La colonoscopia y la prueba de sangre oculta en heces son dos herramientas fundamentales en la detección temprana del cáncer colorrectal, una de las principales causas de muerte por cáncer en el mundo. Mientras que la colonoscopia permite una visualización directa del colon para identificar anomalías o lesiones, la prueba de sangre oculta en heces busca rastros de sangre que no son visibles a simple vista, lo que puede ser indicativo de enfermedades subyacentes como pólipos o tumores.
Ambas pruebas son esenciales para la prevención y diagnóstico precoz, mejorando las perspectivas de tratamiento y recuperación. Ahora, un estudio publicado en The Lancet y llevado a cabo por investigadores del Clínic-IDIBAPS y del Hospital Universitario de Canarias (HUC), ha comparado la eficacia de ambas pruebas en 57.000 personas. Los resultados han demostrado que después de 10 años de seguimiento, ambas estrategias son similares en la detección del cáncer colorrectal y en su capacidad para reducir la mortalidad asociada a ese tumor.
Los investigadores resaltan que este estudio es de gran importancia, ya que demuestra por primera vez que la prueba de sangre oculta en heces es una opción barata, asequible y tan eficaz como la colonoscopia en la reducción de la mortalidad por cáncer colorrectal.
Este hallazgo podría transformar la forma en que se abordan los programas de cribado, ofreciendo una alternativa más accesible a un mayor número de personas, sin comprometer la efectividad en la detección temprana de la enfermedad. La accesibilidad económica y la facilidad de realización de esta prueba podrían facilitar un mayor alcance y una intervención más temprana, lo que resulta crucial para salvar vidas.
Proyecto COLONPREV
El estudio COLONPREV es un ensayo pragmático, aleatorizado, controlado y de no inferioridad llevado a cabo en 15 hospitales terciarios en ocho regiones de España. Los participantes elegibles eran personas presuntamente sanas, con edades entre 50 y 69 años, sin antecedentes personales de cáncer colorrectal, adenoma o enfermedad inflamatoria intestinal. Además, no presentaban antecedentes familiares de cáncer colorrectal hereditario o familiar, ni comorbilidades graves o colectomía previa.
Este diseño riguroso garantizó que los resultados fueran representativos de la población general en el rango de edad estudiado.
Los participantes fueron asignados aleatoriamente en una proporción 1:1 a dos grupos: uno que recibió una colonoscopia única y otro que fue sometido a una prueba inmunoquímica fecal bienal antes de la invitación al cribado. El criterio de valoración principal del estudio fue la mortalidad por cáncer colorrectal a los 10 años, evaluada en la población con intención de cribar.
Para demostrar la no inferioridad de la prueba inmunoquímica fecal en comparación con la colonoscopia, se estableció como umbral una diferencia absoluta de menos de 0,16 puntos porcentuales en la mortalidad entre ambos grupos. Este diseño permitió obtener conclusiones claras sobre la eficacia de ambas estrategias de cribado en términos de reducción de la mortalidad.
Test de sangre oculta en heces vs colonoscopia
Los resultados del estudio COLONPREV mostraron que la participación en el cribado fue significativamente mayor en el grupo que utilizó el test de sangre oculta en heces, con una tasa de participación del 40%, frente al 32% en el grupo de la colonoscopia. Esta diferencia sugiere que el test de sangre oculta en heces puede ser una opción más accesible y atractiva para los pacientes, lo que podría facilitar una mayor cobertura en los programas de cribado.
La participación en el cribado fue significativamente mayor en el grupo que utilizó el test de sangre oculta en heces, con una tasa de participación del 40%, frente al 32% en el grupo de la colonoscopia
Por otro lado, en cuanto a la mortalidad por cáncer colorrectal, los resultados después de 10 años fueron prácticamente idénticos entre ambos grupos: 0,22% en el grupo de la colonoscopia y 0,24% en el grupo que utilizó el test inmunoquímico fecal. Además, la incidencia de tumores en ambos grupos también fue similar, lo que sugiere que el test de sangre oculta en heces es igualmente eficaz que la colonoscopia para reducir la mortalidad por cáncer colorrectal en el contexto de los programas de cribado.
Los resultados en cuanto a la mortalidad después de 10 años fueron prácticamente idénticos: 0,22% en el grupo de la colonoscopia y 0,24% en el grupo que utilizó el test inmunoquímico fecal
Este hallazgo es una continuación de un estudio previo publicado en el New England Journal of Medicine, que ya había demostrado que ambas estrategias detectaban el mismo número de tumores en la primera ronda del programa de cribado. El nuevo análisis va más allá al mostrar que, además de su capacidad para detectar tumores, ambas pruebas son equivalentes en cuanto a la reducción de la mortalidad, lo que refuerza la validez del test de sangre oculta en heces como una alternativa viable y costo-efectiva al cribado mediante colonoscopia.

