Los expertos apoyan ampliar las medidas antitabaco como propone Sanidad: «Es hora de ser ambiciosos»

Insisten en que se debe incluir todo tipo de productos relacionados con la nicotina, como el tabaco calentado o los vapeadores, cuyos efectos negativos son incuestionables

antitabaco

El Ministerio de Sanidad ya tiene listo el borrador de la nueva Ley Antitabaco, que previsiblemente será aprobado en Consejo de Ministros en los próximos meses. Aunque aún no hay una fecha concreta, la ministra de Sanidad, Mónica García, aseguró que «esperamos que el borrador de la ley pueda ver la luz pronto y sea una realidad lo antes posible; cada espacio ganado al humo del tabaco es un espacio ganado a la salud y a la vida».

Entre las novedades que incorpora el texto destaca la ampliación de los espacios libres de humo, con la prohibición de fumar en las terrazas de hostelería. También se contempla extender la prohibición del tabaco a otros espacios como vehículos de uso laboral, centros docentes —incluyendo patios de institutos y campus universitarios—, instalaciones deportivas, piscinas de uso colectivo, marquesinas de autobuses y zonas exteriores de ocio como las discotecas.

En este contexto, los expertos comparten con Gaceta Médica su opinión sobre estas novedades antitabaco y si tendrán un verdadero impacto positivo en la salud de las personas.

Evidencia científica que avalan las nuevas medidas antitabaco

Con esta reforma antitabaco, el Ministerio busca avanzar en la protección de la población frente al humo del tabaco y desnormalizar su consumo, especialmente en espacios compartidos. «Siempre lo hemos dicho: es la hora de ser ambiciosos en la lucha contra el tabaquismo, una de las principales amenazas para la salud pública que causa el 30% de los cánceres», reiteró la ministra.

Además, García subrayó que se trata de medidas avaladas por la evidencia científica, por la experiencia internacional y por las recomendaciones de la Unión Europea. También ha recalcado que cuentan con el respaldo mayoritario de la ciudadanía, «incluidos muchos fumadores que nos piden ser firmes contra la lacra del tabaco».

En este sentido, la comunidad científica respalda la nueva orientación de Sanidad. Ruth Pitti Pérez, neumóloga especializada en tabaquismo y secretaria de la Sociedad Canaria de Neumología y Cirugía Torácica (NEUMOCAN), aplaude las medidas del Ministerio y considera que llegan en un momento clave. «Todas las medidas que se pongan en marcha para proteger a la población del daño del tabaco van a ser siempre más que bienvenidas y aplaudidas por las sociedades científicas que nos dedicamos a promover la salud global», asegura en declaraciones a este medio.

Pitti recuerda que el tabaco sigue siendo la primera causa de mortalidad evitable en el mundo, con más de 6 millones de muertes al año, y que el tabaquismo pasivo enferma y mata a más de un millón de personas. «No es, precisamente, un problema menor», recalca.

La especialista destaca que la ampliación de espacios sin humo protegerá directamente a los no fumadores, pero también puede tener un efecto positivo sobre los fumadores activos, animándoles a dejar el hábito y buscar ayuda.

Sin embargo, insiste en que el Plan Antitabaco del Ministerio no puede centrarse únicamente en el tabaco convencional: «Debe incluir obligatoriamente a los productos relacionados con la nicotina, como el tabaco calentado, los vapeadores y las shishas o pipas de agua, cuyos efectos negativos en la salud ya han sido evidenciados por estudios científicos serios».

Nuevos dispositivos bajo el mismo paraguas legal

En línea con esta demanda, el borrador de la nueva Ley Antitabaco contempla por primera vez una equiparación normativa entre el tabaco convencional y los nuevos dispositivos como cigarrillos electrónicos y sistemas de tabaco calentado. Estos productos estarán sometidos a las mismas restricciones en cuanto a su uso en espacios públicos, de modo que no se podrán utilizar en los nuevos entornos libres de humo definidos por la ley.

Esta inclusión resulta fundamental para expertos como Ruth Pitti, quien advierte de la creciente aceptación de estos productos entre adolescentes y jóvenes. «Son una puerta de entrada clara al consumo de tabaco, como ha sido demostrado en la última encuesta ESTUDES, que pone de manifiesto el uso de vapeadores y pipas de agua en más del 40% de la población entre 14 y 18 años en nuestro país», señala la experta.

En este contexto, la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) coincide con la experta y destaca que el tabaco manufacturado ya no es el único producto comercializado por la industria tabacalera y que productos como el tabaco de liar, los cigarrillos electrónicos, el tabaco calentado, las pipas de agua, las bolsas de nicotina y los cigarrillos herbales han ganado popularidad rápidamente, representando un nuevo desafío para el control del tabaquismo. Lo que refuerza todavía más la necesidad de una normativa antitabaco, puntualizan los expertos.

El Convenio Marco para el Control del Tabaco de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha impulsado avances significativos en la regulación de la publicidad, promoción y patrocinio de productos relacionados con el tabaco. No obstante, la SEE subraya que los puntos de venta aún pueden exhibir estos productos y que la ausencia de un empaquetado neutro limita la eficacia de estas medidas.

Además, la SEE recuerda que la industria del tabaco ha aplicado históricamente diversas estrategias para influir en las políticas de salud pública. En este sentido, la OMS evalúa dicha influencia a través del Índice Global del Tabaco, en el que España ocupó en 2023 el puesto 36 entre 90 países analizados, un retroceso respecto al puesto 32 registrado en 2021.

Por su parte, la especialista en neumología también lanza un mensaje claro a los responsables políticos: «Esperamos que no se dejen influenciar por las malas artes de la industria tabaquera y su interés económico, como ha ocurrido recientemente con el empaquetado neutro, y que se apoyen en las sociedades científicas, que estamos más que dispuestas a colaborar en la protección y promoción de la salud y calidad de vida de nuestros conciudadanos».

La nueva Ley Antitabaco forma parte del Plan Integral para la Prevención y Control del Tabaquismo, aprobado en abril de 2024 por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. Este plan, que también contempla medidas como la financiación de tratamientos para dejar de fumar desde la sanidad pública o el incremento de la fiscalidad sobre los productos relacionados con el tabaco, marca una hoja de ruta clara para reducir de forma progresiva el consumo de tabaco en España.

Con este nuevo marco legal, el Ministerio de Sanidad busca dar un paso firme en la lucha contra una de las principales causas de enfermedad y muerte en nuestro país. Y lo hace con el respaldo de la comunidad científica y, según los datos que maneja el propio Ministerio, también de la mayoría social.


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