El control de comorbilidades como el riesgo cardiovascular o de ciertos tipos de cáncer, los retos pendientes en VIH

La media de edad de los casos diagnosticados es de 36 años en hombres y 38 en mujeres.

Hand holding Red Ribbon for supporting people living and illness. Healthcare and safe sex concept. December World Aids Day and multiple myeloma Cancer Awareness month

El VIH sigue siendo hoy en día una cuestión de salud pública de primera magnitud. Es una enfermedad que desde su irrupción, hace más de 40 años, ha tenido un crecimiento constante en su abordaje. En los primeros años, era una condena a muerte y hoy se considera una enfermedad crónica. Este gran progreso se debe al desarrollo de medicamentos antirretrovirales que han conseguido que la carga viral sea indetectable lo que provoca la no transmisión del virus. De hecho, el abordaje de VIH ha evolucionado hacia un enfoque multidisciplinar que no solo se centra en la medicación sino en una atención médica integral del paciente con apoyo psicológico o la educación sobre la salud sexual.

Se ha pasado de tener que ingerir entre 15 y 20 comprimidos diarios a tan sólo uno

Actualmente los pacientes siguen un tratamiento de un comprimido al día o bien un tratamiento con dos inyecciones intramusculares cada dos meses y sólo acuden a la consulta de VIH cada seis meses o incluso de forma presencial una sola al vez al año. Además, la adherencia al tratamiento está por encima del 90 por ciento. En este sentido, Mª Carmen Fariñas, jefa del servicio de enfermedades infecciosas del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, reconocido en los premios Best in Class (BiC) 2023 por la atención a los pacientes con VIH, destacó la evolución farmacológica que han experimentado los pacientes desde el comienzo de la pandemia de VIH. «A lo largo del tiempo, los enfoques terapéuticos han evolucionado desde la monoterapia a la combinación de medicamentos. Se ha pasado de tener que ingerir entre 15 y 20 comprimidos diarios a tan sólo uno, o a dos inyecciones intramusculares bimestrales«.

Mª Carmen Fariñas recogiendo el premio a la mejor unidad VIH en las gala BiC 2023

Prevención del VIH

En cuanto a las comorbilidades, los pacientes ya no tienen casi infecciones oportunistas, pero si cuentan con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares o ciertos tipos de cáncer como linfomas no Hodgkin, sarcoma de Kaposi y cáncer de cuello uterino. «Es importante señalar que el tratamiento antirretroviral eficaz, además de mejorar la calidad de vida de las personas con VIH, disminuye el riesgo de desarrollar estas comorbilidades», apuntó Fariñas.

«Aunque las perspectivas de curación son muy buenas, aún se necesita tiempo»

Mª Carmen Fariñas, jefa del servicio de enfermedades infecciosas del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla.

Asimismo, en la prevención de la infección, la especialista reivindicó la trascendencia de la irrupción de la profilaxis preexposición (PReP) y la profilaxis post exposición (PEP), que han demostrado ser altamente efectivas (74 por ciento y 80 por ciento respectivamente). Estos tratamientos escenifican los grandes avances que ha experimentado el campo de la investigación en VIH, que hacen pensar que la curación es posible. Se está investigando en terapias génicas que modifiquen las células del sistema inmunológico haciéndolas resistentes al VIH; vacunas terapéuticas que controlen la infección en personas infectadas o, incluso, vacunas preventivas para no infectadas. Del mismo modo, se están estudiando estrategias para eliminar o reducir el reservorio viral, lo que podría acercarnos a una cura. No obstante, la especialista alegó que, «aunque las perspectivas son muy buenas, se necesita tiempo».

Estigma social

Por otro lado, Fariñas remarcó el estigma social que viven los pacientes. De hecho, según los datos revelados en el XIV Congreso Nacional de GeSIDA, el 16,5 por ciento de las personas sufren soledad y el 12,3 por ciento aislamiento social. Además, el 29,1 por ciento refirió síntomas de ansiedad y el 21 por ciento de depresión. Por ello, es fundamental el abordaje de este problema, ya que no solo tiene consecuencias sobre la integración social, salud mental y calidad de vida de los pacientes, sino que es también una barrera para el abordaje del VIH, impactando negativamente sobre todos y cada uno de los pasos de la continuidad asistencial.

El 29,1% y el 21% de los pacientes presentaron síntomas de ansiedad y de depresión respectivamente

Otro de los problemas es el retraso en la notificación de los casos, lo que provoca un desfase del total de nuevos infectados. En un primer momento, en el 2021, la tasa de infección era de 5,89 por 100.000 habitantes, en cambio, tras añadir los casos que no habían sido notificados previamente, ésta ascendió hasta los 7,41 por cada 100.000 habitantes, dado que en el 2022 se notificaron 2.786 nuevos pacientes infectados en el año anterior, que no habían sido contabilizados.

Perfil del paciente

La media de edad de los casos diagnosticasos de VIH fue de 36 años, siendo ligeramente más jóvenes los hombres (36 vs 38 años). La transmisión en hombres que tienen sexo con hombres (HSH) fue la más frecuente, 56,3 por ciento, seguida de la transmisión heterosexual, que supuso un 25,4 por ciento, y la ocurrida en personas que se inyectan drogas (PID), que sumó un 1,6 por ciento.

81,7 por ciento de los nuevos diagnósticos de VIH en 2021 fueron de transmisión sexual

Por tanto, el 81,7 por ciento de los nuevos diagnósticos de VIH en 2021 fueron de transmisión sexual. Entre los hombres, la transmisión en HSH supuso el 65,4 por ciento de los nuevos diagnósticos de VIH y la transmisión heterosexual el 16,6 por ciento. Entre las mujeres, la transmisión heterosexual constituyó la gran mayoría, con un 79,9 por ciento de los nuevos diagnósticos. La transmisión en HSH es la más frecuente en todos los grupos de edad, a excepción del grupo de 50 años o más.


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