La resistencia a los antibióticos representa uno de los mayores desafíos de la medicina moderna. Entre los patógenos más preocupantes se encuentra Acinetobacter baumannii, una bacteria de alta resistencia que causa infecciones graves, especialmente en pacientes en unidades de cuidados intensivos. En mayo de 2024, la Organización Mundial de la Salud (OMS) volvió a incluir a A. baumannii en su lista de bacterias multirresistentes prioritarias, subrayando la necesidad urgente de desarrollar nuevos tratamientos contra esta bacteria.
En este contexto, el grupo de investigación «Resistencias bacterianas y antimicrobianos» del Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBiS), dirigido por José Miguel Cisneros y María Eugenia Pachón Ibáñez, está abordando este desafío con un enfoque innovador basado en la transferencia adoptiva de linfocitos de memoria, una estrategia que podría transformar la forma en que tratamos las infecciones causadas por este tipo de bacterias.
La aparición y persistencia de infecciones causadas por bacterias multirresistentes (MDR, por sus siglas en inglés), como A. baumannii, representa una amenaza grave para la salud pública a nivel mundial. Esta bacteria, especialmente frecuente en infecciones nosocomiales, tiene la capacidad de adquirir y transferir genes de resistencia, lo que limita severamente las opciones de tratamiento disponibles. Estas infecciones afectan principalmente a pacientes vulnerables, como aquellos en unidades de cuidados intensivos, y están asociadas con una tasa de mortalidad extremadamente alta.
Desde que la OMS incluyó por primera vez a A. baumannii en 2017 como un patógeno crítico, no ha habido avances significativos en la introducción de nuevos fármacos efectivos para combatir las infecciones que provoca. A pesar de los esfuerzos globales en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i), la situación sigue sin cambios, lo que resalta la urgencia de encontrar soluciones alternativas y eficaces.
Transferencia adoptiva de linfocitos
Este estudio, liderado por el grupo del IBiS y publicado en la revista International Journal of Molecular Sciences, propone un enfoque innovador basado en la transferencia adoptiva de linfocitos de memoria como alternativa al tratamiento antibiótico tradicional. El método consiste en utilizar células B y T CD4+ con memoria, un tipo especializado de células del sistema inmunitario que «recuerdan» cómo combatir infecciones previas. «El objetivo es que estas células reconozcan y eliminen la bacteria de forma más eficaz y duradera», explicó María Eugenia Pachón-Ibáñez.
Los experimentos se llevaron a cabo en un modelo de neumonía en ratones causada por cepas de A. baumannii con diferentes perfiles de susceptibilidad: una cepa sensible y otra resistente a colistina, uno de los pocos antibióticos que aún se utilizan como última línea de defensa. Los resultados mostraron que una sola dosis de células de memoria (B o T CD4+) fue tan efectiva como un tratamiento de tres días con sulbactam, un antibiótico utilizado en la clínica, en cuanto a la reducción de la carga bacteriana en los pulmones y la sangre.
En el caso de la cepa MDR resistente a colistina, la transferencia adoptiva de células de memoria también demostró ser eficaz, reduciendo de manera significativa la cantidad de bacterias en los pulmones y mejorando la eliminación bacteriana de la sangre en comparación con otros tratamientos, como la tigeciclina, que es comúnmente utilizada para tratar estas infecciones. Además, el tratamiento con células de memoria aumentó la supervivencia de los ratones de forma similar a los antibióticos, lo que sugiere que esta estrategia podría ser una alternativa viable para pacientes humanos.
Estos resultados son prometedores y apuntan a que la transferencia adoptiva de células de memoria podría convertirse en una estrategia terapéutica efectiva contra las infecciones causadas por A. baumannii multirresistente. Dado que las infecciones causadas por patógenos resistentes a múltiples fármacos siguen aumentando, es crucial encontrar nuevos enfoques terapéuticos. La principal ventaja de la transferencia de células de memoria es que, potencialmente, podría eliminar la necesidad de usar altas dosis de antibióticos, reduciendo así los efectos secundarios en los pacientes y el riesgo de desarrollar mayor resistencia a los antibióticos. «Una única dosis de células B o T CD4+ con memoria fue tan eficaz como un tratamiento de tres días con sulbactam, en términos de eliminación de la carga bacteriana», afirmó Pachón Ibáñez.
Potencial en combinación con antibióticos
Aunque estos resultados preclínicos son alentadores, aún es necesario realizar más investigaciones para evaluar el potencial de esta terapia en combinación con antibióticos. La hipótesis es que una combinación de ambos tratamientos podría mejorar aún más la eficacia, reduciendo la mortalidad y acelerando la eliminación de la carga bacteriana de forma más rápida y eficiente.
El siguiente paso será probar este enfoque en ensayos clínicos controlados para determinar si la transferencia adoptiva de células de memoria puede ser igualmente efectiva en humanos. «Estos prometedores resultados serán investigados más a fondo, y se necesitan más estudios para evaluar el potencial de la terapia combinada de células de memoria y antibióticos, con el fin de mejorar la eficacia de los antibióticos», agregó Pachón. «Si se confirma esta hipótesis, el siguiente paso será realizar ensayos clínicos controlados aleatorizados para verificar si este nuevo enfoque mejora los resultados en infecciones causadas por cepas MDR de A. baumannii«, señaló.
El equipo de investigación también evaluará si este tratamiento puede ser eficaz contra otras bacterias multirresistentes, como Klebsiella pneumoniae o Pseudomonas aeruginosa, que también están consideradas amenazas críticas por la OMS. Este enfoque podría abrir nuevas vías de tratamiento para una amplia variedad de patógenos nosocomiales.
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