Invertir en competitividad: el valor real de la prevención en salud

"La vacunación en todas las etapas de la vida resulta esencial para la prevención y la sostenibilidad del sistema sanitario, y las cifras avalan su coste-efectividad: cada euro invertido en vacunación puede generar hasta 19 euros de retorno"

La salud pública no se mide solo por lo que vemos suceder, sino —sobre todo— por aquello que conseguimos evitar. Infecciones que no se llegan a producir, hospitales que no se saturan, personas que mantienen su autonomía durante más años. Sin embargo, y pese a la evidencia acumulada por organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la inversión en prevención continúa ocupando un lugar secundario en las prioridades sanitarias. En España, apenas un 3,8% del presupuesto sanitario se destina a prevención1, una cifra difícil de entender si consideramos el impacto positivo demostrado que tienen las políticas preventivas en la reducción de enfermedades y en la mejora de la calidad de vida de la población.

Nuestro país es uno de los más longevos del mundo, con una esperanza de vida cercana a los 84 años2. Este logro colectivo, del que debemos sentirnos orgullosos, trae consigo nuevos retos: envejecimiento acelerado, aumento de la cronicidad y mayor vulnerabilidad frente a enfermedades prevenibles. De acuerdo con datos del Ministerio de Sanidad, más del 70% de las personas mayores de 65 años convive con al menos una enfermedad crónica3, lo que incrementa el riesgo de complicaciones, dependencia y consumo de recursos sanitarios. En este contexto, reforzar la prevención no es una opción, sino una necesidad acuciante.

La vacunación en todas las etapas de la vida resulta esencial para la prevención y la sostenibilidad del sistema sanitario, y las cifras avalan su coste-efectividad: estudios internacionales muestran que cada euro invertido en vacunación puede generar hasta 19 euros de retorno. Algunos países europeos ya consideran la prevención como una inversión estructural, integrando la inmunización en sus objetivos al mismo nivel que la digitalización o la transición verde. En esta línea, España debe priorizar también esta herramienta clave para fortalecer la prevención sanitaria, reducir la carga de la enfermedad y garantizar la eficiencia del sistema. Como sociedad debemos trabajar para preservar la calidad de vida de la población el mayor tiempo posible; su autonomía, productividad y, en definitiva, nuestro Estado del bienestar. Hablamos pues de una inversión estratégica para nuestro futuro: sin prevención no hay sostenibilidad, ni cohesión, ni competitividad; y España no puede quedar al margen de esta renovada visión de la salud pública.

Además, invertir en prevención es invertir en competitividad estratégica. Menos enfermedad evitable significa menor presión asistencial, más capacidad para incorporar innovación terapéutica y una mejor utilización de los recursos. La pandemia evidenció que los países con mayor capacidad de anticipación, investigación biomédica y acceso a vacunas lograron amortiguar mejor el impacto sanitario, social y económico de la crisis. La salud preventiva no es solo una cuestión sanitaria; es un pilar de resiliencia social, económica e industrial. Porque hacer frente a los desafíos geopolíticos y económicos no sólo depende de la energía o de la tecnología, también de la capacidad de adelantarse a las enfermedades, especialmente, en países que afrontan desafíos demográficos como el nuestro.

Esta visión es compartida por las instituciones europeas. Documentos como el Informe Draghi subrayan la relevancia de la autonomía estratégica en salud. En la misma línea, la Comisión Europea ha comenzado a integrar la resiliencia social y sanitaria como un elemento clave de la gobernanza económica, reconociendo que sin prevención no hay sostenibilidad fiscal ni competitividad a largo plazo. En España, por su parte, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha advertido reiteradamente de que el envejecimiento poblacional empujará el gasto sanitario varios puntos del PIB en las próximas décadas si no reforzamos las políticas preventivas.

En GSK defendemos una visión integral de la salud, en la que la prevención ocupa un lugar central. Anticiparse a la enfermedad es una responsabilidad compartida entre administraciones públicas, profesionales sanitarios, pacientes y sector privado. En un escenario marcado por la cronicidad y el envejecimiento, es garantía de sistemas sanitarios más sólidos y sociedades más resilientes.

España desempeña un papel estratégico en este esfuerzo y nuestra compañía trabaja en esta línea con la determinación de impactar positivamente en la salud de 2.500 millones de personas de aquí al año 2030. Contamos para ello con el porfolio de vacunas más amplio de la industria y avanzamos en el desarrollo de 17 nuevas candidatas. Porque somos conscientes de que la vacunación es, probablemente, el mejor ejemplo del éxito silencioso de la prevención. España ha alcanzado coberturas excelentes en población infantil, pero aún afronta un reto pendiente en vacunación del adulto. A medida que envejecemos, aumenta el riesgo frente a determinadas infecciones, especialmente en personas con enfermedades crónicas. Infecciones que no solo provocan hospitalizaciones y mortalidad evitable; también precipitan pérdida de autonomía, dependencia y deterioro funcional.

Por todo ello, nos comprometemos a avanzar de la mano de las autoridades sanitarias y con todos los agentes del ecosistema de salud en prevención mediante liderazgo, financiación estable y una mirada a largo plazo. Porque, una vez más, la prevención nos recuerda que lo esencial suele ser invisible: cuidar la salud antes de que aparezca la enfermedad es la forma más silenciosa, pero también la más poderosa, de proteger nuestro bienestar.

*Cristina Henríquez de Luna es presidenta de GSK en España.


Referencias:
1. OCDE. Health at a Glance 2025: Spain. https://www.oecd.org/en/publications/health-at-a-glance-2025_15a55280-en/spain_d37fc9b6-en.html?utm_source=chatgpt.com Acceso enero 2026
2. Instituto Nacional de Estadística (INE). Expectativa de vida al nacimiento en España en 2024. https://www.ine.es/dyngs/Prensa/MNP2024.htm?utm_source=chatgpt.com Acceso enero 2026
3. Ministerio de Sanidad: Casi el 55% de la población española mayor de 15 años tiene una enfermedad crónica. https://www.sanidad.gob.es/gabinete/notasPrensa.do?id=6771 Acceso enero 2026