La pectina muestra beneficios en la reducción de la grasa visceral y la mejora del metabolismo

Un estudio de la UAM demuestra que tiene efectos positivos sobre biomarcadores del síndrome metabólico en ratas alimentadas con una dieta alta en grasas

pectina

Un estudio reciente, dirigido por Javier Blanco Rivero, de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y el Centro de Investigaciones Biomédicas en Red de Enfermedades Cardiovasculares, y Mar Villamiel, del Instituto de Investigación en Ciencias de la Alimentación (CSIC-UAM), ha puesto de manifiesto los efectos positivos de la pectina derivada de subproductos cítricos sobre diversos biomarcadores asociados al síndrome metabólico (MtS).

Este síndrome, que se caracteriza por la presencia conjunta de obesidad, dislipidemia, hipertensión e insulinorresistencia, representa un factor de riesgo significativo para enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2. En este caso, el estudio evaluó parámetros clave como el perfil lipídico, la resistencia a la insulina, la presión arterial, las hormonas metabólicas, la esteatosis hepática y la acumulación de tejido adiposo en ratas Wistar alimentadas con una dieta alta en grasas.

Los resultados, publicados en la revista Current Research in Food Science, destacan el potencial de la pectina cítrica como suplemento dietético para reducir los efectos del síndrome metabólico. Este hallazgo abre la puerta al desarrollo de alimentos funcionales que podrían ser utilizados en la prevención y tratamiento de trastornos metabólicos, con implicaciones significativas para la salud pública.

Efectos observados

En la investigación se utilizaron tres grupos de ratas: un grupo control con una dieta estándar, un grupo que siguió una dieta alta en grasas para inducir el síndrome metabólico (MtS), y un tercer grupo que, después de siete semanas con dieta alta en grasas, recibió suplementación con pectina cítrica durante cuatro semanas. Al finalizar el experimento, los resultados revelaron que la pectina tuvo efectos positivos en varios aspectos del síndrome metabólico.

La suplementación con pectina redujo la ganancia de peso y la acumulación de grasa visceral, un efecto que se atribuye a su capacidad para formar geles viscosos que ralentizan el vaciamiento gástrico, promoviendo una mayor sensación de saciedad.

Asimismo, los niveles de colesterol total y LDL disminuyeron, mientras que los de HDL aumentaron, lo que, junto con la reducción de la esteatosis hepática, indica un impacto favorable sobre el metabolismo lipídico. Estos efectos parecen estar relacionados con la estructura química de la pectina, especialmente su grado de metilación y la presencia de galactosa.

El equipo de investigadores también observó mejoras en la resistencia a la insulina, con una reducción significativa de los niveles de glucosa en ayunas y un aumento en la sensibilidad a la insulina. Además, se registró una disminución de los niveles de leptina en sangre, lo que podría señalar un efecto sobre la regulación del apetito.

Finalmente, la pectina mostró efectos beneficiosos sobre la presión arterial, reduciendo la hipertensión inducida por la dieta alta en grasas. Este efecto podría estar relacionado con sus propiedades antioxidantes, que ayudan a reducir la inflamación y el estrés oxidativo a nivel vascular.


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