La inmunoterapia y los anticuerpos conjugados, marcan el paso del futuro del carcinoma urotelial

La principal causa conocida del cáncer de vejiga es el tabaco, al que se atribuyen más del 40% de todos los casos diagnosticados

Female doctor touches virtual Bladder and Kidneys in hand. Blurred photo, handrawn human organ, highlighted red as symbol of disease. Healthcare hospital service concept stock photo

En España se diagnostican aproximadamente 22.000 casos de cáncer de vejiga cada año y tiene una incidencia anual que lo sitúa como uno de los tumores más frecuentes en ambos sexos. Sin embargo, su impacto es notablemente mayor en hombres, ocupando el cuarto lugar en frecuencia en este grupo. Además, es importante destacar que, aunque es menos común en mujeres, sigue representando una carga significativa de enfermedad, con más de 3.800 casos diagnosticados al año en España. Además en términos de mortalidad, el cáncer de vejiga es la sexta causa de muerte por cáncer en hombres, con más de 3.400 fallecimientos anuales.

Factores de riesgo

El tabaquismo es el principal factor de riesgo conocido para el cáncer de vejiga, siendo responsable de más del 40 por ciento de los casos diagnosticados. Se ha demostrado que más de 60 productos carcinógenos presentes en el humo del tabaco son absorbidos por el organismo y eliminados a través de la orina, lo que afecta directamente a las células de la pared de la vía urinaria. Además del tabaco, otros factores de riesgo incluyen la exposición a ciertas sustancias químicas presentes en el ambiente laboral, la infección por el virus del papiloma humano (VPH) y la esquistosomiasis, una enfermedad parasitaria común en ciertas regiones de África y América Latina.

Por otro lado, gracias a los avances en la biología molecular, se ha podido identificar al carcinoma urotelial como uno de los tumores con mayor nivel de alteraciones genómicas. Esta comprensión más profunda de la biología del cáncer de vejiga ha llevado a una clasificación más precisa de los subtipos moleculares de la enfermedad, lo que podría tener importantes implicaciones en el diagnóstico y tratamiento de los pacientes.

Tratamiento

En el tratamiento del cáncer de vejiga, especialmente en estadios avanzados, la cistectomía radical con linfadenectomía ha sido durante mucho tiempo el enfoque principal. Sin embargo, en los últimos años, se han producido avances significativos en el campo de la inmunoterapia, lo que ha ampliado las opciones terapéuticas disponibles para los pacientes.

Una de las terapias más habituales es el uso adyuvante de Nivolumab. Este inhibidor de PD-1 ha demostrado mejorar la supervivencia libre de progresión en pacientes con factores de alto riesgo después de la cirugía, así como en aquellos que presentan un riesgo elevado tras el tratamiento neoadyuvante. En segundo lugar, la inmunoterapia como tratamiento de primera línea. Estudios recientes, como ChekMate 901 y EV-302, han evidenciado que las combinaciones de inmunoterapia con quimioterapia tradicional o anticuerpos conjugados pueden mejorar la supervivencia global en comparación con la quimioterapia sola. En cuanto, a opciones en segunda línea y sucesivas para pacientes que progresan después de la quimioterapia basada en platino tienen ahora un abanico más amplio de opciones gracias a fármacos como enfortumab vedotina y erdafitinib, que han mostrado beneficios significativos en ensayos clínicos.

Inmunoterapia

Por otro lado, los avances en inmunoterapia representan una nueva era en el tratamiento del cáncer de vejiga. Esta modalidad terapéutica ofrece nuevas esperanzas a los pacientes, especialmente a aquellos que presentan enfermedad avanzada o que no responden a las terapias convencionales. Sin embargo, es crucial que estos avances estén disponibles de manera equitativa para todos los pacientes y que se asegure un acceso universal al mejor tratamiento disponible.

La participación en ensayos clínicos continúa siendo esencial para seguir avanzando en el campo de la oncología y para mejorar aún más las opciones terapéuticas disponibles. Cada pequeño avance en el tratamiento del cáncer de vejiga, cuando se acumulan, puede tener un impacto significativo en el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes. Por ello, desde la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), se enfatiza la importancia de reconocer y aprovechar cada avance en la lucha contra esta enfermedad. En el campo de la oncología, cada avance cuenta y puede marcar la diferencia en la vida de los pacientes.


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