Menos infecciones, pero más vulnerabilidad: así evoluciona el VIH en España

El ISCIII confirma la tendencia a la baja, pero crecen los casos tardíos en HSH y mujeres heterosexuales; la OMS reclama integrar el VIH en la Atención Primaria

VIH

En el Día Mundial del Sida, que este año la Organización Mundial de la Salud (OMS) conmemora bajo el lema «Superar las disrupciones, transformar la respuesta al Sida», los últimos datos publicados por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) muestran una fotografía compleja: España mantiene una tendencia descendente en nuevos casos de VIH, pero con un elevado porcentaje de diagnósticos tardíos y una creciente proporción de casos en personas originarias de otros países.

Mientras tanto, la OMS alerta de los efectos de los recortes internacionales en financiación y hace un llamamiento a ampliar el acceso a nuevas herramientas de prevención como el lenacapavir inyectable.

España: menos diagnósticos, pero un 51% llega tarde

Según los datos del Sistema de Información de Nuevos Diagnósticos de VIH, en 2024 se notificaron 3.340 nuevos diagnósticos, lo que supone una tasa de 6,95 por 100.000 habitantes (estimada en 7,44 una vez corregido el retraso en la notificación). Las cifras sitúan a España en niveles similares al resto de Europa Occidental, aunque por encima de la media de la Unión europea.

El perfil predominante apenas ha variado respecto a años anteriores: el 85,3% de los nuevos diagnósticos corresponde a hombres, con una mediana de edad de 36 años. La transmisión en hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres (HSH) continúa siendo la vía más frecuente, con un 54,3% de los casos, seguida de la transmisión heterosexual (28,7%) y de las personas que se inyectan drogas (1,5%).

Uno de los datos más preocupantes sigue siendo el diagnóstico tardío, presente en el 51,1% de los nuevos casos, lo que implica que la infección se detecta cuando el sistema inmunitario ya muestra un deterioro significativo. El diagnóstico tardío, recuerda el ISCIII, dificulta el control de la infección, aumenta la probabilidad de transmisión y complica el tratamiento.

Además, el 53,7% de los nuevos diagnósticos de 2024 corresponde a personas nacidas fuera de España, lo que obliga, según los expertos, a reforzar estrategias preventivas adaptadas a las necesidades sociales, culturales y sanitarias de poblaciones migrantes diversas y vulnerables.

Fuente y elaboración: ISCIII.

VIH: tendencias 2013-2024

Entre 2013 y 2024, la tasa de nuevos diagnósticos muestra una tendencia global descendente, especialmente en transmisiones heterosexuales y en personas que se inyectan drogas. En HSH, el descenso se observa desde 2016, pero con importantes diferencias: HSH españoles muestra un descenso significativo, HSH procedentes de otros países, refleja estabilización en la última década.

En el caso de España, el ISCIII advierte también de un aumento del diagnóstico tardío en HSH y mujeres heterosexuales, mientras que se mantiene estable en hombres heterosexuales y en personas que se inyectan drogas.

En 2024 se notificaron en nuestro país 412 nuevos casos de sida, con una tasa de 0,93 por 100.000 habitantes. Aunque estos datos pueden variar según la actualización de los registros autonómicos, confirman una tendencia que se mantiene desde hace dos décadas: una caída sostenida de la incidencia de sida gracias al acceso universal al tratamiento antirretroviral.

Desde el inicio de la epidemia, España ha registrado 90.669 casos de sida. En 2024, el 52,9% de los nuevos casos correspondió a personas nacidas fuera de España, lo que refleja un patrón coincidente con los diagnósticos de VIH. Entre 2014 y 2024, las enfermedades definitorias más frecuentes fueron la neumonía por Pneumocystis jirovecii (35,9%) y la tuberculosis (16,9%).

La OMS alerta: nuevas herramientas, pero graves recortes

En paralelo a la situación española, la OMS advierte de que la respuesta mundial frente al VIH atraviesa un momento crítico debido a recortes bruscos en la financiación internacional, que han provocado interrupciones en programas esenciales en numerosos países, incluyendo iniciativas comunitarias de PrEP, testeo y reducción de daños. Según ONUSIDA, en 2024 se registraron 1,3 millones de nuevas infecciones en el mundo, casi la mitad en poblaciones clave y sus parejas sexuales:

  • HSH: riesgo 18 veces mayor.
  • Trabajadoras sexuales y mujeres trans: 17 veces mayor.
  • Personas que se inyectan drogas: 34 veces mayor.

Estas brechas persisten debido al estigma, la discriminación y barreras legales o sociales que dificultan el acceso a los servicios de salud.

Además, se estima que 2,5 millones de personas que usaron PrEP en 2024 la perdieron en 2025 debido exclusivamente a los recortes de financiación.

Lenacapavir: la gran novedad de 2025

Este año supone un punto de inflexión con la aprobación por parte de la OMS del lenacapavir (LEN), un inyectable semestral de acción prolongada para la profilaxis preexposición (PrEP). Se considera una herramienta clave para personas que enfrentan dificultades con la adherencia al tratamiento oral o que sufren estigma en el acceso a servicios de salud.

Desde su precalificación en octubre de 2025, el lenacapavir ya ha sido aprobado en Sudáfrica, Zimbabue y Zambia, con apoyo del Procedimiento de Registro Colaborativo de la OMS. La organización trabaja con entidades como Unitaid, la Fundación Gates y el Fondo Mundial para acelerar su acceso asequible.

«La prioridad número uno debe ser ampliar el acceso a estas nuevas herramientas», señaló Tedros Adhanom Ghebreyesus. Por su parte, la OMS insiste en que poner fin a la epidemia del sida exige integrar plenamente los servicios de VIH en la Atención Primaria, reforzar sistemas de salud y proteger los derechos humanos.

En esta línea, España avanza, pero los desafíos persisten: diagnóstico tardío elevado, desigualdades entre colectivos, mayor vulnerabilidad en población migrante y estigma todavía arraigado. A nivel global, el acceso a tratamientos y medidas preventivas corre riesgo por la reducción de la financiación.


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