En el pasado existían preocupaciones acerca del embarazo y la lactancia tras haber superado un cáncer de mama debido a la naturaleza hormonal de esta enfermedad. Esta inquietud era especialmente relevante en mujeres con la mutación BRCA, quienes mantienen un alto riesgo de desarrollar un segundo cáncer de mama en el otro seno. Aunque estudios recientes han demostrado que ni los tratamientos de reproducción asistida ni el embarazo están relacionados con un mayor riesgo de recurrencia o aparición de nuevos casos de cáncer de mama, incluso en mujeres portadoras de una mutación BRCA de línea germinal, hasta ahora había muy poca evidencia sobre la viabilidad y seguridad de la lactancia materna en estas mujeres.
En esta línea, dos estudios internacionales presentados en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología (ESMO, por sus siglas en inglés) 2024, han confirmado que las mujeres que amamantan después de haber recibido tratamiento para el cáncer de mama, incluidas aquellas con una mutación BRCA de línea germinal, no enfrentan un mayor riesgo de recurrencia ni de desarrollar nuevos cánceres de mama tras la lactancia.
«Nuestro estudio proporciona la primera evidencia sobre la seguridad de la lactancia materna después del cáncer de mama en mujeres jóvenes portadoras de una mutación de la línea germinal BRCA «, afirmó Eva Blondeaux, oncóloga del IRCCS Ospedale Policlinico San Martino, Génova, Italia, quien presentará uno de los estudios en el Congreso ESMO 2024. «Esto indica la posibilidad de que estas mujeres logren un equilibrio entre las necesidades de la madre y las del bebé», añadió la especialista.
Esta investigación internacional realizó un seguimiento a cerca de 5.000 mujeres jóvenes portadoras de una mutación BRCA de línea germinal que habían sobrevivido al cáncer de mama. Casi una de cada cuatro de las 474 mujeres que posteriormente dieron a luz amamantó a su bebé; poco menos de la mitad no pudo hacerlo porque se les habían extirpado ambos senos para reducir el riesgo de futuros cánceres. Tras un seguimiento promedio de siete años desde el parto, no se observaron diferencias en el número de recurrencias o nuevos cánceres de mama entre las mujeres que amamantaron y las que no lo hicieron. Tampoco hubo diferencias en la supervivencia libre de enfermedad ni en la supervivencia general.
Tras un seguimiento promedio de siete años desde el parto, no se observaron diferencias en el número de recurrencias o nuevos cánceres de mama entre las mujeres que amamantaron y las que no lo hicieron. Tampoco hubo diferencias en la supervivencia libre de enfermedad ni en la supervivencia general.
Estudio POSITIVE
Por otro lado, la otra investigación que se expondrá en este congreso no solo se centró en las mujeres portadoras de la mutación BRCA, sino que también abarcó a aquellas con cáncer de mama en estadio temprano con receptores hormonales positivos. Los resultados mostraron un panorama similar, sin evidencias de riesgos asociados con la lactancia materna en estas pacientes. «Estos resultados son clave para las mujeres que desean quedar embarazadas y amamantar a su bebé después de un cáncer de mama», señaló Fedro Alessandro Peccatori, director de la Unidad de Fertilidad y Procreación del Instituto Europeo de Oncología IRCCS, Milán, Italia, coautor del estudio.
En ambos casos, los estudios confirmaron que la lactancia no incrementa el riesgo de recurrencia ni de nuevos cánceres de mama, proporcionando tranquilidad a las supervivientes de cáncer que desean amamantar a sus hijos. El estudio internacional POSITIVE, coordinado en España por el Grupo SOLTI de investigación clínica en cáncer y por el Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama, incluyó a 518 mujeres que interrumpieron temporalmente su tratamiento contra el cáncer de mama para poder tener un bebé. De ellas, 317 lograron al menos un nacimiento vivo, y casi dos de cada tres, el 62 por ciento, amamantaron a sus hijos. A los dos años del primer nacimiento, la proporción de mujeres que experimentaron una recurrencia del cáncer de mama o un nuevo caso de cáncer fue similar entre las que amamantaron, un 3,6 por ciento y las que no lo hicieron un 3,1 por ciento.
Cristina Saura, coordinadora del estudio POSITIVE en España, miembro de la junta directiva de SOLTI y oncóloga de Vall d’Hebron y VHIO, afirmó que «de las 518 mujeres, 317 consiguieron tener un hijo y, de ellas, 196 lograron hacer lactancia materna, lo que ya es un gran resultado que no se había constatado antes, pero, además, se ha evidenciado que no empeora el pronóstico de estas pacientes». «Esto es significativo puesto que el cáncer de mama con receptores hormonales positivos, que es el que hemos evaluado en este estudio, es un subtipo tumoral con el que hay que ser especialmente cautos porque puede presentar un riesgo más elevado de recaída por el aumento de estrógenos durante la gestación», añadió la experta. No obstante, el seguimiento a largo plazo de estas pacientes será fundamental para corroborar los datos.
En ambos casos, los estudios confirmaron que la lactancia no incrementa el riesgo de recurrencia ni de nuevos cánceres de mama, proporcionando tranquilidad a las supervivientes de cáncer que desean amamantar a sus hijos.
De las 196 pacientes que lograron amamantar dentro del estudio POSITIVE, el 66 por ciento lo hicieron tras haberse sometido a una cirugía conservadora en el pecho afectado. De ellas, la mayoría optó por lactar solo con la mama no afectada, mientras que un 30 por ciento utilizó ambas mamas, e incluso un 1,5 por ciento consiguió amamantar únicamente con el pecho afectado. En contraste, entre las pacientes que se sometieron a una mastectomía, una de cada tres logró amamantar con la otra mama. Así, únicamente aquellas mujeres que se realizaron una mastectomía bilateral no pudieron amamantar.
Por su parte, Manuel Ruiz Borrego, co-coordinador del estudio POSITIVE en España, miembro de la Junta Directiva de GEICAM y jefe de la unidad de Cáncer de Mama del hospital Virgen del Rocío de Sevilla, indicó que, «los hallazgos preliminares del estudio POSITIVE son muy esperanzadores, pues indican que las mujeres con cáncer de mama con receptores hormonales positivos pueden ser madres y amamantar a sus hijos sin un riesgo aparente de recaída. Este resultado no solo refuerza la seguridad de no comprometer el pronóstico de las pacientes, sino que también aporta un alivio psicológico a aquellas que deseen optar por la lactancia materna».
Estos hallazgos refuerzan el conocimiento aportado previamente por el estudio POSITIVE, que demostró la posibilidad de pausar el tratamiento hormonal, por un periodo no mayor a dos años, para que las mujeres que deseaban tener hijos pudieran intentar concebir si no habían completado su maternidad antes de iniciar el tratamiento oncológico.
«Es hora de empezar a pensar en las supervivientes de cáncer de mama como mujeres con todos los derechos, necesidades y posibilidades de las mujeres que nunca han tenido cáncer», recalcó Peccatori. «Los médicos estaban preocupados por dar a estas mujeres la oportunidad de tener un bebé, pero hemos demostrado que esto es seguro a corto plazo y con esta nueva información podemos desmentir el mito de que la lactancia materna no es posible ni segura para las supervivientes de cáncer de mama», aseguró.
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