Estudios revelan que un inhibidor de RSK1 podría frenar la progresión de leucemias agresivas

Un fármaco experimental contra el cáncer de mama muestra eficacia en neoplasias mieloproliferativas y leucemia mieloide agudas

Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis han revelado un prometedor avance en el tratamiento de ciertos cánceres de la sangre utilizando un fármaco que actualmente se encuentra en ensayos clínicos contra el cáncer de mama. Dos estudios recientes, publicados en Nature Communications y Blood Cancer Journal, han demostrado que inhibir la proteína RSK1 podría detener la progresión de neoplasias mieloproliferativas (NMP) y una forma agresiva de leucemia mieloide aguda (LMA). Este descubrimiento podría abrir nuevas puertas en el tratamiento de estas enfermedades hematológicas.

NMP y LMA

Las NMP son cánceres de la sangre de crecimiento lento que pueden persistir durante años. Aunque los médicos logran controlar los síntomas, como fatiga, pérdida de peso y agrandamiento del bazo, no existe un tratamiento efectivo que frene la progresión de la enfermedad o reduzca el riesgo de transformación en LMA secundaria. Este tipo de leucemia agresiva, que a menudo surge como una complicación de las NMP, carece de opciones de tratamiento efectivas y tiene un pronóstico desfavorable.

Stephen T. Oh, autor principal de ambos estudios y profesor asociado de medicina en la Universidad de Washington, explica: “Los pacientes con NMP crónicas tienen un riesgo significativamente mayor de desarrollar LMA secundaria. Nuestro objetivo con este nuevo enfoque es no solo detener la progresión de la enfermedad, sino potencialmente llevar a los pacientes a remisión”.

Papel de RSK1

Los estudios se centraron en la inhibición de la proteína RSK1, un mediador clave de la inflamación y la progresión del cáncer. En el estudio publicado en Nature Communications, los investigadores demostraron que inhibir RSK1 en modelos animales no solo redujo la fibrosis en la médula ósea, sino que también eliminó hasta el 96% de las células cancerosas en ratones después de cuatro semanas de tratamiento. Además, este enfoque mostró evidencia de prevenir la transformación de las NMP en LMA secundaria.

En el estudio de Blood Cancer Journal, los investigadores exploraron el impacto del inhibidor de RSK1 en una forma específica de LMA conocida como LMA FLT3-ITD. Aunque los inhibidores de FLT3 son tratamientos efectivos para este subtipo de leucemia, los pacientes a menudo desarrollan resistencia a estos medicamentos. El inhibidor de RSK1, al actuar en una vía diferente, podría superar esta resistencia y mejorar los resultados del tratamiento.

PMD-026

El inhibidor de RSK1, denominado PMD-026, ya se encuentra en ensayos clínicos como tratamiento para el cáncer de mama metastásico. Este fármaco, que se administra en forma de píldora, ha mostrado una buena tolerancia en los primeros estudios, con efectos secundarios de bajo grado. Según los investigadores, esta trayectoria clínica podría acelerar su uso en ensayos para cánceres de la sangre.

PMD-026 es un inhibidor pan-RSK, lo que significa que bloquea las cuatro versiones de la proteína RSK: RSK1, RSK2, RSK3 y RSK4. En el cáncer de mama, su acción principal parece estar mediada por RSK2, pero los estudios recientes sugieren que la inhibición de RSK1 podría ser clave en las NMP y la LMA.

De la investigación al paciente

Oh y su equipo han trabajado estrechamente con Phoenix Molecular Designs, la empresa que desarrolla PMD-026, para avanzar en estos estudios. “Estamos emocionados porque estos hallazgos no solo identifican a RSK1 como un nuevo objetivo terapéutico, sino que también presentan un camino viable para llevar un fármaco en desarrollo a ensayos clínicos para pacientes con cánceres de la sangre”, afirmó Oh.

Stephen T. Oh, autor principal de ambos estudios y profesor asociado de medicina en la Universidad de Washington

Los investigadores planean diseñar futuros ensayos clínicos dirigidos a pacientes con NMP crónicas que hayan agotado las terapias estándar y no sean elegibles para trasplantes de células madre debido a su edad o estado de salud. En teoría, mejorar la condición de estos pacientes mediante la inhibición de RSK1 podría hacerlos candidatos para un trasplante, lo que incrementaría significativamente sus posibilidades de remisión a largo plazo.

Futuro prometedor

Aunque el camino hacia la aprobación clínica definitiva aún está en curso, los resultados preliminares ofrecen esperanza para pacientes con NMP y LMA, dos enfermedades que hasta ahora han carecido de tratamientos efectivos para frenar su progresión. Este enfoque innovador, basado en la reutilización de un fármaco desarrollado para otro tipo de cáncer, representa un modelo prometedor de cómo la investigación traslacional puede transformar rápidamente los avances científicos en beneficios tangibles para los pacientes.

Stephen T. Oh, autor principal de ambos estudios y profesor asociado de medicina en la Universidad de Washington

En palabras de Oh, “Nuestro objetivo es llenar el vacío en la atención clínica de estos pacientes y, en última instancia, ofrecerles una oportunidad real de curación”. Con el inhibidor de RSK1 en ensayos avanzados, el horizonte para los pacientes con cánceres de la sangre podría cambiar radicalmente en los próximos años.


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