Pregunta. ¿De qué forma la gestión basada en valor puede ser una palanca real para lograr organizaciones sanitarias más resilientes y sostenibles?
Respuesta. La Gestión Basada en Valor (GSBV) no solo mejora la calidad y eficiencia de la atención sanitaria; también fortalece la capacidad de las organizaciones para adaptarse, innovar y mantenerse en el tiempo, convirtiéndose en un pilar fundamental para construir sistemas de salud más resilientes y sostenibles. El objetivo principal es maximizar y mejorar los resultados de salud en función de las necesidades que presentan los pacientes. En términos de equidad, la GSBV permite liberar recursos que pueden ser redirigidos hacia poblaciones más vulnerables o con mayores necesidades, favoreciendo una asignación más justa del presupuesto, y contribuir, con ello, a un sistema de salud más equitativo. Por último, la búsqueda constante de valor impulsa la innovación en procesos, tecnologías y modelos de atención. Esto permite a las organizaciones sanitarias evolucionar de forma proactiva y responder mejor a los desafíos emergentes, como pueden ser el envejecimiento poblacional o las futuras pandemias. En MSD, el Foro de Gestión Basado en Valor responde a nuestro firme compromiso de acompañar a las organizaciones sanitarias generando espacios de diálogo integrales y multidisciplinares, que invitan a ir un paso más allá de los enfoques tradicionales de gestión. Promovemos una visión más integral, orientada a generar valor en salud y a transformar los modelos organizativos hacia una mayor sostenibilidad y equidad
P. En su opinión, ¿qué aportan los datos y la interoperabilidad en la planificación estratégica basada en resultados en salud?
R. Si en España llegamos a tener sistemas de información totalmente interoperables, con datos relativos a resultados en salud que sean de calidad y que puedan compartirse, esto nos daría un diagnóstico claro de cual es la realidad en nuestro país en términos de resultados en salud y de cuales son las necesidades que tenemos. Por lo tanto, sabremos también cuales son nuestras prioridades. La planificación de recursos y de acciones en base a estas necesidades sería lo ideal.
P. ¿Qué papel puede jugar un enfoque basado en valor para integrar la inmunización como parte de una estrategia de salud pública más amplia y orientada a resultados?
R. La inmunización es una de esas herramientas que más valor ha demostrado, de manera consistente, en la literatura científica a lo largo de los años en impactar positivamente en la salud. Si nos enmarcamos en una lógica de valor, la inmunización se convierte en un componente esencial de una estrategia preventiva integral, alineada con resultados a largo plazo como la reducción de la carga asistencial, el descenso de la mortalidad y, en líneas generales, una mayor eficacia en la lucha frente a determinadas enfermedades prevenibles. Se trata de una de las herramientas más coste-efectivas, lo que facilita su inclusión en los planes de salud poblacional. Por ello, hay que seguir trabajando en establecer datos de impacto, como por ejemplo el número de casos, hospitalizaciones y fallecimientos que evita, y promover la identificación de brechas en la cobertura y acceso a la vacunación, con el fin de permitir dirigir los recursos hacia aquellas comunidades más vulnerables o con baja adherencia, para así garantizar que sus beneficios lleguen a todas partes.
P. Los determinantes sociales de la salud tienen un impacto directo en los resultados clínicos. ¿Cree que el sistema sanitario español está preparado para incorporar estos factores de forma estructural en la atención?
R. Sabemos que, para mejorar los resultados en salud tanto de los individuos como de las poblaciones en general, es fundamental intervenir en estos determinantes sociales de la salud, es decir, este conjunto de circunstancias a través de las cuales las personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen, y que se ha demostrado que tienen un impacto claro en los resultados en salud.
En España, el enfoque en los Determinantes Sociales de la Salud (DSS) no es algo nuevo, sino que lleva en la conversación pública más de 20 de años. A lo largo de los años, se ha observado un progreso significativo en la atención que se les presta en la agenda de salud pública española y europea. Como ejemplo reciente de que están cada vez más presentes en las acciones gubernamentales tenemos la publicación del Plan de Acción de Atención Primaria y Comunitaria 2022-2023 para la identificación de los “Condicionantes Sociales y del Contexto Familiar que sería recomendable incluir en la Historia de Salud Digital”. De hecho, la inclusión de determinantes sociales en la historia clínica ha sido mencionado como ejemplo en el último informe de la OMS sobre DSS, publicado este 2025.
Sin embargo, abordar los DSS es un objetivo muy ambicioso, sobre todo, porque requiere un abordaje intersectorial y multidisciplinar. Es importante seguir trabajando de manera colaborativa para amortiguar algunos condicionantes sociales de manera que tengan un menor impacto en la inequidad de resultados en salud. Además, es fundamental invertir en herramientas estadísticas y financiar estudios poblacionales que permitan aumentar y mejorar el registro de datos y actualizar las evidencias observadas. También es fundamental reconocer y difundir el trabajo de las comunidades autónomas que mejoran la integración entre servicios sanitarios y sociales, que utilizan la tecnología para monitorizar y evaluar los DSS y que impulsan una capacitación continua en esta área. Desde MSD contribuimos a ello impulsando el premio BIC al Mejor Abordaje de los DSS en las CCAA.
P. ¿Qué oportunidades ofrece la gestión basada en valor para transformar la atención oncológica en España?
R. La gestión basada en valor tiene el potencial de transformar la atención oncológica al centrarse en resultados significativos para los pacientes, optimizar recursos, fomentar la innovación, mejorar la experiencia del paciente y permitir una evaluación continua del manejo de los pacientes a lo largo del proceso asistencial. Todos estos elementos, están presentes en el nuevo modelo organizativo de atención al cáncer que impulsa el European Beating Cancer Plan a través de los Comprehensive Cancer Centers.
La medicina de precisión es otro buen ejemplo de las oportunidades que representa la gestión basada en valor en oncología. Estamos ante un valor que se transforma en la personalización de los tratamientos, el potencial aumento de la eficacia y la limitación de la toxicidad, lo que puede derivar en una mejora tanto de la supervivencia como de la calidad de vida de los pacientes.