La administración nocturna de fármacos hipotensores no redujo el riesgo de eventos cardiovasculares o muerte en comparación con la administración matutina. Esas son las principales conclusiones de una investigación presentada durante el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC, por sus siglas en inglés) 2024. «Las pruebas sugieren que unos niveles de este tratamiento nocturnos superiores a los normales se asocian a un mayor riesgo de eventos cardiovasculares. Sin embargo, los ensayos que han evaluado el impacto de la administración de fármacos hipotensores por la noche han mostrado resultados dispares. En este metaanálisis, hemos reunido todos los datos de los ensayos y hemos llegado a la conclusión de que el momento de la administración no afecta a los resultados«, explicó el presentador del estudio, Ricky Turgeon, de la Universidad de Columbia Británica, en Vancouver (Canadá).
Para ello, los investigadores han realizado una revisión sistemática y un metaanálisis que incluyó todos los ensayos controlados aleatorizados de grupos paralelos que comparaban la administración nocturna y matutina de todos los fármacos hipotensores. Los estudios debían tener al menos un resultado cardiovascular de interés, con un seguimiento de igual o más de 500 pacientes al año año por grupo y una mediana de seguimiento igual o más de 12 meses.
«La discusión en torno a este tema surge por dos motivos principales. El primero es que, generalmente, la presión arterial tiende a disminuir de forma natural durante la noche tanto en personas con presión arterial normal como en aquellas con hipertensión. Sin embargo, hay casos en los que esta reducción nocturna no se produce. A estas personas se les conoce como «non-dippers», y esta condición se asocia con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares. Esto ha llevado a que muchos investigadores consideren que es preferible tomar la medicación antihipertensiva por la noche, antes de acostarse, para favorecer una mayor reducción de la presión arterial y, así, disminuir el riesgo asociado», explica a Gaceta Médica Manuel Anguita, portavoz de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).
La variable principal de evaluación fueron los eventos cardiovasculares adversos mayores (MACE, un compuesto de muerte por cualquier causa, infarto de miocardio no mortal, accidente cerebrovascular no mortal y exacerbación de la insuficiencia cardíaca). Los criterios de valoración secundarios incluyeron los componentes individuales de los MACE, la hospitalización por cualquier causa y los eventos de seguridad específicos (fracturas, eventos relacionados con el glaucoma y empeoramiento de la cognición).
Se incluyeron cinco ensayos controlados aleatorios con grupos paralelos con 46.606 pacientes: BedMed, BedMed-Frail, TIME, Hygia y MAPEC. Se consideró que los ensayos BedMed, BedMed-Frail y TIME presentaban un riesgo general de sesgo bajo, mientras que Hygia y MAPEC presentaban algunos problemas de sesgo, especialmente en relación con el proceso de aleatorización.
En los cinco ensayos, la incidencia de acontecimientos cardiovasculares adversos (MACE, por sus siglas en inglés) no se vio afectada por la dosis vespertina frente a la matutina. En un análisis de sensibilidad por riesgo de sesgo, el cociente de riesgos fue de 0,94 para los MACE con la dosis vespertina frente a la matutina en los tres ensayos considerados de sesgo bajo y de 0,43 en los dos ensayos con problemas de sesgo.
No hubo diferencias en la mortalidad por todas las causas entre la dosis vespertina y la matutina. Del mismo modo, todos los demás criterios de valoración secundarios no se vieron afectados por la dosis vespertina frente a la matutina, incluidos los casos de fracturas, glaucoma y trastornos cognitivos. «Los resultados del metanálisis proporcionan pruebas concluyentes de que no hay diferencias entre la dosis vespertina y la matutina. Los pacientes deben tomar su medicación hipotensora una vez al día a la hora que mejor se adapte a sus preferencias y circunstancias», reitera Turgeon.
Estudios realizados
Anguita sostiene que hace algunos años, un estudio realizado en Galicia a casi 20.000 pacientes hipertensos, «sugería que tomar la medicación por la noche reducía el riesgo de problemas cardiovasculares en más del 40 por ciento«. No obstante, estos resultados no se replicaron en un estudio posterior realizado en Inglaterra el año pasado, el cual no logró confirmar esos datos y concluyó que la eficacia del medicamento era la misma, independientemente de si se tomaba por la mañana o por la noche.
Los nuevos resultados presentados en el ESC Congress también demuestran ser completamente neutros, indicando que no existe diferencia en la efectividad de la medicación según la hora del día en que se tome. «La recomendación principal es que, para prevenir las complicaciones cardiovasculares de la hipertensión arterial, lo más importante es tomar el tratamiento de manera regular para mantener la presión arterial bajo control. Por tanto, el momento del día no es relevante; se aconseja tomar la pastilla en la hora en que resulte más conveniente para el paciente y sea menos probable que se olvide, lo cual suele ser a primera hora de la mañana. Aunque existían divergencias sobre este tema, los datos recientes han puesto fin a la controversia», concluye Anguita.
Otras novedades del ESC Congress
Del 30 de agosto al 2 de septiembre se ha celebrado en Londres el ESC Congress, con 4.451 comunicaciones científicas aceptadas procedentes de 92 países. España se cuela en el top ten de países con más abstracts aceptados, con un total de 166 trabajos enviados. En concreto, ocupa el séptimo lugar, por detrás de China, Estados Unidos, Reino Unido, Japón, Alemania e Italia.
Además del estudio mencionado, en el congreso se han presentado otros trabajos sobre tabaco, salud femenina, contaminación acústica, consumo de drogas y sueño. Se han abordado, entre otros hallazgos, que dejar de fumar reduce casi a la mitad el riesgo de sufrir un infarto, mientras que solo reducir el consumo no tiene un impacto significativo. También se ha discutido cómo la menopausia podría afectar negativamente la salud cardiovascular debido a cambios en los niveles de grasa en sangre, y cómo las mujeres con endometriosis presentan un mayor riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares.
Otros estudios han destacado que la contaminación acústica urbana puede influir en la predicción y pronóstico del riesgo cardiovascular tras un infarto y que el consumo reciente de drogas recreativas triplica el riesgo de un nuevo evento cardiovascular grave. Además, se ha explorado que dormir lo suficiente los fines de semana puede reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiacas hasta en un 20 por ciento.