La llegada de fármacos innovadores en depresión pone los cimientos de nuevas vías de investigación

Narcís Cardoner, director de Psiquiatría en el Hospital de la Santa Creu y Sant Pau, explica cómo impacta en la DRT contar con nuevas opciones terapéuticas.

DRT

En España alrededor de tres millones de personas sufren depresión, cifra que asciende a 230 millones de casos a nivel global. De estos casos, entre el 30 y el 40 por ciento corresponden a depresión resistente al tratamiento (DRT), en la que se engloban aquellos casos en los que varias líneas de tratamiento no han sido efectivas en el abordaje de esta patología.

Durante el 36º Congreso del Colegio Europeo de Neuropsicofarmacología (ECNP), celebrado a principios de octubre, se presentaron nuevos datos del estudio ESCAPE-TRD, que evalúa el uso de esketamina intranasal frente a quetiapina XR. De los datos presentados en este encuentro se extrae que, dado que hay menos efectos adversos en el brazo de la esketamina intranasal, su perfil de tolerabilidad sería mejor.

Narcís Cardoner, director de Psiquiatría en el Hospital de la Santa Creu y Sant Pau de Barcelona, subraya que “este estudio se ha publicado recientemente en el New England Journal of Medicine, que recoge estudios de medicina en general y no sólo de psiquiatría; en este se comparan estrategias contra la depresión resistente a tratamiento head to head, demostrando que esketamina intranasal tiene buenas tasas de remisión”. “Los pacientes se recuperan clínicamente de forma consistente, con datos superiores a la quetiapina XR, este efecto persiste y se mantiene, y el porcentaje de pacientes que pierde el efecto es muy bajo en ambas opciones”, añade. Asimismo, resalta que, como refleja el estudio “el tratamiento nuevo con esketamina inhalada presenta una muy buena tolerancia y adherencia en los pacientes, siendo un tratamiento muy seguro, con pocos problemas en cuanto a seguridad y efectos adversos”.

Innovación en DRT

Para Cardoner, los datos de este estudio, aparte del beneficio para los pacientes, “abren un campo importante”. “En psiquiatría en general y en DRT en general no tenemos tratamientos que sean claramente superiores sobre otros; entonces, queda por avanzar en la manera en que se seleccionan los tratamientos y empezamos a tener información objetiva, basada en ensayos clínicos, sobre los criterios que pueden priorizarse y beneficiar de forma significativa y superior a un determinado grupo de pacientes en los que además hay una falta de opciones terapéuticas y necesidades no cubiertas, explica.

En el caso de los datos presentados en la ECNP sobre el uso de esketamina intranasal, precisa que “además de este estudio, que es el principal, se están haciendo nuevos análisis de esta opción y se está demostrando que además de beneficios clínicos y de seguridad, que son patentes, se benefician en términos de recuperación del paciente y a nivel funcional tiene mejoras respecto a las otras opciones terapéuticas”.

En definitiva, apunta que con esta opción terapéutica, “el nivel de funcionamiento de los pacientes se ve marcadamente beneficiado”.

Líneas de tratamiento

Cardoner manifiesta que, aunque hay diferentes definiciones acerca de qué es la depresión resistente a tratamiento, en el estudio ESCAPE-TRD “se define como aquella que fracasa a dos tratamientos antidepresivos ajustados a tiempos y dosis adecuadas”. Por otra parte, recuerda que en el caso de la esketamina intranasal, en España está financiada “cuando se da un tercer fracaso”.

Para que se tenga en cuenta esta opción, Cardoner especifica que “los fracasos a tratamientos anteriores deben darse dentro del mismo episodio; al hablar de un nuevo diagnóstico, no contarían las opciones usadas en los anteriores”. A este respecto, el psiquiatra plantea que “este aspecto es discutible, porque muchos estudios que vienen detrás plantean por qué no se está valorando que esa persona a fracasado anteriormente a otros dos tratamientos, son temas que se pueden debatir y estudiar”. “Lo que sucede -comenta- es que las aprobaciones están inscritas de acuerdo a unos estudios definidos en una cierta forma”.

Nuevas vías de investigación

En cualquier caso, el mensaje que resalta Cardoner es que la información presentada en la ECNP “es relevante”. “Hay que tener en cuenta que esketamina intranasal tiene un mecanismo de acción diferencial y no podemos pensar que, siendo la depresión una enfermedad tan heterogénea, se usase en muchos casos el mismo mecanismos de acción”, señala. “Este fármaco va por otra vía y, al menos, complementa los tratamientos que tenía previamente, en un caso en que las personas han fracasado a estrategias previas y estamos acotando y cubriendo una necesidad no cubierta”, desarrolla.

“Globalmente la introducción de la esketamina nasal ha supuesto una ventaja en innovación y es el primer exponente probablemente de muchas opciones terapéuticas que van a venir después”, destaca. “El mérito es que esta opción ha abierto nuevas líneas de investigación y favorece que otras alternativas ‘se suban al carro’, más teniendo en cuenta que la innovación es algo cíclico y en psiquiatría y salud mental, que había decaído mucho”, agrega. “Empezamos una era en la que la innovación vuelve a aparecer como algo muy relevante y significativo; la perspectiva de nuestros pacientes en los próximos años va a variar significativamente”, concluye.


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