El estudio internacional ‘REMAIN’, dedicado a evaluar la eficacia y seguridad de la vacuna MVA-BN frente a la mpox en poblaciones con alto riesgo de infección, confirma que el fármaco es seguro. La investigación ha sido liderada por las investigadoras Roser Escrig-Sarreta, Clara Suñer y Cristina Galván-Casas, del equipo de Oriol Mitjà, jefe de la línea de Infecciones de Transmisión Sexual de la Fundación Lucha contra las Infecciones y del Hospital Germans Trias i Pujol. Se trata del primer gran proyecto internacional que reproduce las condiciones de un ensayo clínico y aporta evidencia científica sobre la eficacia y seguridad de esta vacuna en contextos reales.
El estudio, desarrollado entre 2022 y 2024, ha incluido la participación de 4.600 personas procedentes de España, Panamá, Perú y Chile, en su mayoría hombres con factores de riesgo para contraer la mpox. En este estudio observacional, la vacuna —la más utilizada para controlar la enfermedad— fue administrada por los sistemas de salud locales, mientras que el equipo investigador recopiló los datos mediante encuestas y realizó un seguimiento clínico. Los resultados, publicados en la revista científica Vaccines, confirman el valor preventivo de la MVA-BN.
Desarrollo del estudio
De los casi 5.000 participantes, alrededor de 1.000 fueron seleccionados para analizar la eficacia de la vacuna. Se conformaron 500 parejas de personas vacunadas y no vacunadas con características similares (edad, factores de riesgo y lugar de residencia). Esta estrategia de emparejamiento permitió simular las condiciones de un ensayo clínico y atribuir con mayor precisión los efectos observados a la vacuna.
Durante el periodo de seguimiento, se observó una reducción global significativa en la incidencia de la mpox, con solo 8 casos registrados entre las parejas analizadas. Aunque los contagios fueron menos frecuentes en el grupo vacunado (0,6%) que en el no vacunado (1%), el número tan bajo de casos no permite atribuir de manera concluyente esta diferencia a la inmunización.
Aun así, el estudio refuerza el valor preventivo de la vacuna MVA-BN, utilizada desde 2022 como respuesta a la emergencia sanitaria global ante la falta de alternativas terapéuticas eficaces. Los hallazgos coinciden con los resultados de otros estudios previos que también respaldan su eficacia.
Evaluación de seguridad de la vacuna contra mpox
Para valorar la seguridad, se analizaron los datos de 1.500 personas vacunadas con seguimiento clínico detallado sobre posibles efectos adversos. Los eventos observados fueron leves, principalmente enrojecimiento, picor o inflamación en el lugar de la inyección. Además, un 25% de los participantes presentaron una marca visible en la zona de aplicación que persistió más de seis meses, lo que sugiere la conveniencia de revisar el punto de administración.
El éxito del estudio ha sido posible gracias a la colaboración entre centros de salud, puntos de vacunación y organizaciones comunitarias de salud sexual de los cuatro países participantes, responsables del reclutamiento y seguimiento de los voluntarios.
La coautora principal Roser Escrig-Sarreta destacó: «La experiencia del estudio ‘REMAIN’ demuestra que la colaboración científica internacional es esencial para dar una respuesta rápida y efectiva a problemas urgentes de salud global. Solo sumando esfuerzos entre instituciones, profesionales de la salud y comunidades podemos generar conocimiento útil para proteger a las poblaciones más vulnerables».