Un informe reciente sobre el estado del cáncer de American Cancer Society que se ha publicado en la revista JAMA confirma que, durante las últimas dos décadas, Estados Unidos ha experimentado una caída constante en las muertes por cáncer. Este avance está estrechamente vinculado a la disminución de tumores relacionados con el consumo de tabaco, principalmente el cáncer de pulmón.
Entre 2019 y 2022, las muertes por cáncer continuaron descendiendo, con un promedio anual cercano al 2% en hombres y alrededor del 1% en mujeres. Aunque el número de nuevos diagnósticos disminuyó al inicio de la pandemia por interrupciones en los programas de detección, la tasa de mortalidad se mantuvo estable.
Durante el periodo entre 2015 y 2019, la tasa de fallecimientos por cáncer se redujo un 2,6% anual en general. Este descenso acelerado se atribuye, en gran parte, a la caída de muertes por cáncer de pulmón, que disminuyó un 4,3% anual en hombres y un 3,5% en mujeres.
Además del pulmón, otros tipos de cáncer vinculados al tabaquismo, como los de la boca, laringe y esófago, también experimentaron reducciones importantes, reflejando el impacto positivo de las campañas antitabaco y políticas públicas de prevención.
Sin embargo, el informe alerta que algunos cánceres, como el de páncreas y ciertos tipos hepáticos, han mostrado un incremento en mortalidad, contrarrestando en parte las mejoras conseguidas en otros tumores.
Los expertos subrayan la necesidad de seguir impulsando las estrategias para controlar el consumo de tabaco y mejorar la detección y tratamiento precoz del cáncer. Solo con estos esfuerzos se podrá mantener y acelerar la tendencia a la baja en las muertes por cáncer en el país.