En el contexto del Día Mundial de la Microbiota Intestinal, un estudio ha confirmado la relación entre distintos marcadores microbianos, el índice de disbiosis y los patrones digestivos alterados, como el estreñimiento o la diarrea, en pacientes con molestias gastrointestinales. Los resultados refuerzan el papel clave de la microbiota intestinal como herramienta para caracterizar desequilibrios intestinales y apoyar el diagnóstico clínico, aportando así nuevas evidencias sobre su vínculo con los trastornos digestivos.
Los problemas digestivos son altamente prevalentes y afectan a una gran parte de la población. En Europa, más de 330 millones de personas sufren síntomas como diarrea, estreñimiento, gases, digestiones pesadas o hinchazón abdominal, lo que impacta negativamente en su calidad de vida, en su actividad diaria y en su bienestar emocional. En términos sanitarios, estas dolencias suponen aproximadamente el 12% de las consultas de Atención Primaria, generando una importante carga para el sistema de salud.
A pesar de su relevancia, el conocimiento general sobre la microbiota intestinal sigue siendo limitado, debido en parte a su complejidad: este ecosistema alberga alrededor de 100 billones de microorganismos, diez veces más que el número de células del cuerpo humano. Sin embargo, los avances tecnológicos han permitido conocer mejor su funcionamiento y confirmar su papel fundamental en la salud digestiva, así como la importancia de mantener su equilibrio.
Con el objetivo de facilitar el diagnóstico y abordaje personalizado de estos trastornos, la empresa biotecnológica GoodGut ha desarrollado una prueba no invasiva que analiza de forma precisa la composición y funcionalidad de la microbiota intestinal. Esta herramienta permite detectar posibles desequilibrios o disbiosis, y orientar estrategias personalizadas para su tratamiento. Su eficacia ha sido validada científicamente en una investigación recientemente publicada.
Ampliando el conocimiento sobre la microbiota
El trabajo, liderado por la investigadora de GoodGut Lia Oliver y publicado en Frontiers in Microbiomes, analizó 15 marcadores microbianos clave en 154 pacientes con síntomas digestivos, de los cuales 128 habían sido diagnosticados con síndrome del intestino irritable (SII), una patología con alta prevalencia. El análisis se centró en marcadores vinculados a funciones como la protección de la mucosa intestinal, la inflamación, la regulación inmunitaria y el metabolismo de mucinas.
Los resultados muestran que los pacientes con estreñimiento presentan una mayor presencia de Akkermansia muciniphila (hasta cuatro veces más) y Methanobrevibacter smithii (5,6 veces más), así como un predominio de la familia microbiana Bacillota. En contraste, en personas con diarrea se detecta una notable pérdida de Akkermansia muciniphila (4,5 veces menos) y un mayor predominio de Bacteroidota. Los perfiles mixtos presentan patrones similares a los de la diarrea, con un aumento de Bacteroidota. Estos hallazgos abren la puerta a una aproximación terapéutica más personalizada en función del perfil microbiano de cada paciente.
Además, el estudio demuestra que los casos de disbiosis severa se asocian con una disminución de bacterias beneficiosas, como Faecalibacterium prausnitzii y Akkermansia muciniphila, y con un aumento de especies potencialmente patógenas como Escherichia coli. En los casos de disbiosis leve, se detectan alteraciones más sutiles, pero con presencia de marcadores que podrían tener un impacto negativo. En cambio, un índice de disbiosis saludable refleja una composición microbiana más equilibrada.
«La publicación de estos resultados en una revista científica proporciona una validación sólida de nuestra prueba, tanto para los usuarios y profesionales que la prescriben como para la comunidad científica», afirmó Lia Oliver. «Esta evidencia respalda su fiabilidad y demuestra su valor clínico para el diagnóstico y seguimiento del estado de la microbiota intestinal».
Herramienta útil para la prevención y el tratamiento personalizado
La prueba desarrollada por GoodGut se basa en el análisis de una muestra de heces mediante tecnología de PCR cuantitativa (qPCR), lo que permite detectar desviaciones del estado normal de la microbiota y alteraciones funcionales o estructurales de la mucosa intestinal. Además de facilitar el tratamiento individualizado, la herramienta también contribuye a aumentar la conciencia sobre la importancia de mantener una microbiota equilibrada para preservar la salud digestiva.
«La prueba no solo es útil para quienes ya presentan síntomas y acuden al médico, sino que también tiene un gran valor preventivo», explicó Oliver. «Por eso hemos impulsado un plan de promoción de la salud en el ámbito laboral, con el fin de fomentar hábitos saludables y prevenir trastornos digestivos y disbiosis desde una fase temprana».
Los problemas digestivos pueden reducir hasta en un 20% el rendimiento laboral, por lo que la Asociación Española de Especialistas en Medicina del Trabajo (AEEMT), en colaboración con GoodGut, ha lanzado un proyecto pionero para promover la salud digestiva en las empresas. Esta iniciativa combina innovación tecnológica y formación especializada, y se basa en la prueba científica validada por el estudio.