La vacunación no solo protege de enfermedades: sostiene el sistema sanitario, reduce desigualdades y mejora la calidad de vida. Así lo ha recordado el XII Simposio de la Asociación Española de Vacunología (AEV), celebrado en Valladolid bajo el lema «Responsabilidad compartida: Presente y futuro protegidos». El encuentro, que ha reunido a más de 400 expertos y ha acogido un centenar de comunicaciones científicas, ha servido para reafirmar el papel central de la inmunización como herramienta de salud pública y para plantear los desafíos que marcarán su futuro inmediato: inversión, equidad y digitalización.
«Los encuentros anuales de la AEV buscan actualizar conocimientos y compartir experiencias entre los profesionales que abordan la inmunoprevención en su práctica diaria», explica José Antonio Navarro, presidente del Comité Científico del Simposio y uno de los fundadores de la asociación a Gaceta Médica. Este año, añade, el programa ha estado condicionado por una doble conmemoración: los 50 años del calendario de vacunación común en España y el 25 aniversario de la propia AEV. «Hemos querido mirar al pasado para reconocer los logros alcanzados, pero sobre todo mirar al futuro, hacia los nuevos sistemas de información, los modelos innovadores de financiación y la aplicación de la inteligencia artificial al mundo vacunológico», resume.
Desde la creación del calendario común en 1975, España ha pasado de proteger frente a ocho enfermedades a incluir vacunas frente a dieciocho. Para Navarro, se trata de «una historia de éxitos». «No se han registrado casos de difteria, poliomielitis ni de rubéola congénita desde hace varios años, y los de sarampión son muy escasos», señala. «Pero no hay que bajar la guardia: debemos mantener, e incluso mejorar, las coberturas vacunales y seguir fortaleciendo la confianza de la población en los programas de inmunización», advierte.
La expansión del calendario, además, ha cambiado el enfoque tradicional. «En 2019 se destierra el concepto de vacunas para niños y se adopta el de vacunación a lo largo de toda la vida», explica Navarro. Este cambio implica nuevos retos: «Proteger en todas las edades y circunstancias —adolescentes, adultos jóvenes, embarazadas, viajeros, personas con enfermedades de base o mayores— requiere formar a los profesionales, mejorar la información a la población e insistir en que la vacunación del adulto es igual de importante que la del niño».
«Proteger en todas las edades y circunstancias —adolescentes, adultos jóvenes, embarazadas, viajeros, personas con enfermedades de base o mayores— requiere formar a los profesionales, mejorar la información a la población e insistir en que la vacunación del adulto es igual de importante que la del niño»
Comunicación y equidad, pilares para avanzar en vacunación
Uno de los debates más destacados del simposio abordó precisamente la vacunación del adulto, la comunicación y los determinantes sociales de la salud. En esa mesa, Ángel Gil de Miguel, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública, insistió en que la edad no puede ser el único criterio para vacunar. «Podemos estar desatendiendo a pacientes más jóvenes con cáncer u otras patologías crónicas que, por desinformación, no se vacunan y pueden fallecer por enfermedades prevenibles», advirtió.
Navarro coincide plenamente: «El elemento clave es la comunicación, utilizando un lenguaje claro y asequible que ponga en valor los beneficios de la vacunación, tanto los directos para el individuo como los indirectos para la sociedad. Lo más importante es conocer el tipo de comunicación más eficaz para cada población diana».
El experto subraya también la necesidad de abordar las desigualdades de acceso, especialmente en colectivos vulnerables como temporeros o personas en exclusión social. Estas brechas, recordó Gil de Miguel durante el simposio, están siendo ya combatidas por asociaciones como el Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC), pero requieren una estrategia sostenida desde las administraciones.
El impacto económico y social de la vacunación fue otro de los ejes del encuentro. Eva Martínez Ochoa, directora general de Salud Pública, Consumo y Cuidados de La Rioja, recordó que por cada euro invertido en vacunación se obtiene un retorno estimado de 19 euros. «Solo enfermando menos hacemos más sostenible el sistema, y una forma de cuidar y conservar la salud es invertir en prevención», enfatizó.
Asimismo, Navarro comparte esa visión: «La vacunación es la intervención sanitaria con mejor relación coste-beneficio. Invertir en vacunas no solo evita enfermedades y hospitalizaciones, también evita costes indirectos y mejora la productividad y el bienestar social». De cara al futuro, considera prioritario innovar en la gestión de dosis, agilizar los procesos administrativos y aprovechar las herramientas digitales para hacer más eficiente todo el proceso.
El avance en los sistemas de información fue otro de los grandes temas del simposio. El pediatra Pedro José Bernal González destacó el papel del REGVACU, el sistema de seguimiento de la vacunación frente a COVID-19, como modelo para el futuro SIVAIN (Sistema de Información en Vacunas e Inmunizaciones). Esta plataforma nacional permitirá un acceso homogéneo a la historia vacunal de cada persona, independientemente de su comunidad autónoma.
«Se trata de una herramienta en fase muy avanzada», explicó Bernal. «Ya se han realizado pruebas y se ha comprobado su funcionalidad, pero aún quedan retos legales y técnicos para garantizar el intercambio seguro de datos y crear un identificador único nacional». Para Navarro, disponer de un sistema así será «clave para la gestión moderna de la vacunación, la seguridad clínica y la equidad territorial».
Mirando al futuro
El presidente del Comité Científico del Simposio es optimista respecto al futuro de la vacunología. «En los próximos años llegarán nuevas vacunas preventivas e incluso terapéuticas frente a patologías no infecciosas», anticipa. «Veremos vacunas frente a norovirus, gonococo, E. coli o metapneumovirus humano, entre otras. España, con su excelente programa de inmunización, desempeñará un papel muy destacado».
«Veremos vacunas frente a norovirus, gonococo, E. coli o metapneumovirus humano, entre otras. España, con su excelente programa de inmunización, desempeñará un papel muy destacado»
El XII Simposio de la AEV se cierra así con un mensaje claro y unánime: invertir en vacunación es invertir en vidas y en futuro. Mejorar la comunicación con adultos y grupos de riesgo, garantizar la sostenibilidad de la inversión y avanzar hacia sistemas interoperables no son simples retos técnicos, sino compromisos estratégicos para un sistema sanitario más justo y resiliente.