Los hallazgos secundarios o incidentales de genes con susceptibilidad a cáncer en pacientes sin historial oncológica han demostrado su relevancia clínica según un estudio realizado por el Vall d’Hebron. Estos hallazgos sirven para iniciar un programa de seguimiento y detección precoz de cáncer en los portadores. El ensayo ha permitido detectar estos resultados en familias que no eran estudiadas por cáncer familiar tienen un mayor impacto psicológico que en pacientes con antecedentes familiares de cáncer.
Estos hallazgos sirven para iniciar un programa de seguimiento de detección precoz de cáncer en los portadores
La secuenciación del exoma es una herramienta de nueva generación que se utiliza actualmente en pacientes con sospecha de enfermedades genéticas raras. En personas con antecedentes clínicos de retraso en el desarrollo o discapacidad intelectual. La secuenciación del exoma se ha convertido en una práctica de prueba de rutina y también se usa como una de las pruebas de diagnóstico de primer nivel para trastornos con un fenotipo poco claro.
“Aunque la secuenciación del exoma y el genoma puede ser útil para identificar alteraciones genéticas en individuos con enfermedades raras, es relevante resaltar que estas técnicas también pueden identificar variantes inesperadas no relacionadas con el propósito del análisis primario, y estos pueden ser una sorpresa para los médicos, los pacientes y sus familias” ha explicado Judith Balmaña, jefa del Grupo de Genética del Cáncer Hereditario del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO) y autora principal del estudio. “Uno de los ejemplos paradigmáticos es la identificación de variantes patogénicas en genes de susceptibilidad al cáncer”.
Secuenciación del exoma
“La novedad de nuestro trabajo radica en evaluar la accionabilidad o la utilidad clínica de la identificación de hallazgos secundarios e incidentales de genes de susceptibilidad a cáncer tras la secuenciación del exoma para indicaciones no oncológicas, y el análisis de su impacto psicológico frente a la identificación de variantes patogénicas en genes de susceptibilidad a cáncer dentro de un proceso estándar de consejo genético en pacientes con antecedentes familiares de cáncer” ha afirmado Balmaña.
El 2,1% de los pacientes presentaron hallazgos secundarios o incidentales de genes de susceptibilidad a cáncer
Los investigadores estudiaron el exoma de 533 pacientes con patologías no oncológicas y encontraron hallazgos secundarios o incidentales de genes de susceptibilidad a cáncer en el 2,1 por ciento de los pacientes. “Medimos el impacto psicológico de estos hallazgos inesperados y comprobamos que el impacto era mayor que en pacientes que se someten a la secuenciación del exoma por tener antecedentes oncológicos en la familia” ha explicado Estela Carrasco, consejera genética, investigadora predoctoral del Grupo de Genética del Cáncer Hereditario del VHIO y primera firmante del estudio.
Los pacientes adultos a los que se encontró alguno de los genes de predisposición al cáncer y sus familiares fueron enrolados en los programas de vigilancia vinculados a esos genes. Además, el 20 por ciento de los pacientes en los que se encontraron genes de susceptibilidad, fueron de hecho diagnosticados con algún tipo de cáncer, la mayoría en estadios iniciales y pudieron iniciar el tratamiento de forma precoz.
Debate ético sobre los hallazgos secundarios e incidentales
“A pesar de que el impacto psicológico de conocer los resultados genéticos fue mayor al de los pacientes con antecedentes de cáncer, el beneficio para estas familias en términos de acción clínica fue muy relevante por lo que la secuenciación del exoma puede ser una herramienta útil en la vigilancia del cáncer”.
Existen posturas divergentes entre la comunidad científica sobre el manejo de los hallazgos
Existen posturas divergentes entre la comunidad científica sobre el manejo de los hallazgos secundarios o incidentales. Mientras existen algunas posiciones que abogan por reportar todos los hallazgos encontrados a los pacientes, otras recomiendan un enfoque más cauteloso en que el análisis genético se restrinja únicamente al primer propósito de dicho análisis.
“Los resultados de este estudio respaldan la necesidad de incorporar profesionales en asesoramiento genético y genetistas clínicos para ayudar a hacer frente a estos hallazgos y disminuir el impacto psicológico en los portadores y sus familias” ha añadido Judith Balmaña.