En un análisis sobre los desafíos que enfrenta la microbiología clínica, publicado en la revista oficial de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (EIMC), se pone de manifiesto la urgente necesidad de que todos los laboratorios de diagnóstico alcancen una caracterización completa de los virus gripales. El análisis publicado bajo el nombre «Retos diagnósticos de la gripe» se llevó a cabo por Raúl Ortiz de Lejarazu Leonardo, Silvia Rojo Rello e Iván Sanz Muñoz, del Centro Nacional de Gripe de Valladolid.
Uno de los puntos clave destacados en el documento es la obligación de disponer de métodos que permitan no solo el tipado general (A o B), sino un subtipado preciso de la gripe tipo A. Actualmente, la cocirculación de los subtipos H1N1pdm09 y H3N2 en seres humanos exige una identificación diferenciada para una correcta vigilancia epidemiológica y gestión clínica.
El informe revela una tendencia preocupante: los laboratorios informan con mayor frecuencia el subtipo H1, mientras que el subtipo H3 suele ser menos reportado debido a la menor presencia de dianas específicas para este último en muchas de las pruebas moleculares comerciales. Esta precisión es vital, dado que las variantes de H3N2 han demostrado ser más variables y difíciles de cultivar, lo que ha llegado a provocar una disminución en la efectividad de las vacunas en temporadas recientes.
A pesar de que las técnicas de PCR han avanzado exponencialmente, el informe revela que no son infalibles. Un reto mayor es la pérdida de sensibilidad de estas pruebas debido a mutaciones en regiones del virus consideradas «conservadas», como la proteína M. Este fenómeno es especialmente preocupante con el subtipo A(H3N2), que presenta una gran deriva genética y puede generar falsos negativos en equipos comerciales.
Tipo B: de linajes a una identificación simplificada
Respecto a la gripe tipo B, el documento aclara una evolución importante en su diagnóstico. Históricamente, desde finales de los años 80, se identificaron dos linajes diferenciados (B/Victoria y B/Yamagata) con una distancia antigénica tal que la infección por uno no protegía frente al otro.
Sin embargo, las directrices actuales reflejan un cambio de enfoque: si bien el conocimiento de estos linajes ha sido fundamental para el desarrollo de vacunas tetravalentes, el informe subraya que, a diferencia de la gripe A, «clínicamente es menos importante determinar el linaje de la gripe B» en el diagnóstico de rutina. Esto simplifica el proceso para el tipo B, centrando los esfuerzos de mayor complejidad técnica en la identificación de los subtipos de la gripe A.
El cultivo celular
Aunque las técnicas moleculares han relegado al cultivo celular por su lentitud, este sigue siendo una herramienta imprescindible para la vigilancia. El informe destaca que el cultivo es el único método que permite:+1
- Obtener virus vivo para analizar su comportamiento real y fenotipo.+1
- Servir como técnica de rescate ante fallos de la PCR, como ocurrió en la pandemia de 2009, donde la emergencia del subtipo A(H1N1)pdm09 se detectó de forma fortuita tras varios falsos negativos moleculares.
- Garantizar la fidelidad de las vacunas: La dificultad de cultivar ciertos clados del subtipo H3N2 en huevo embrionado provoca mutaciones que reducen la efectividad vacunal (situándose en ocasiones entre el 19% y 30%) al no coincidir la cepa de la vacuna con la que realmente circula.
El documento concluye que el objetivo debe ser la implantación de tecnologías multiplex y equipos Point of Care (POC) en todos los laboratorios clínicos. Esto no solo optimiza el tratamiento del paciente en menos de 60 minutos, sino que permite a la red de 144 centros nacionales de gripe (NIC) detectar precozmente cualquier salto de especie de virus aviares o porcinos (como H5, H7 o H9) antes de que puedan provocar una nueva pandemia
A pesar de los avances tecnológicos, el informe advierte que en pleno siglo XXI todavía existen centros que no detectan o no subtipan adecuadamente el virus de la gripe, uno de los principales agentes causantes de neumonía en la comunidad.