Actualmente, las mujeres que padecen cáncer de mama viven más tiempo que nunca, con más de 5,5 millones de supervivientes en Europa. Sin embargo, a pesar de este avances, siguen afrontando numerosos desafíos que afectan a su calidad de vida tanto durante como después del tratamiento.
En Europa, el cáncer de mama es el cáncer más frecuente, ya que representa el 12,5% de los cánceres nuevos y el 26,4% de los cánceres nuevos diagnosticados en mujeres. En España, también es el más habitual, con una estimación de 36.395 nuevos casos en 2024. Gracias a los avances en la atención al cáncer, ha aumentado la supervivencia de las mujeres con cáncer de mama. En particular, en 2023, la tasa de supervivencia a cinco años de las mujeres con cáncer de mama era del 85%. No obstante, este tipo de tumor genera los costes económicos más elevados, cifrados en 15.000 millones de euros, de los cuales la mitad corresponden a gastos sanitarios, lo que subraya la necesidad de una adecuada intervención.
En el marco del Día Mundial de la Investigación contra el Cáncer, que se celebra el 24 de septiembre, Economist Impact, con la colaboración de Daiichi Sankyo, ha celebrado la jornada ‘Transformando la atención del cáncer de mama: hacia un enfoque integral centrado en la mujer’ para presentar y debatir en torno a su trabajo de investigación ‘Avances en la atención del cáncer de mama en Europa: hoja de ruta hacia un enfoque centrado en las mujeres’, en el que han participado 75 expertos de España, Alemania, Francia, Italia y Reino Unido.
Pedro Gullón, director general de Salud Pública y Equidad en Salud del Ministerio de Sanidad, ha inaugurado el encuentro admitiendo que «tenemos unos servicios de medicina preventiva muy centrados en la prevención primaria y en la secundaria». Sin embargo, ha expresado que es importante avanzar hacia la prevención terciaria «para prevenir todas las consecuencias del cáncer de mama» y hacia la prevención cuaternaria para «prevenir los daños que hace el sistema sanitario». «Es importante que las administraciones sanitarias tengamos una buena imagen científica y tengamos legitimidad científica para tomar las decisiones», ha pronunciado. Asimismo, ha indicado que la participación de los pacientes en el progreso es fundamental, así como la coordinación socio-sanitaria.
Seguidamente, Ana Zubeldia, VP Head de Oncología Spain de Daiichi Sankyo España, ha expresado que «hay inequidades en todos los países analizados en el estudio». Seguidamente, ha recordado que «en Daiichi gran parte de nuestro esfuerzo está centrado en el cáncer de mama» y que «esta iniciativa es un compromiso con los pacientes». En su discurso, también ha avanzado que «a pesar de todos los avances, siguen existiendo muchas barreras» y que «cada paciente tiene unas necesidades distintas». Por último, ha admitido que «desde Daiichi continuaremos investigando y desarrollando tratamientos innovadores contra el cáncer para seguir dando respuesta a las necesidades no cubiertas hasta ahora».
Georgina Lovati, Primary Research Manager de The Economist, ha detallado los puntos más importantes analizados en el estudio. En primer lugar, ha indicado que el objetivo de este enfoque es mejorar los resultados clínicos, la experiencia general y la calidad de vida de las mujeres con cáncer de mama y, al mismo tiempo, empoderarlas para conservar su importante papel en la sociedad.
Respecto a los principales retos a los que hacen frente en España las mujeres con este tumor, el documento muestra que ciertos factores de riesgo, como la falta de actividad física, aumentan el riesgo de desarrollar cáncer de mama. Según un estudio, las mujeres españolas físicamente inactivas tienen un 71% más de probabilidades de padecer cáncer de mama que las que cumplen las recomendaciones internacionales de 150 minutos de actividad física de intensidad moderada a la semana.
España ha implementado varias estrategias para fomentar la actividad física, como campañas nacionales de concienciación, programas de ejercicios de colectivos e infraestructuras para promover los desplazamientos activos. Sin embargo, el documento certifica que alrededor de dos tercios de la población adulta sigue sin alcanzar unos niveles de actividad física que sean suficientes para reducir el riesgo de sufrir cáncer.
Por otro lado, el cribado constituye otro de los desafíos. El riesgo de desarrollar cáncer de mama aumenta con la edad y la mayoría de los casos se producen después de los 50. Sin embargo, en España alrededor del 25% de los casos de cáncer de mama se diagnostican en mujeres menores de 50 años. «La elegibilidad actual para el cribado excluye a este grupo, lo que impide que accedan a los tratamientos en el momento oportuno», ha señalado Lovati.
Además, el documento muestra que las tasas de cribado de cáncer de mama en España son superiores a las de otros países de la UE, gracias al programa de cribado nacional que ofrece mamografías bienales para mujeres de 50 a 69 años. Sin embargo, especifica que son las comunidades autónomas (CCAA) las responsables de aplicar estas directrices, lo que conlleva variaciones en la cobertura y la participación. Aunque el Ministerio de Sanidad establece un conjunto básico de servicios que todas las CCAA deben proporcionar, la implementación difiere significativamente.
El acceso y disponibilidad a los tratamientos también ha tenido protagonismo durante la jornada. En este sentido, el informe detalla que la disponibilidad de tratamientos para el cáncer de mama es significativamente menor en España que en otros países europeos. «Solo el 66% de los medicamentos oncológicos están disponibles para las pacientes sin ninguna restricción», argumenta. Por otro lado, en Europa el tiempo medio de acceso a los medicamentos oncológicos oscila entre 110 y 949 días; en España es de 613 días.
Aunque las tasas de supervivencia del cáncer de mama en España han mejorado, el documento señala que es necesario hacer un mayor énfasis en la mejora de la calidad de vida de las supervivientes y las estructuras de apoyo. «A día de hoy, los sistemas todavía no están preparados para tratar nada más allá de la enfermedad», asegura Natacha Bolaños, experta independiente y miembro del Grupo de Trabajo de Defensa del Paciente de la ESMO. «No existen programas de rehabilitación para intentar conseguir que la persona logre el mejor estado físico posible. No hay programas de rehabilitación física o psicológica. No, el sistema no puede abordar todo esto», precisa.
Búsqueda de soluciones
A continuación, las soluciones identificadas por Economist Impact que aplican directamente España son siete:
- Incrementar los esfuerzos de prevención. Las estrategias de prevención son esenciales para concienciar a las mujeres sobre los cambios en el estilo de vida que pueden adoptar para reducir la probabilidad de desarrollar la enfermedad. Según el documento, se necesita una mayor inversión en prevención, y las políticas deben abordar los riesgos ambientales y el estilo de vida.
- Adoptar un enfoque de cribado inclusivo. Acercar el cribado al hogar podría formar parte de la solución para aumentar las tasas de participación y reducir las disparidades geográficas. El informe sostiene que adoptar un enfoque de cribado más amplio y basado en el riesgo podría ayudar a mejorar la detección temprana en mujeres más jóvenes que no cumplen los requisitos para el cribado según las directrices actuales.
- Crear una red de centros especializados en cáncer de mama. En este punto, considera que ampliar el número de centros de excelencia en todo el país y cubrir los gastos de transporte es crucial para garantizar una atención continua. Actualmente, señala que los centros especializados en cáncer de mama se encuentran principalmente en áreas metropolitanas, lo que obliga a las pacientes de zonas rurales o suburbanas a desplazarse largas distancias para buscar alojamiento, lo que aumenta la carga financiera.
- Abordar la escasez de personal. Ampliar y diversificar el personal sanitario con profesionales especializados en cáncer puede mejorar la calidad del tratamiento y, al mismo tiempo, garantizar un acceso equitativo a la asistencia sanitaria en todo el país.
- Añadir la evaluación de la calidad de vida a la práctica clínica. Para mejorar la atención del cáncer de mama centrada en las mujeres en España, es clave integrar en la práctica clínica evaluaciones de calidad de vida. Estas herramientas, actualmente en sus estadios iniciales, son esenciales para evaluar no solo los resultados clínicos, sino también las expectativas y la calidad de vida de las pacientes durante y después del tratamiento del cáncer de mama. Esto ayuda a desarrollar servicios más personalizados que prioricen las necesidades de las pacientes.
- Aumentar la concienciación sobre los factores de riesgo. En España los diagnósticos de cáncer de mama a una edad temprana están aumentando y alrededor del 25% de los casos se producen en mujeres menores de 50 años. El desarrollo de iniciciativas multifactoriales que aborden factores de riesgo como la inactividad física y el consumo excesivo de alcohol puede reducir significativamente el riesgo de desarrollar cáncer de mama.
- Abordar las disparidades en el acceso al tratamiento. La descentralización de la toma de decisiones sanitarias en España ha dado lugar a diferencias en el acceso a medicamentos oncológicos. La agilización de los procesos normativos y de aprobación de medicamentos es clave para garantizar un acceso equitativo en la atención del cáncer de mama.
Asimismo, el documento identifica que la atención oncológica centrada en la mujer aún no se ha materializado completamente en España. En este sentido, el documento especifica que las preocupaciones de supervivencia de las mujeres deben abordarse adecuadamente en las etapas tempranas y avanzadas de la enfermedad; que se necesitan estrategias para abordar los desafíos que aún persisten; y, finalmente, que se necesitan mejores mensajes de salud pública y una mejor asignación de recursos para fortalecer los esfuerzos de prevención.
Un espacio de debate
Tras exponerse los ejes del informe, distintos expertos y representantes de asociaciones de pacientes han debatido sobre este asunto. En primer lugar, Eva Ciruelos, vicepresidenta de SOLTI y coordinadora de la Unidad de Cáncer de Mama del Hospital 12 de Octubre y HM Hospitales de Madrid, ha destacado que «el punto muy fuerte que cumplimos bien en España es la adherencia al cribado», admitiendo que «un 90% de los tumores que diagnosticamos son estadios precoces». Sin embargo, considera que la parte débil es la «heterogeneidad en las recomendaciones».
Rodrigo Sánchez Bayona, Chair del Comité de Jóvenes Oncólogos de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO), ha señalado que la prevención es crucial. Según el experto, aunque ha admitido que se ha hecho una labor importante en las escuelas, considera que aún queda un largo camino por recorrer en lo que a estilos de vida se refiere.
Por su parte, Sara López-Tarruella, vicepresidenta de GEICAM y oncóloga del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, ha sostenido que «más allá de tratar la enfermedad, necesitamos situar a las pacientes en el centro, ofreciendo una atención integral que incluya ejercicio físico, nutrición y fisioterapia. Aportando la visión del paciente, Pilar Fernández, presidenta de la Alianza frente a la Metástasis, Innovación y Apoyo (ALMIA), ha subrayado que «tanto la oncología de precisión como las terapias dirigidas son dos de los mejores avances que hemos tenido». Sin embargo, ha señalado que «tenemos un gran problema de falta de equidad». De igual forma, ha destacado que «es fundamental que los pacientes participen en los ensayos clínicos y que estén bien informados».
Finalmente, la clausura de la jornada ha corrido a cargo de Inmaculada Ibáñez de Cáceres, directora general de Investigación y Docencia de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid. Ibáñez de Cáceres ha indicado que «el cáncer de mama es el cuarto tumor con el mayor índice de mortalidad, un dato que pone en evidencia la necesidad de seguir apostando por el impulso a la investigación y el acceso a las nuevas terapias». Tal y como se ha mencionado a lo largo de la jornada, la experta ha coincidido en que «necesitamos fortalecer las estrategias de prevención y diagnóstico». Por último, ha recordado que Madrid es la única comunidad de España que cuenta con una Estrategia Regional de Terapias Avanzadas.