El sector sanitario se enfrenta a un desafío mayúsculo: mantener la excelencia asistencial y la seguridad del paciente mientras reduce su huella ambiental. En este escenario, el Consello da Xunta ha analizado recientemente un informe sobre la participación de Galicia en el proyecto Reheal (Reverse Healthcare Supply Chains for Circular Economy), una iniciativa estratégica que cuenta con un presupuesto superior a los 7,3 millones de euros, financiados íntegramente por la Unión Europea a través del prestigioso programa Horizon Europe PCP.
Un consorcio internacional con ADN gallego
El proyecto Reheal no es solo una iniciativa local, sino un esfuerzo coordinado a nivel continental liderado por la Universidad de Edimburgo (Reino Unido) y en el que participan socios de primer nivel procedentes de Dinamarca, Polonia, Grecia y Bélgica. Galicia, a través del Servizo Galego de Saúde (Sergas) y de la Axencia Galega de Coñecemento en Saúde (ACIS), actúa como socio clave en esta red, consolidando su posición como referente europeo en compra pública innovadora.
La participación gallega permitirá la implantación de soluciones pioneras que se centran en las necesidades reales de los profesionales y los pacientes. Inicialmente, la validación de estas innovaciones se centralizará en el Área Sanitaria de Lugo, A Mariña e Monforte de Lemos, con la ambiciosa meta de extender posteriormente todas las soluciones exitosas al resto del sistema sanitario público de la comunidad.
El reto de los quirófanos: hacia una optimización inteligente
Para entender la necesidad de este proyecto, basta con mirar dentro de un quirófano. Actualmente, se utilizan kits quirúrgicos de un solo uso que contienen diversos materiales, desde guantes hasta batas. El problema radica en que, debido a los estrictos requisitos higiénicos, cualquier material que quede en la caja sin ser utilizado debe desecharse obligatoriamente.
Reheal busca desarrollar herramientas digitales y logísticas para determinar con precisión qué debe contener cada kit según el tipo de operación. Con este cambio, se logrará una reducción drástica de residuos sanitarios, un descenso en las emisiones asociadas a las complejas cadenas de suministro, un ahorro económico significativo que podrá ser reinvertido en servicios para la ciudadanía, innovación clínica o mejoras en la asistencia.
Resiliencia y seguridad: un sistema blindado ante crisis
Más allá de la ecología, el proyecto tiene una vertiente de seguridad nacional. El refuerzo de cadenas de suministro más resilientes y basadas en la economía circular, que incluye el reacondicionamiento y la rehabilitación de recursos, mejora la capacidad del sistema para responder a situaciones de escasez o emergencias sanitarias.
Al asegurar el abastecimiento de productos esenciales, se protege directamente al paciente y se garantiza la continuidad asistencial, incluso en contextos de crisis global. Además, la validación de estas soluciones en entornos reales asegura que la experiencia del usuario sea más satisfactoria y que las innovaciones respondan a lo que médicos y enfermeros demandan en su día a día.
El motor financiero de esta transformación será una licitación conjunta a nivel europeo mediante la modalidad de compra pública precomercial, valorada en 3,5 millones de euros. Con este paso, Galicia no solo avanza en los objetivos climáticos europeos, sino que se sitúa como un agente clave en la creación de un entorno más saludable para toda la ciudadanía, demostrando que la innovación sanitaria y la sostenibilidad son las dos caras de una misma moneda.