El Sistema Nacional de Salud se concibe como un pilar fundamental de cohesión social y territorial, así como un motor de desarrollo socioeconómico y de protección de derechos fundamentales. Sin embargo, atraviesa un momento crítico en el que convergen importantes retos, que resultan especialmente relevantes en este año 2026.
La población española, y particularmente la extremeña, enfrenta un progresivo envejecimiento, con un impacto cada vez más significativo de los cuidados en las personas que padecen enfermedades crónicas, comorbilidades o presentan algún grado de dependencia. Esta realidad hace que la planificación y gestión de los recursos en general, y los humanos en particular, sea un desafío estratégico, donde el relevo generacional, el bienestar profesional y la creación de entornos laborales emocionalmente seguros adquieren un valor decisivo.
A estos desafíos se suman la transformación digital, el fortalecimiento de la salud pública, la colaboración intersectorial y la garantía de una financiación suficiente y adecuada para dar respuesta a las crecientes necesidades en infraestructuras, promoción de la salud, prevención de la enfermedad y atención integral.
«A los desafíos propios se suman la transformación digital, el fortalecimiento de la salud pública, la colaboración intersectorial y la garantía de financiación adecuada para dar respuesta a las necesidades»
En este contexto, la participación ciudadana y el enfoque basado en la proximidad resultan determinantes para asegurar que los servicios respondan a las expectativas y necesidades reales de la población que, en un porcentaje muy significativo, vive en zonas rurales.
Paralelamente, los avances científicos y tecnológicos —como el desarrollo de nuevos fármacos, la biotecnología, la genómica, la farmacogenómica y las innovaciones en tecnologías diagnósticas y terapéuticas— ofrecen oportunidades únicas para mejorar la calidad, la precisión y la eficiencia de la atención sanitaria. Estas innovaciones, apoyadas en sistemas avanzados de información y comunicación, permiten también optimizar la gestión de los recursos y garantizar la seguridad del paciente.
En lo que respecta a los recursos humanos, el Sistema Sanitario Público de Extremadura enfrenta un reto acentuado por la presión asistencial creciente, la distribución territorial desigual y la necesidad de relevo generacional. Consciente de esta situación, hemos priorizado la permanencia y estabilidad de los profesionales, implementando un Plan de fidelización de residentes, así como medidas de captación y retención del talento que han dado resultados muy positivos. No obstante, resulta imprescindible revisar el marco normativo para dotar de mayor flexibilidad la gestión del personal, incorporando un sistema retributivo que potencie los incentivos variables ligados a indicadores objetivos y respaldado por herramientas de evaluación continua, sin comprometer las garantías y la universalidad del sistema público.
Responder a las necesidades sentidas y objetivas de la ciudadanía extremeña constituye, al mismo tiempo, un reto y una prioridad. En este sentido, hemos dotado el Sistema Sanitario Público de Extremadura con un mayor número de profesionales, hemos batido récords de actividad asistencial tanto en atención primaria como hospitalaria y hemos reducido tanto la lista de espera quirúrgica como el tiempo medio para ser intervenido. Por su parte, los avances en el Programa de detección precoz del cáncer de mama, mediante la ampliación de la cobertura y la accesibilidad, así como las mejoras en el calendario de vacunaciones y en los horarios de administración, son ejemplos claros del compromiso con la prevención y la salud pública.
En el ámbito asistencial, la optimización de la oferta requiere profundizar en programas de alta resolución, telemedicina, agendas dinámicas y gestión de la demanda mediante protocolos de derivación desde atención primaria y educación sanitaria. Asimismo, la coordinación y las sinergias entre centros hospitalarios resultan esenciales para garantizar eficiencia, continuidad asistencial y calidad en la atención.
Una demanda de justicia social que adquiere especial relevancia es la disponibilidad de recursos sociosanitarios destinados a quienes más lo necesitan. Consciente de esta necesidad, en Extremadura venimos trabajamos de manera coordinada para poner en marcha en 2026 el centro de referencia pionero en la atención a personas con esclerosis lateral amiotrófica y otras patologías irreversibles de alta complejidad, que permitirá acoger a un residente junto a un familiar, acompañante o cuidador.
Todos estos retos y oportunidades los afrontamos de manera conjunta con los profesionales, los colegios profesionales, las asociaciones del ámbito sanitario y las organizaciones sindicales. La experiencia nos ha demostrado que el trabajo colaborativo nos va a permitir seguir avanzando en la creación de condiciones óptimas para garantizar un sistema sanitario público sólido, eficiente, humanizado y de calidad, capaz de responder a las necesidades de toda la población.
En 2026 cumplimos veinticinco años desde la ordenación y regulación del Sistema Sanitario Público de Extremadura como parte integrante del Sistema Nacional de Salud, así como de la creación del Servicio Extremeño de Salud. Ello constituye una oportunidad para reafirmar nuestro compromiso con la salud de los extremeños y extremeñas, renovando nuestra voluntad de seguir reforzando un sistema sanitario público universal, integral, equitativo, eficiente y centrado en las necesidades de las personas, capaz de afrontar los retos presentes y futuros, garantizar derechos fundamentales y consolidar la cohesión social y territorial de la región
*Sara García Espada es consejera de Salud y Servicios Sociales de la Junta de Extremadura.