Vacunar a las embarazadas frente al VRS cinco semanas antes del parto transfiere mejor los anticuerpos al feto

Las pautas actuales recomiendan la vacunación entre las semanas 32 y 36, pero nuevos datos sugieren que vacunar más cerca de las 32 semanas ofrece mayor protección.

vacunar embarazada

El virus respiratorio sincitial (VRS) representa una de las principales causas de enfermedades respiratorias en la infancia y hospitalizaciones a nivel global. En España, el Sistema de Vigilancia de Infección Respiratoria Aguda (SiVIRA) registró en su publicación «Epidemiología y carga de enfermedad por VRS en España. SiVIRA, temporadas 2021-22 y 2022-23», un promedio estacional de 907.194 casos de VRS atendidos en Atención Primaria y 29.081 hospitalizaciones en España. Además, determinó que los menores de 5 años representaron 259.013 casos (28,6%) y 15.375 hospitalizaciones (52,9%), siendo los que con mayor frecuencia requirieron ventilación mecánica invasiva (6,9%) y admisión en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) (14,4%).

El análisis ampliado del Conjunto Mínimo Básico de Datos (CMBD) mostró 21.258 hospitalizaciones en menores de 5 años (42,4%) y 22.758 en mayores de 65 años (45,4%). Por lo tanto, el impacto más significativo del VRS se observa en los niños menores de 5 años, especialmente en aquellos menores de 1 año. En este sentido, con la evidencia actual sobre las vacunas contra el VRS la Agencia Europea del Medicamento (EMA) ha aprobado: VRSPreF3 OA (Abrysvo, de Pfizer), VRSpreF (Arexvy, de GSK) y mRNA-1345 (mRESVIA, de Moderna).

En nuestro país, de acuerdo con la Asociación Española de Pediatría y el Comité Asesor de Vacunas e Inmunizaciones, se recomienda vacunar a las mujeres embarazadas frente a la gripe, la tosferina, el SARS-CoV-2 y el VRS. La vacuna contra la gripe es fundamental si el embarazo coincide con la temporada gripal. Se administra en forma inyectable con una vacuna inactivada y puede aplicarse en cualquier momento del embarazo. Por otro lado, la vacuna contra la tosferina (Tdpa) debe administrarse en cada embarazo, preferiblemente entre las semanas 27 y 32 de gestación, aunque puede aplicarse desde la semana 27 en adelante y adelantarse en casos de riesgo de parto prematuro.

También se aconseja la vacuna contra el SARS-CoV-2, utilizando una dosis de ARN mensajero (ARNm), que debe administrarse de manera única a todas las embarazadas. Esta recomendación se mantiene independientemente de si han recibido dosis previas de la vacuna o han pasado la enfermedad. La vacuna contra el virus respiratorio sincitial (VRS) también es recomendada durante el embarazo, específicamente entre las semanas 24 y 36, con preferencia entre las semanas 32 y 36 de gestación.

Entre las semanas 32 y 36

En este contexto, un reciente estudio publicado en American Journal of Obstetrics and Gynecology, ha presentado nuevos datos respecto a la vacunación frente al VRS en embarazadas. El ensayo MATISSE (Estudio de inmunización materna para seguridad y eficacia, en su traducción) destacó los beneficios de la vacunación contra el virus respiratorio sincitial (VRS) durante el embarazo.

Este amplio trabajo demostró que la administración de la vacuna basada en la proteína recombinante bivalente prefusión F del VSR (RSVpreF, comercializada como Abrysvo por Pfizer) reduce significativamente la morbilidad y mortalidad por VRS en recién nacidos y lactantes. En línea con estos hallazgos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos recomendaron en septiembre de 2023 la vacunación contra el VRS para embarazadas, subrayando su eficacia en la protección temprana de los recién nacidos.

La vacuna basada en la proteína recombinante bivalente prefusión F del VSR (RSVpreF) reduce significativamente la morbilidad y mortalidad por VRS en recién nacidos y lactantes.

En el caso del ensayo MATISSE, la vacuna contra el VRS se administró entre las semanas 24+0 y 36+6 de gestación, con una edad gestacional media de 31,3 semanas en el momento de la vacunación. Sin embargo, la edad gestacional aprobada para la administración de la vacuna se limitó a las semanas 32+0 a 36+6 debido a preocupaciones sobre una posible asociación entre el parto prematuro y la recepción de la vacuna. Dado que menos de la mitad de los participantes en el ensayo (1628 de 3568) recibieron la vacuna RSVpreF dentro de esta ventana de dosificación aprobada (de 32 a 36 semanas), se carecía de datos sobre cómo el momento exacto de la vacunación materna dentro de esta ventana afecta la transferencia transplacentaria de anticuerpos maternos.

Mejor la semana 32

Para determinar si el momento de la vacunación materna es un factor relevante en la efectividad de la inmunización contra el VRS, los investigadores midieron los niveles de anticuerpos contra el VRS en el cordón umbilical al momento del parto en 124 mujeres que recibieron la vacuna durante las semanas 32 a 36 del embarazo. Además, también se tomaron muestras de sangre de 29 bebés de 2 meses de edad nacidos de estas madres para evaluar la transferencia de anticuerpos.

Los investigadores hallaron que la vacunación materna contra el VRS al menos cinco semanas antes del parto resultó en una transferencia más eficiente de anticuerpos maternos a través de la placenta hacia el recién nacido, en comparación con la vacunación realizada dos a tres o tres a cuatro semanas antes del parto.

La vacunación materna contra el VRS al menos cinco semanas antes del parto resultó en una transferencia más eficiente de anticuerpos maternos a través de la placenta hacia el recién nacido.

En un análisis adicional, se compararon los niveles de anticuerpos contra el VRS en la sangre materna y en el cordón umbilical tras la vacunación, con los niveles observados en 20 madres no vacunadas. Los resultados demostraron que la vacunación materna contra el VRS produjo niveles de anticuerpos significativamente más altos y duraderos tanto en la madre como en el cordón umbilical.

En este sentido, los investigadores destacaron la necesidad de realizar estudios adicionales para determinar la cantidad mínima de transferencia de anticuerpos y/o los niveles de anticuerpos en la sangre del lactante necesarios para proporcionar una protección adecuada contra el VRS. También será crucial comprender la posible protección adicional que la leche materna de madres vacunadas podría ofrecer a los bebés frente al VRS. Aunque este estudio se centró en medir la transferencia de anticuerpos, se requieren estudios más amplios en bebés de 2 a 6 meses de edad para evaluar en qué medida esta transferencia mejora la protección contra el VRS.


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