Llevamos meses escuchando y leyendo noticias relacionadas con la gripe aviar. La preocupación ha ido in crescendo poco a poco y esta semana ha vuelto a sufrir un repunte de la mano del primer fallecido por el virus H5N1 en Estados Unidos.
La muerte de un hombre de 65 años, con patologías previas que agravaron su cuadro clínico tras infectarse por estar en contacto con aves enfermas, ha vuelto a poner sobre la mesa varios interrogantes. ¿Tiene la gripe aviar capacidad para convertirse en una nueva pandemia? ¿Los contagios se generalizarán? ¿Pueden llegar a Europa? ¿Qué mecanismos de defensa tenemos en España?
Por el momento el foco está puesto principalmente en Estados Unidos, donde los últimos balances de los CDC limitan los casos a unos 66, pocos de ellos revisten gravedad. Pese a ello, la mitad converge en California, donde antes de Navidad se decretó la emergencia. En Europa, según tranquiliza el ECDC, el riesgo es bajo. No obstante, los expertos en enfermedades infecciosas ya han lanzado varios avisos que invitan a no bajar la guardia.
Por el momento, cabe analizar la situación en la que se encuentra España en unas semanas en las que en América del Norte, al menos, preocupa la evolución de la gripe aviar, un virus que desde Europa miramos de reojo.
Puntos débiles
-España no tiene una estrategia contra pandemias: se trata de una reclamación que surgió tras el coronavirus y que, sin embargo, no ha cristalizado, en parte por la compleja situación parlamentaria que favorece los consensos para temas que. por su importancia, trascienden de la disputa partidista.
Según ha podido saber Gaceta Médica, es cierto que tanto los grupos políticos como el Ministerio trabajan en taponar este ‘agujero’, si bien es cierto que por el momento no hay una estrategia contra pandemias. De igual modo, también está pendiente la creación de la Agencia Estatal de Salud Pública, que podría ser una herramienta útil y eficaz en caso de una nueva pandemia.
-Cortocircuito CCCA-Ministerio: el naufragio del denominado Plan Invierno, con el que desde Sanidad se buscaba una hoja de ruta común para hacer frente al repunte de infecciones respiratorias deja claro lo difícil que haya acuerdos entre el Gobierno y las autonomías, la mayoría de signo político distinto. Esta falta de acuerdo para temas del día a día hace dudar de si sería posible que la maquinaria de la Administración funcionara engrasada ante una hipotética pandemia.
Fortalezas
-Vacunación de trabajadores: el Ministerio formuló unas recomendaciones frente a la gripe aviar ya en el año 2023 que son aplicables en la actualidad. En ellas, se recomienda la vacunación contra la gripe para los trabajadores que están en contacto con aves en granjas. De esta forma, si bien no se inmuniza directamente frente al H5N1, sí se reduce notablemente el riesgo de una infección simultánea de gripe y gripe aviar, que puede suscitar complicaciones más graves.
Este documento del Ministerio también deja claro el protocolo que deben seguir estos trabajadores y que apunta hacia la toma de medidas de protección adicionales a las vacunas, como podría ser el uso de mascarillas y, en definitiva, de equipos de protección individual (EPI).
-Solo casos aislados en animales: por el momento, en España no hay demasiados casos en animales detectados. De hecho, únicamente ha trascendido la infección de algunas aves en la parte norte, como el caso de una gaviota en Galicia. Por ende, tampoco se han detectado casos en humanos.
Sin embargo, y como insisten los expertos, como puede ser Luis Buzón, uno de los portavoces de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) en este reportaje publicado unas semanas atrás en Gaceta Médica: “Es imposible saber si acabaremos padeciendo una pandemia humana por H5N1, pero hay motivos para estar preocupados”.