El Hospital Universitario Marqués de Valdecilla ha sido galardonado en la XX edición de los Premios Best in Class (BiC) 2025 con el reconocimiento al Mejor Proyecto de Humanización de la Asistencia Sanitaria por su iniciativa «Mentte. Mentoría terapéutica para adolescentes». El proyecto, liderado por Beatriz Payá, jefa de Sección del Servicio de Psiquiatría, ha sido destacado por su carácter innovador y su enfoque centrado en las personas.
Este premio cuenta con el apoyo de la compañía innovadora Gilead. El galardón fue entregado por César Pascual, consejero de Salud de Cantabria; María Isabel Priede, directora general de Farmacia, Humanización y Coordinación Sociosanitaria de Cantabria; y Victoria Ayala, de Gilead y fue recogido por Jesús Ángel Artal, jefe de Servicio de Psiquiatría, Luis Mariano López, director de Enfermería, y Félix Rubial, director gerente.
Payá subrayó a este medio que recibir el premio “ha sido una enorme satisfacción y, al mismo tiempo, un reconocimiento profundo al trabajo que hay detrás de este proyecto”. Además, la especialista añadió que no se trata solo de una idea, sino de “años de dedicación en los que el equipo ha invertido tiempo, reflexión y compromiso en pensar, coordinar, movilizar y concienciar a instituciones y a la sociedad sobre la importancia de este proyecto”.

El objetivo de Mentte es claro: humanizar y desestigmatizar la atención psiquiátrica, un reto que, según Payá, “debe ir mucho más allá de la consulta” y que “implica a toda la comunidad, desde profesionales hasta familias e instituciones”. Para la responsable del proyecto, el premio BiC brinda algo muy valioso: «una mayor visibilidad”. Aseguró que permite que «el mensaje sobre la necesidad de tratar la salud mental con humanidad y respeto llegue más lejos, reforzando nuestro trabajo y fomentando una conversación pública más abierta y empática”.
El Proyecto Mentte incorpora la mentoría en el ámbito de la Salud Mental Infanto-Juvenil como complemento a la atención terapéutica, con el objetivo de humanizar la asistencia y reducir el estigma. Las mentorías se conciben como espacios creativos de encuentro entre adolescentes, profesionales y mentores, orientados a potenciar el desarrollo personal y las fortalezas individuales. Desde su inicio, el proyecto ha formado una red de 64 mentores, ha realizado 24 mentorías grupales con 172 adolescentes beneficiados, y ha comenzado a desarrollar mentorías individuales. Además, se ha ampliado a otras unidades como la de Santander, consolidando su crecimiento.
El proyecto nació de la experiencia clínica del equipo al trabajar con adolescentes con trastornos mentales graves. “Descubrimos que detrás de sus dificultades hay personas con gran sensibilidad y un notable potencial creativo”, explicó Payá. Al centrarse en las fortalezas y capacidades de los jóvenes, el equipo abre “una ventana hacia la recuperación, complementando los tratamientos convencionales”.
Una de las principales innovaciones de Mentte es la incorporación de mentores de la comunidad, personas que acompañan a los adolescentes en el desarrollo de sus potencialidades. Esta colaboración, según la responsable, “no solo favorece el crecimiento personal de los jóvenes, sino que también tiene un efecto desestigmatizador y humanizador”. Los propios mentores describen la experiencia como “enriquecedora, al poder conocer de cerca la creatividad y resiliencia de estos jóvenes, generando un intercambio humano positivo”.
«El mensaje sobre la necesidad de tratar la salud mental con humanidad y respeto llegue más lejos, reforzando nuestro trabajo y fomentando una conversación pública más abierta y empática”
“Mentte se convierte así en un espacio de encuentro donde mentores, profesionales y pacientes se encuentran”, apuntó Payá. Los talleres se conciben como “espacios de aprendizaje, disfrute y convivencia”, donde las jerarquías se difuminan y la relación terapéutica adquiere un tono más humano y colaborativo.
El desarrollo del programa ha supuesto un desafío organizativo, que ha requerido “mucha flexibilidad y nuevas dinámicas de trabajo”. Integrar a mentores en el equipo y permitir que pacientes y profesionales trabajen fuera del entorno hospitalario “no es habitual”, destaca la psiquiatra. No obstante, el proyecto ha sido posible “gracias al apoyo incondicional y la confianza que la Jefatura de Servicio, la Gerencia del hospital y entidades como la Fundación Marqués de Valdecilla han depositado en esta iniciativa”.
Para Payá, Mentte es una demostración tangible de que “una asistencia psiquiátrica más humana, cercana y conectada con la sociedad es posible y enriquecedora para todos los involucrados”. El reconocimiento obtenido en los Best in Class 2025 refuerza así el compromiso del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla con la humanización de la atención en salud mental y la innovación en el ámbito sanitario.
