Expertos abogan por estrategias vacunales integrales para reducir la neumonía

Expertos en pediatría, atención primaria, neumología y salud pública coinciden, en un encuentro la Real Academia Nacional de Medicina de España, en que la inmunización sistemática y la actualización de las estrategias vacunales son clave para reducir la carga de enfermedad neumocócica

neumonía

Con motivo del Día Mundial de la Neumonía, la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME) ha acogido una sesión científica conmemorativa centrada en el abordaje integral de la enfermedad neumocócica y la importancia de la prevención vacunal. Bajo la coordinación del profesor Ángel Gil de Miguel, la jornada reunió a especialistas de distintos ámbitos que coincidieron en un mensaje común: la neumonía sigue siendo una amenaza grave, pero la vacunación es la herramienta más eficaz para reducir su impacto.

«La neumonía es prevenible y tratable, pero continúa siendo una de las principales causas de muerte infecciosa, especialmente en los extremos de la vida», recordó Gil de Miguel. Así, afirmó que «todos los años mueren cerca de 10.000 personas por neumonía en nuestro país y casi el 99% son mayores de 60 y 70 años. Esta tasa de mortalidad es tan alta porque la cobertura de vacunación apenas llega al 40%-50% en las diferentes comunidades autónomas, mientras que se deberían lograr niveles de vacunación tan altos como entre los niños menores de dos años, cuya cobertura está por encima del 95% en todas las comunidades y ya apenas hay ingresos por ENI entre los más pequeños».

Ángel Gil de Miguel.

La primera intervención del acto corrió a cargo de Carlos Almonacid, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Universitario Puerta de Hierro y vocal de la junta directiva de FACME, quien abordó la enfermedad neumocócica invasora desde la óptica hospitalaria. «El neumococo es un patógeno con muy complejo», advirtió. «Puede provocar neumonía, sepsis o meningitis con una mortalidad que ronda el 15% en países desarrollados».

El neumólogo alertó sobre la elevada carga clínica y económica de estas infecciones: «Una neumonía grave puede suponer semanas de ingreso, estancias en UCI y secuelas respiratorias. Y no solo en personas mayores: hemos visto casos en jóvenes sanos que han necesitado soporte respiratorio avanzado».

Carlos Almonacid.

En su exposición, insistió en la importancia de diagnosticar y tratar precozmente, pero también en la prevención vacunal como estrategia de máxima eficacia:

«Las vacunas son el fármaco más eficiente que existe. Salvan vidas, evitan ingresos y reducen costes. Necesitamos un calendario vacunal de por vida que proteja a los pacientes respiratorios, independientemente de su edad».

Asimismo, Almonacid advirtió sobre el aumento de resistencias antibióticas: «Cada vez tenemos más cepas resistentes. Si logramos prevenir la infección con vacunación, reducimos también el abuso de antibióticos y las complicaciones derivadas».

Esta sesión científica ha contado con la colaboración de la Cátedra de Vacunología de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) y Pfizer.

Proteger a la población pediátrica

Marisa Navarro, especialista en enfermedades infecciosas pediátricas del Hospital General Universitario Gregorio Marañón y miembro de CIBERINFEC, recordó que, aunque España cuenta con bajas tasas de mortalidad infantil, la neumonía sigue siendo la principal causa infecciosa de muerte en menores de cinco años a nivel mundial.

Marisa Navarro.

«Hasta el 14% de las muertes infantiles en el mundo se atribuyen a la neumonía», señaló. «La OMS y UNICEF impulsaron el Plan de Acción Mundial para su prevención y control porque demasiados niños siguen muriendo por una enfermedad que puede evitarse con vacunación».

La pediatra destacó el impacto positivo de las vacunas conjugadas en la población infantil: «Desde que vacunamos frente al neumococo, las formas clínicas graves han descendido drásticamente. Hemos dejado de ver meningitis y sepsis que antes eran habituales en nuestros hospitales». En la Comunidad de Madrid —señaló— la introducción de la vacuna conjugada supuso una reducción de hasta el 70% de la enfermedad invasora.

Navarro insistió en que los niños con patologías crónicas o inmunodepresión deben recibir las vacunas más amplias disponibles, como la conjugada 20-valente (VNC20): «No podemos proteger a los grupos de riesgo con vacunas de menor cobertura. Un niño con asma, síndrome de Down o tratamiento inmunosupresor necesita la máxima protección».

La enfermedad neumocócica no invasiva puede provocar otitis, sinusitis y neumonía sin bacteriemia, mientras que la enfermedad neumocócica invasiva es más grave porque entra al torrente sanguíneo o al sistema nervioso y puede provocar neumonía bacteriémica, meningitis e incluso sepsis.

«Ambos tipos de enfermedad neumocócica, invasiva y no invasiva, han disminuido drásticamente gracias al uso de las vacunas conjugadas de neumococo en la población, primero fue la VNC7 y posteriormente la VNC13. Actualmente se encuentran circulando serotipos que no están incluidos en la vacuna VNC13, de modo que tenemos que usar las nuevas vacunas de valencia ampliada para tener mejor protegida a la población. Estas vacunas con la vacuna conjugada 15 valente y la vacuna conjugada 20 valente», explicó esta especialista.

Atención primaria: detección precoz, seguimiento y prevención activa

Por otro lado, Francisco José Sáez Martínez, médico de familia y coordinador del grupo de trabajo de respiratorio de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), aportó la perspectiva de la atención primaria, donde se maneja la mayoría de los casos de neumonía adquirida en la comunidad (NAC). «El 60 % de las neumonías se atienden en los centros de salud, sin pasar por el hospital», destacó. «Y no podemos olvidar que hay pacientes que fallecen por esta causa. Por eso, la prevención y la vacunación son fundamentales».

Francisco José Sáez Martínez.

Sáez subrayó el papel de los médicos de familia en la detección temprana y el tratamiento empírico, pero también en la educación sanitaria: «Nuestra labor no se limita a tratar; debemos promover la salud, animar al paciente a moverse, dejar de fumar y, sobre todo, vacunarse. La neumonía mata, y la vacuna salva vidas».

El especialista lamentó las limitaciones actuales en la financiación de la vacunación antineumocócica: «Solo está cubierta para niños y mayores de 65 años, pero los adultos entre 18 y 59 con patologías respiratorias también deberían acceder fácilmente a ella. Tenemos que adaptar las indicaciones a la realidad clínica de cada paciente».

Desde su experiencia en gestión sanitaria, Sáez destacó la necesidad de coordinación entre niveles asistenciales: «La atención primaria y la hospitalaria deben trabajar de forma conjunta, con protocolos claros y comunicación directa, para abordar mejor las neumonías y sus complicaciones».

Avances y nuevos horizontes en vacunas

La catedrática de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Rey Juan Carlos y directora de la Cátedra de Vacunología URJC, Ruth Gil Prieto, cerró la sesión con una revisión exhaustiva de las estrategias vacunales actuales frente al neumococo.

«La vacunación es la herramienta más eficaz en la prevención de la enfermedad neumocócica, especialmente en los extremos de la vida y en las personas de riesgo», subrayó.

Ruth Gil Prieto.

Gil Prieto explicó que la vacuna conjugada 20-valente representa un salto cualitativo: «Cubre los serotipos responsables del 70% de la enfermedad neumocócica invasora y del 67% de las neumonías neumocócicas. Además, ha demostrado una efectividad del 25% frente a todas las causas de neumonía en mayores de 65 años y del 75% frente a enfermedad invasora».

Destacó también su seguridad y eficacia en vida real, según los datos más recientes de estudios internacionales: «Ya disponemos de resultados de efectividad en más de 16 millones de personas vacunadas, con reducciones sustanciales de la enfermedad y de la carga hospitalaria».

La experta insistió en ampliar la vacunación a los adultos con comorbilidades: «No basta con proteger a los niños; debemos mejorar las coberturas en los adultos y mantener una vigilancia epidemiológica activa que permita adaptar las pautas a los serotipos circulantes».

Los cuatro ponentes coincidieron en que la neumonía sigue siendo un «asesino silencioso» que exige una respuesta coordinada desde todos los niveles del sistema sanitario. Las vacunas conjugadas de última generación ofrecen una oportunidad sin precedentes para reducir la morbilidad y mortalidad de esta infección.


También te puede interesar…