El Vall d’Hebron Instituto de Investigación (VHIR) ha implementado un nuevo modelo de innovación para optimizar el impacto de la investigación biomédica en la sociedad. Este enfoque facilita la identificación y el respaldo de proyectos con mayor potencial, impulsando la transferencia de conocimiento y aumentando las posibilidades de éxito en su comercialización y aplicación clínica. Entre estos proyectos se incluyen el desarrollo de nuevos fármacos, herramientas de diagnóstico, dispositivos médicos y soluciones digitales para la salud. El modelo ha sido presentado en el marco de la BCN Health Innovation Week, organizada por Biocat.
El nuevo modelo de innovación del VHIR, inspirado en otras estrategias, establece un proceso estructurado que permite priorizar y acelerar la maduración de los proyectos con mayor potencial. En los últimos años, el VHIR se ha consolidado como un referente en innovación, gestionando un alto volumen de proyectos con potencial de llegar al mercado. Para garantizar su éxito, es fundamental que los investigadores que los lideran cuenten con el respaldo y acompañamiento de la Unidad de Innovación, que actúa como enlace entre el ámbito científico y los sectores empresarial y regulador.
“Se trata de un enfoque más ágil y eficiente, basado en el proceso lean, que proporciona a cada investigador o investigadora y a cada proyecto el acompañamiento necesario para superar barreras, madurar con éxito y maximizar el impacto”, explicó Rafael Navajo, director de Innovación y Desarrollo de Negocio del VHIR, quien añadió que “este modelo nace con el objetivo de convertirse en un referente en la gestión de la innovación, la transferencia de conocimiento y la generación de nuevas oportunidades”.
Modelo estructurado en tres fases
La metodología se basa en puntos de control que permiten una evaluación continua y estructurada de los proyectos, garantizando que cumplan criterios objetivos de maduración antes de avanzar en el proceso. Se consideran aspectos clave como la protección de la propiedad intelectual, el análisis de mercado, la identificación de barreras regulatorias, las necesidades de financiación y la formación del equipo. Esta estrategia optimiza el uso de recursos y reduce riesgos, aplicando el principio de fail fast para identificar y corregir obstáculos en las etapas iniciales.
Las tres fases principales del proceso son:
- En la fase de viabilidad, se realiza una primera selección de proyectos en función de su grado de madurez y potencial de transferencia, evaluando aspectos como la protección del conocimiento, las primeras validaciones de negocio y su capacidad para generar valor.
- Los proyectos que presentan un alto potencial de transferencia y viabilidad técnica, económica, reguladora y de mercado avanzan a la fase de desarrollo, donde se define la estrategia más adecuada para su evolución.
- Si se determina que el proyecto está listo para dar el salto al mercado, el proceso culmina con la fase de lanzamiento, en la que se prepara su comercialización con el apoyo de la Unidad de Desarrollo de Negocio.
El modelo se fundamenta en objetivos específicos y medibles, como la protección de los activos, el análisis de negocio y el cumplimiento de los requisitos regulatorios, entre otros. “Solo si se consiguen los niveles de madurez establecida en cada fase, el proyecto puede avanzar a la siguiente, así aseguramos que cada proyecto avance de forma sistemática y maximizamos la probabilidad de éxito”, afirmó Navajo.
Asesores externos
El proceso de innovación del VHIR cuenta con el apoyo de una red de asesoramiento externo formada por expertos con experiencia en mercado, regulación, financiación y protección de activos, entre otros ámbitos. Estos profesionales brindan orientación estratégica y apoyo en la toma de decisiones, ayudando a identificar y abordar aspectos clave para el éxito de cada proyecto.
Además, ayudan a asegurar que los proyectos también respondan a necesidades y valores reales de la sociedad y cumplan principios éticos y de sostenibilidad, de forma que se lleven a cabo adaptados al entorno. “Este esfuerzo conjunto incrementa la probabilidad de éxito y asegura que las soluciones desarrolladas tengan un impacto significativo en los pacientes, los sistemas de salud y la sociedad en general”, destacó Navajo.
Con el propósito de seguir impulsando la innovación en ciencias de la salud y en línea con la reciente inauguración del nuevo edificio de investigación, el VHIR está desarrollando un Hub de Innovación. Este espacio pionero fomentará la creación de alianzas público-privadas y el desarrollo de nuevos proyectos, facilitando la generación de empresas y la atracción de inversores, así como de compañías biotecnológicas y farmacéuticas interesadas en colaborar con sus grupos de investigación.
