‘Protege a la Reina’: una iniciativa para visibilizar el cáncer de mama y apoyar a pacientes en riesgo de recaída y metástasis

La campaña apoya la divulgación de información médica de calidad y la unión de mujeres en dos de los momentos donde más dudas se generan

La iniciativa ‘Protege a la Reina‘, lanzada por Lilly, en colaboración con la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA), la Asociación Española Cáncer de Mama Metastásico (AECMM), la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), el Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama y el grupo SOLTI de investigación clínica en cáncer, tiene como objetivo visibilizar las dos realidades del cáncer de mama que generan gran incertidumbre entre las pacientes: el alto riesgo de recaída y la metástasis.

De la mano de la Federación Española de Ajedrez, durante el encuentro se ha establecido un paralelismo entre la ficha de la Reina en el popular juego del ajedrez y las pacientes con cáncer de mama. El encuentro se enmarca dentro del movimiento ‘Entre ellas. Dos realidades del cáncer de mama, un mismo cuidado’, que apoya la divulgación de información médica de calidad y busca mejorar la calidad de vida de las pacientes. Durante la apertura del mismo, Alejo Cassinello, director del Área Médica de Oncología de Lilly, ha puesto de manifiesto que desde la compañía comprenden que cada paciente es un individuo con una historia única. «Nuestro propósito es mejorar la vida de los pacientes y sus familias«, ha dicho. «Las mujeres con cáncer de mama en estadios iniciales y con alto riesgo de recaída enfrentan incertidumbres y dudas que requieren cuidados específicos», ha indicado. «Bajo esta premisa, nace ‘Protege a la Reina’ para dar más visibilidad a estas pacientes y crear un foro donde puedan compartir sus experiencias», ha añadido. Del mismo modo, ha mencionado que «es importante hablar del cáncer de mama sin tabúes, ofreciendo un espacio seguro para que cada mujer pueda expresar su situación».

El encuentro, compuesto por dos mesas redondas con profesionales de la salud, ha abordado diversos temas relacionados con esta patología. En la mesa redonda ‘Dónde estamos en el cáncer de mama: qué son las recaídas y las metástasis’, se discutieron las principales diferencias entre ambas realidades. César Rodríguez, presidente de la SEOM, ha mencionado que en 2024 se diagnosticarán más de 36.000 casos de cáncer de mama. «Debemos contribuir a una mejor formación de los oncólogos y también de los pacientes, como también es crucial compartir información que promueva la prevención, así como las campañas de diagnóstico precoz», ha subrayado. «Las pacientes deben conocer bien su enfermedad, e iniciativas como esta son fundamentales, ya que el empoderamiento y la información ayudan a los oncólogos a hacer mejor su trabajo», ha precisado.

Isabel Echavarría, médico adjunto del Servicio de Oncología Médica del Hospital Gregorio Marañón y secretaria científica de SEOM, ha recordado que cuando una paciente enfrenta esta enfermedad, pasa por un proceso complejo y prolongado, influido por diversos factores. «El cáncer de mama precoz con alto riesgo de recaída y el cáncer de mama metastásico son condiciones distintas, por lo que resolver las dudas y entender las diferencias entre estos dos conceptos es esencial para las pacientes», ha afirmado. Igualmente, ha recordado que no todas las recaídas implican metástasis, aunque la mayoría de las metástasis son recaídas de un cáncer de mama previo.

Actualmente, de las pacientes con cáncer de mama con receptores hormonales positivos (HR+) y HER2 negativo, un tipo que afecta al 70 por ciento de las mujeres con cáncer de mama, el 15 por ciento presenta un alto riesgo de recaída, y aproximadamente el 25 por ciento de estas pacientes recae en los primeros cinco años. El segundo tipo más frecuente es el HER2+, que afecta al 15-20 por ciento de las pacientes, con un riesgo de recaída similar en los primeros cinco años tras el tratamiento. El tercer tipo, el cáncer de mama triple negativo, representa entre el 10-15 por ciento de los casos, y hasta el 30 por ciento de las pacientes diagnosticadas en etapas iniciales puede desarrollar metástasis en los tres y cinco años posteriores al diagnóstico.

Durante su intervención, Alfonso López de Sá, oncólogo del Hospital Clínico San Carlos y miembro de GEICAM, ha mencionado que a veces, la enfermedad afecta a personas que no han tenido ningún contacto previo con ella, lo que genera mucho estrés. «Como oncólogos, debemos aclarar conceptos. Aunque hay pacientes muy informadas desde el inicio, también existen casos en los que no es así», ha explicado. A continuación, ha asegurado que los grupos de investigación colaborativa son claves para avanzar en la investigación contra el cáncer. Sin embargo, ha destacado que existen muchas necesidades no cubiertas en el manejo del cáncer de mama metastásico y de alto riesgo de recaída que podrían abordarse con estudios clínicos, los cuales no se llevan a cabo por falta de financiación.

Respecto al cáncer de mama metastásico, Rodrigo Sánchez Bayona, oncólogo del Hospital 12 de Octubre y miembro fundador de SOLTI Young, ha subrayado que los avances en la investigación son la única vía para cronificar la enfermedad. Controlar y cronificar el cáncer de mama metastásico es uno de los principales objetivos en oncología, y para ello es esencial impulsar líneas de investigación que mejoren la calidad de vida de las pacientes. «La investigación transforma la medicina de precisión en medicina personalizada y es la única vía para avanzar, ya que sin ella, seguiríamos tratando el cáncer como hace 20 años», ha precisado.

Comunicación entre médico y paciente

En la mesa redonda ‘Dos realidades, un mismo cuidado’, se ha destacado la importancia de una comunicación adecuada entre pacientes y profesionales sanitarios. Paula González, representante de FECMA, ha remarcado que la información fiable es clave, especialmente en situaciones como las recaídas o la metástasis. «La información y la formación son claves para poder ser interlocutores válidos en la toma de decisiones. Además, es crucial buscar apoyo, ya sea en asociaciones o en el equipo médico», ha insistido. Por su parte, Pilar Fernández, presidenta de la AECMM, ha abundado en que es fundamental analizar la realidad del cáncer de mama metastásico tratando la diferencia entre las recaídas y las metástasis, así como las experiencias emocionales y psicológicas de las pacientes. «Para ello, es necesario que se encuentren en un entorno de confianza y empatía pata poder preguntar cualquier duda en relación con su enfermedad y todo lo que afecte a su bienestar físico o emocional».

Gema Rodríguez, vicepresidenta de la AECMM, ha recordado que «somos un colectivo con alta demanda de recursos médicos y psicosociales». «A lo largo de los años, los tratamientos acumulan toxicidades en el cuerpo, y necesitamos equipos que nos traten de manera integral», ha explicado. En su intervención, Vanesa Jorge, responsable de Atención Psicosocial en la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) ha declarado que entre las recomendaciones para el cuidado personal destacan el ejercicio físico regular y una alimentación saludable, ambos esenciales para el bienestar físico y emocional. «También es clave que las pacientes resuelvan cualquier duda con el equipo médico, al igual que mantener una adherencia al tratamiento, siguiendo las indicaciones del oncólogo para asegurar la máxima eficacia de la terapia y minimizar efectos secundarios», ha expresado.

Anabel Ballesteros, oncología médica del Hospital Universitario de La Princesa, ha afirmado que «aunque el cáncer de mama es más frecuente en mujeres con sobrepeso y que no hacen ejercicio físico, no siempre se puede prevenir haciendo todo bien«. «Sabemos que las mujeres que hacen ejercicio tienen menor probabilidad de recaída y toleran mejor los tratamientos, pero no podemos culpabilizar a las pacientes», ha añadido. Por último, Teresa Millán, directora de Asuntos Corporativos de Lilly, ha clausurado la jornada afirmando que este evento ha sido un espacio de diálogo y cooperación, matizando que «no podemos abordar estos problemas sin colaboración». «La investigación ha avanzado mucho, pero aún queda camino por recorrer. En Lilly, estamos convencidos de la importancia de la investigación para seguir mejorando los tratamientos», ha concluido.


También te puede interesar…