Un estudio publicado en Nature ha revelado que la pérdida del cromosoma Y (LOY, por sus siglas en inglés) en células sanguíneas periféricas es la alteración somática más común en hombres y se asocia con una mayor mortalidad por cánceres epiteliales. La investigación, que abarca 29 tipos de tumores humanos y modelos murinos, muestra que la LOY en células tumorales epiteliales se correlaciona con la LOY en células benignas, incluyendo células inmunitarias del microambiente tumoral (TME, por sus siglas en inglés). Además, la presencia de LOY en células T CD4+ y CD8+ está vinculada a una firma transcriptómica de inmunosupresión, lo que sugiere un impacto negativo en la respuesta inmune antitumoral.
Los hallazgos indican que la LOY en células tumorales epiteliales puede inducir la LOY en células benignas circundantes, incluyendo células T. Este fenómeno podría contribuir a la evasión inmune y al crecimiento tumoral. La magnitud de la LOY en células tumorales epiteliales y en células T CD4+ y CD8+ predice de forma independiente la supervivencia del paciente, siendo los peores resultados observados en tumores con LOY concurrente en ambas poblaciones celulares. Estos resultados sugieren que la LOY en células inmunitarias del TME podría ser un factor determinante en la mortalidad por cáncer en hombres.
La investigación también ha desarrollado una firma transcriptómica del cromosoma Y (YchrS) que predice la LOY en tumores y células inmunitarias. Utilizando datos de secuenciación de ARN de célula única y de tumores humanos, se ha demostrado que la LOY en células tumorales epiteliales se asocia con la LOY en células inmunitarias del TME. Esta correlación sugiere que la LOY en células tumorales puede influir en la LOY en células inmunitarias, afectando la respuesta inmune y el pronóstico del paciente.
Los resultados de este estudio tienen implicaciones clínicas significativas. La identificación de la LOY en células tumorales y en células T del TME podría servir como biomarcador para predecir la mortalidad por cáncer en hombres. Además, estos hallazgos podrían influir en el diseño de terapias inmunológicas, como la terapia con células T con receptor de antígeno quimérico (CAR-T), al considerar el estado del cromosoma Y en las células T utilizadas. La LOY en células inmunitarias podría afectar su funcionalidad y, por lo tanto, la eficacia de las terapias dirigidas al sistema inmune.
En este sentido, la LOY en células tumorales y en células inmunitarias del TME no solo se asocia con una mayor mortalidad por cáncer en hombres, sino que también podría ser un factor clave en la evasión inmune y en la resistencia a tratamientos. Estos hallazgos abren nuevas avenidas para la investigación y el desarrollo de estrategias terapéuticas más efectivas y personalizadas en el tratamiento del cáncer.