta concentración celular. Por ello, más de un 10% de los cordones criopreservados, 2.146, se han podido trasplantar, un ratio que es excepcional y que ha consolidado el banco catalán como referente mundial. Las 18.000 donaciones de calidad criopreservadas y puestas a disposición de pacientes de todo el mundo representan el 3% del total de las casi 800.000 unidades de sangre de cordón públicas almacenadas en los bancos internacionales.

Actualmente, el 26% de las unidades de sangre de cordón umbilical envíos para trasplante desde el Programa Concordia se ha quedado en el España y en lo demás, más de 30 países del mundo han recibido cordones para trasplante.

En Cataluña, la donación de cordón puede efectuarse en 23 centros hospitalarios públicos de todo el territorio. El Banco de cordón del Banco de Sangre y Tejidos es el banco público de seis autonomías y de Andorra, e integra más de 40 maternidades bajo el programa Concordia. Este programa interregional permite recoger actualmente más de 1.000 unidades de sangre de cordón umbilical al año, que se transportan a diario al centro de procesamiento del BST en Barcelona, ​​donde se seleccionan y quedan almacenadas. A partir de ahí, quedan a disposición de cualquier paciente del mundo que lo necesite a través del Registro de donantes de médula ósea. Este es el registro español que está interconectado con la red internacional de registros y, por tanto, puede acceder a los donantes voluntarios y unidades de sangre de cordón umbilical disponibles en cualquier parte del mundo y, a la inversa.

Los nuevos usos terapéuticos de una sangre ‘especial’

La sangre que queda en el cordón umbilical después del nacimiento y que solo se puede aprovechar si la madre hace donación, tiene unas propiedades únicas. Es rica en células madre, con un alto potencial terapéutico, por lo que todos sus componentes pueden transformarse en tratamientos que salvan vidas.

En los últimos años, los usos clínicos de la sangre de cordón se han multiplicado por diez. Hoy, se extrae plasma rico en plaquetas para tratar úlceras crónicas y de difícil curación, se fabrica hielo para enfermedades graves de la piel en bebés, como la «piel de mariposa», y se producen colirios por lesiones oculares severas. Solo en este último campo, se realizan más de 225 tratamientos cada año. Se trata de terapias de medicina regenerativa que aceleran la cicatrización y ofrecen una alternativa real cuando los tratamientos convencionales no funcionan. Por otra parte, los glóbulos rojos de la sangre de cordón pueden utilizarse para transfundir a bebés prematuros en situaciones críticas. Además, parte de estas muestras se almacenan en el Biobanco del BST para impulsar nuevas líneas de investigación.

Así, la donación de cordón multiplica las posibilidades de beneficio: del trasplante a la medicina regenerativa, hasta la investigación que puede abrir la puerta a las terapias del futuro, como las terapias avanzadas. El uso del tejido del cordón umbilical puede servir como fuente de células mesenquimales, un tipo de células madre multipotenciales con la capacidad de convertirse en distintos tipos de tejido y ayudar al cuerpo a repararse y tratar enfermedades oncopediátricas. Varios ensayos clínicos pueden abrir las puertas a futuras terapias avanzadas, como el uso de células madre derivadas del cordón para tratamientos con bioimplantes que reparan el corazón después de un infarto (el llamado Pericord), el uso de células madre mesenquimales para tratar pacientes con secciones el injerto pobre, la enfermedad del injerto contra el receptor, u otros trastornos de la inmunidad.


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