«Facilitar pautas terapéuticas más sencillas ayuda a sostener el control del LDL-C»

Gaceta Médica entrevista a Jorge Muñoz, director médico de Especialidades de Daiichi Sankyo España

Jorge Muñoz es director médico de Especialidades de Daiichi Sankyo España

Pregunta. ¿Qué aspectos destacaría de entre todas las conclusiones del estudio SANTORINI que se ha presentado recientemente, y cuál es el compromiso de Daiichi Sankyo con el tratamiento de la dislipemia?

Respuesta. El estudio ofrece una radiografía de la práctica clínica en el control del colesterol LDL en pacientes con riesgo cardiovascular alto y muy alto. Entre sus principales hallazgos, destacaría que solo uno de cada cuatro pacientes alcanza los niveles recomendados de c-LDL, según las guías ESC/ EAS de 2019, lo que evidencia un amplio margen de mejora en prevención del riesgo cardiovascular.

Los resultados ponen de relieve una infrautilización de las terapias hipolipemiantes, especialmente de las combinaciones, pese a su beneficio demostrado, y una baja intensificación de terapias en pacientes con elevado riesgo cardiovascular. Este estudio es una muestra de nuestro compromiso por mejorar la atención cardiovascular, proporcionando pruebas científicas que respalden el tratamiento óptimo de los pacientes, y encontrando soluciones para las personas que anteriormente no han recibido el tratamiento adecuado.

P. El 73% de los pacientes españoles con riesgo cardiovascular elevado no alcanza los objetivos de c-LDL, según este estudio. Y advierte, además, basándose en datos de vida real, que los tratamientos hipolipemiantes en pacientes con riesgo cardiovascular alto y muy alto están infrautilizados en España. ¿Cómo pueden los hipolipemiantes beneficiar a este grupo de pacientes?

R. Los fármacos hipolipemiantes son una herramienta fundamental en prevención cardiovascular. De hecho, la reducción del c-LDL se ha convertido en el objetivo principal en la prevención de episodios cardiovasculares. Cada reducción de 1mmol/l de c-LDL se ha asociado con una reducción del riesgo relativo de hasta el 23% de episodios vasculares y coronarios importantes y del 10% de la mortalidad total en 5 años.

El reto es aprovechar las opciones terapéuticas disponibles, personalizando la terapia y seleccionando la combinación más adecuada cuando la monoterapia no permite alcanzar los objetivos.

P. Los investigadores señalan que una de las claves por las que España tiene un grado mayor de pacientes que cumple los objetivos c-LDL radica en la mayor utilización de terapias combinada. En España se emplea la terapia combinada en un 27,1%, cifra superior al 15,8% de Europa, pero esta alternativa sigue considerándose «inaceptablemente baja». ¿Qué papel pueden jugar las terapias combinadas en lograr un mejor cumplimiento de esos objetivos y reducir el riesgo cardiovascular global?

R. Durante el último Congreso Europeo de Cardiología (ESC) se presentó una actualización de las Guías ESC/ EAS 2025 para el manejo de las dislipemias que reconocen el beneficio de la terapia combinada para reducir el c-LDL y ayudar a los pacientes a alcanzar su objetivo terapéutico.

El tratamiento combinado con varios fármacos es una pieza clave; especialmente tras un síndrome coronario agudo, donde las Guías impulsan a iniciar directamente terapia combinada si el paciente no estaba previamente tratado y a intensificarla si ya recibía tratamiento hipolipemiante previo. Una simulación utilizando datos del estudio SANTORINI sugiere que 6 de cada 10 pacientes podrían alcanzar los objetivos de C-LDL mediante una terapia oral combinada.

En Daiichi Sankyo hemos anunciado recientemente el inicio del desarrollo de comprimidos en triple combinación oral para la reducción de lípidos con el fin de apoyar el manejo del colesterol LDL. Esta terapia oral combinada y personalizada de estatinas, ezetimiba y ácido bempedoico está destinada a mejorar la adherencia al tratamiento y los resultados en el manejo del C-LDL, facilitando a los especialistas la adaptación del tratamiento a las necesidades individuales de cada paciente.

P. Las recientemente actualizadas Guías ESC/EAS 2025, siguiendo por esta línea, reconocen el beneficio de la terapia combinada para reducir el c-LDL. ¿Qué porcentaje de utilización de terapia combinada considera que sería aceptable para reflejar una práctica adecuada según las nuevas Guías, y cómo se propone alcanzar ese umbral?

R. Aunque las Guías no establecen un porcentaje concreto, el mensaje es claro: se promueve una estrategia intensiva precoz y se establece que el tratamiento debe iniciarse inmediatamente con la máxima potencia en el paciente hospitalizado tras Síndrome Coronario Agudo (SCA). Además, destacan que la intensificación de terapias combinadas resulta en un mayor control del C-LDL que el aumento progresivo de las dosis de fármacos en monoterapia.

En la práctica, sería razonable aspirar a un uso más extendido de la terapia combinada cuando esté indicada y a que el cambio de estrategia no se retrase si el paciente sigue fuera de objetivo.

En ese contexto, además de la combinación clásica de estatina y ezetimiba, puede contemplarse el uso de comprimidos de ácido bempedoico o ácido bempecoico y ezetimiba, junto a diferentes dosis de estatina. Además, como principio, las nuevas Guías recomiendan la utilización de fármacos que hayan demostrado la reducción del riesgo cardiovascular.

P. ¿Qué cambios sugiere la última actualización de las Guías ESC/EAS 2025 en el abordaje de la Enfermedad Vascular Aterosclerótica (EVA)?

R. Ha habido un cambio de paradigma en el abordaje de la enfermedad aterosclerótica, donde los términos prevención primaria y prevención secundaria han dado paso a un enfoque más integral, cuyo objetivo sería la prevención de la aparición de la placa de ateroma, el tratamiento de la misma y la modificación y regresión si fuera posible.

La actualización de las Guías en dislipemia incorpora novedades que influyen en el manejo clínico: empleo de nuevas ecuaciones/escalas de riesgo, objetivos en riesgo extremo y mayor énfasis en la terapia combinada, de forma similar a como se tratan la hipertensión y la diabetes.

P. Una de las barreras que podrían explicar, según SANTORINI España, el insuficiente control del c-LDL tiene que ver con el médico y la inercia terapéutica. ¿Qué medidas se podrían impulsar, basándose en los hallazgos de SANTORINI España, para ayudar a los profesionales sanitarios a intensificar el tratamiento en aquellos pacientes que siguen tratados con monoterapia?

R. SANTORINI pone de manifiesto que la inercia clínica sigue siendo una barrera relevante para alcanzar objetivos de c-LDL. Para superarla, es fundamental adoptar un enfoque más proactivo, con revisiones periódicas de los niveles lipídicos, una intensificación escalonada cuando no se alcanzan objetivos y formación continuada. También es importante facilitar herramientas prácticas de decisión clínica y reforzar la coordinación entre niveles asistenciales para que la optimización del tratamiento se lleve a cabo de manera temprana

P. Otra barrera que no ayuda a mejorar los resultados en lo referente a alcanzar los objetivos c-LDL tiene que ver con el paciente y los problemas de adherencia al tratamiento. La simplificación del tratamiento es clave para mejorar la adherencia, entonces, ¿las combinaciones de hipolipemiantes pueden ser una oportunidad para optimizar los tratamientos y que, por ende, se logre optimizar también la adherencia?

R. Sin duda. La simplificación del tratamiento puede mejorar la adherencia, especialmente en pacientes con múltiples fármacos. Reducir el número de comprimidos y facilitar pautas más sencillas ayuda a sostener el control del LDL-C en el tiempo.

En este sentido, desde Daiichi Sankyo tenemos el compromiso a largo plazo de facilitar el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares, así como investigar nuevas opciones terapéuticas que mejoren los resultados cardiovasculares y la adherencia. La triple combinación oral que estamos desarrollando de ácido bempedoico y ezetimiba, junto a diferentes dosis de estatina, con el potencial de reducir los niveles de lipoproteínas de baja densidad (C-LDL), pretende mejorar la adherencia al tratamiento con el objetivo último de mejorar los resultados en salud cardiovascular.

*Jorge Muñoz es director médico de Especialidades de Daiichi Sankyo España

Referencias:

  • Treatment of high and very high risk dyslipidemic patients for the prevention of cardiovascular events (SANTORINI). Available at: https://clinicaltrials.gov/study/NCT04271280
  • Aguiar C, et al. Predictors of lipid-lowering therapy intensification over 1 year of prospective follow-up in Europe: insights from the SANTORINI study. Presented at European Society of Cardiology (ESC) Congress 2025.
  • Mostaza, J. M., García-Ortiz, L., Suárez Tembra, M. A., Talavera Calle, P., Chimeno García, J., Escolar Pérez, V., Díaz-Díaz, J. L., Manzano-Espinosa, L., Catapano, A. L., Ray, K. K., Díaz Moya, G., & Pedro-Botet Montoya, J. (2025). Failure of LDL-C goals achievement and underuse of lipid-lowering therapies in patients at high and very high cardiovascular risk: Spanish subset from the European SANTORINI study. Revista Clínica Española, 225, 78–84. Revista Clínica Española
  • Mach F, et al. 2025 Focused Update of the 2019 ESC/EAS Guidelines for the management of dyslipidaemias: Developed by the task force for the management of dyslipidaemias of the European Society of Cardiology (ESC) and the European Atherosclerosis Society (EAS). Eur Heart J. 2025;ehaf190. doi:10.1093/eurheartj/ehaf190
  • Katzmann JL, et al. Triple oral lipid-lowering treatment pathway and associated outcomes in high- and very high-CV risk patients: a simulation using the SANTORINI study cohort. Presented at European Society of Cardiology (ESC) Congress 2025.

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