Que la Salud Pública haya sido tratada durante décadas como la ‘hermana pequeña’ del sistema sanitario explica parte de las debilidades que hoy arrastra España en materia de prevención. Y no tiene sentido que siga siendo así. Convertirla en prioridad no es una opción y más con el escenario que tenemos por delante, donde amenazas como la cronicidad o las futuras pandemias nos obligan a repensar el modelo.
En este marco se celebró el IX Foro de Salud Pública, una cita organizada por Fundamed que se ha consolidado como punto de encuentro de las principales autoridades en la materia del país y, también, como fuente de ideas que posteriormente dominarán la agenda de debate. En esta ocasión la cita contó con una ponencia inaugural de Pedro Gullón, director general de Salud Pública y Equidad de Ministerio, y se abordaron tres cuestiones fundamentales: gripe, VRS y preparación frente a pandemias.
La gripe no es una enfermedad menor, ni un trámite de cada otoño-invierno. Los expertos no se cansan de repetir que las coberturas deben seguir aumentando. Este año, en el que la variante K ha vuelto a recordar cuán rápido puede alterarse la dinámica estacional del virus, más si cabe. La vacuna funciona, y lo hace bien; lo que no funciona es confiar en que baste con mensajes genéricos cuando la presión asistencial se repite año tras año. Por eso hay que apostar por estrategias bien fundamentadas, como las que pusieron los expertos sobre la mesa durante la jornada.
El VRS está viviendo un proceso particular en España: el conocimiento avanza, la evidencia se acumula y el impacto en los adultos mayores es más claro cada temporada. Una vez protegida la infancia, este es el grupo que concentra la mayor vulnerabilidad. Madrid y Extremadura, con Elena Andradas y Yolanda Márquez presentes en el Foro, han tomado la delantera con la vacunación en residencias junto a otra decena de comunidades, la inmensa mayoría gobernadas por el PP. El movimiento es significativo… y también revelador: no puede quedar en iniciativas aisladas. Si los datos son consistentes, la cobertura deberá ampliarse y así se puso de manifiesto en el Foro.
En materia de pandemias, la discusión también fue clara. España avanza en su Real Decreto de Preparación y Respuesta ante Emergencias Sanitarias y ha puesto en marcha la AESAP, pero ambos marcos deben traducirse en algo más que estructura formal. Antivirales, reservas estratégicas y integración de las CCAA… todos estos aspectos, por solo nombrar algunos de ellos, no pueden depender del recuerdo de la COVID-19 ni de la presión internacional. La siguiente pandemia no será un examen sorpresa; será un examen anunciado. Los parlamentarios, presentes en la jornada, lo escucharon con atención. Y lo que está claro es que el país no puede llegar sin dominar el temario a ese examen.