La Unión Europea sacó a consulta pública su Plan de Salud Cardiovascular el pasado 11 de agosto. Hasta mañana se encuentra abierto a alegaciones el documento. De acuerdo con lo expuesto por la Comisión Europea en su web, este proyecto tiene el objetivo de “reforzar la resiliencia económica” comunitaria a través de la mejora de la salud de los ciudadanos con prevención, detección precoz y tratamiento, aumentando la innovación y promoviendo las capacidades del mercado y la competitividad de la industria sanitaria de la Unión Europea. En este sentido, la entidad Vaccines Europe ha remitido algunos comentarios al respecto del plan de la UE. En sus alegaciones, la institución hace hincapié en la importancia de la inmunización como medida de prevención, que es “crucial para garantizar el éxito del Plan de Salud Cardiovascular”.
Según los datos de Vaccines Europe, las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el continente; cada año, destacan, se producen 5.000 fallecimientos diarios por este motivo. Unos 62 millones de europeos conviven con estas dolencias, que no suponen un problema solo para su salud cardiaca, “sino que también aumenta su vulnerabilidad a complicaciones graves derivadas de infecciones respiratorias como la gripe, la COVID-19, el VRS y el neumococo”.
No obstante, argumenta la entidad, la relación entre estas patologías y las infecciones respiratorias es “bidireccional, lo que aumenta el riesgo de episodios cardiovasculares agudos” también para la población sin dolencias previas.
“Esta peligrosa amenaza para la salud supone un empeoramiento y una realidad insostenible para Europa. Los grupos vulnerables y las mujeres se ven afectados de manera desproporcionada”, apuntan. A esto hay que sumar el envejecimiento de la población europea, lo que desencadena un incremento constante de la prevalencia de este tipo de enfermedades.
“Estas tendencias ponen de relieve la urgente necesidad de reforzar la prevención para lograr una Europa más saludable y sostenible”, señalan desde la entidad, y destacan que “que ninguna estrategia de prevención de las enfermedades cardiovasculares está completa sin la inmunización”.
La importancia de vacunar para disminuir la carga de las ECV
Los programas de vacunación tienen un papel clave, explica, para abordar las consecuencias más graves de las infecciones respiratorias. A pesar de esto, no se utilizan todo lo posible en lo referente a estas patologías “como estrategia de prevención, a pesar de sus efectos documentados”.
La vacunación contra la gripe puede reducir la gravedad de las dolencias cardiovasculares en un 51%, informa Vaccines Europe, y disminuir las muertes relacionadas con ellas en un 33%. “Del mismo modo, recibir dos dosis de la vacuna contra la COVID-19 puede reducir la mortalidad en un impresionante 60%”, señalan.
Para la entidad, “estos hallazgos subrayan el papel fundamental de la vacunación como una poderosa herramienta preventiva para proteger a las poblaciones vulnerables de los graves efectos” de estas patologías, además de contribuir en la lucha contra la resistencia antimicrobiana.
“Es importante destacar que las personas mayores que padecen ECV se benefician enormemente de la vacunación, ya que las tasas de hospitalización se reducen drásticamente” en pacientes de más de 60 años vacunados. Las cifras de la organización enfatizan que la inmunización ha salvado 154 millones de vidas en el último medio siglo, esto es “seis vidas cada minuto, mientras que cada euro invertido en la vacunación de adultos genera un rendimiento de 19 euros a lo largo de la vida”.
No obstante, a pesar de estos datos, los programas de vacunación de Europa han sufrido una “grave falta de financiación, ya que el 77% de los países de la UE gastan menos del 0,5% de sus presupuestos sanitarios en programas de inmunización. Por lo tanto, es esencial reforzar la inversión en inmunización como estrategia de prevención eficaz para reducir las consecuencias más perjudiciales de las ECV en toda Europa”.
Integrar la vacunación contra las infecciones respiratorias en el plan de la UE disminuiría la carga sanitaria y económica de las enfermedades cardiovasculares, inciden desde Vaccines Europe. Además, esto “contribuiría a abordar las desigualdades y ayudaría a los países de la UE a alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible”.
La petición de la organización se basa en el modelo que se siguió, por ejemplo, con el VPH. Para ello, se ha de incluir una actualización, “largamente esperada, de los objetivos de cobertura de vacunación contra las infecciones respiratorias para los Estados miembro, que no se han revisado desde 2009”.
En este sentido, la entidad insiste en que los registros electrónicos de vacunación también pueden contribuir a mejorar la eficacia de las vacunas, “ya que aumentan su aceptación y adherencia, facilitan a los ciudadanos el acceso a su historial de vacunación y les mantienen informados y comprometidos. La incorporación de la vacunación en el plan de salud cardiovascular de la UE salvará vidas y creará un ecosistema sanitario más resistente para el futuro”, concluye Vaccines Europe.