La pandemia, la guerra de Ucrania, la crisis económica y, muy pronto, la jubilación en masa de un número inquietante de médicos en nuestro país a medio plazo son algunas de las preocupaciones que han quitado, quitan y quitarán el sueño de muchos ciudadanos y, a futuro, de los gestores sanitarios.
Resolver las necesidades actuales para un correcto abordaje de estos problemas empieza a ser una prioridad que va más allá de las peticiones de los profesionales sanitarios de las diferentes disciplinas que intervienen en ello, agrupados en entidades como la Federación Española de Sociedades de Medicina del Sueño (Fesmes).
solo la apnea y el insomnio afectan ya al diez por ciento de la población
Esta semana, el tema ha sido también objeto de análisis, y debate, en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados, donde ha protagonizado la discusión de una proposición no de ley defendida por el Grupo Socialista que pide un salto de calidad en la formación de los especialistas, la actualización de guías y la promoción de hábitos saludable
Como datos de fondo, que solo la apnea y el insomnio afectan ya al diez por ciento de la población. Sin pasar por alto el consumo de ansiolíticos o fármacos hipnosedantes a escala nacional, que se ha convertido en una preocupación creciente que ha irrumpido en la escena política.
En el transcurso del debate, se incorporó una enmienda de adición promovida por el grupo VOX que habla de formación especializada. El texto insta a valorar la incorporación de una formación sanitaria especializada en trastornos del sueño, en el marco de la necesaria actualización del documento ‘Unidad del sueño. Estándares y recomendaciones del Ministerio de Sanidad‘, una referencia publicada en 2011 que ha superado con mucho el plazo para su revisión, establecida inicialmente en cinco años.
La portavoz popular, María Teresa Angulo, también defendió la necesidad de dotar a los profesionales de las herramientas necesarias, entre ellas, las necesidades formativas, para hacer posible una mejor prevención y una atención integral, multidisciplinar y personalizada de este problema de salud, como señala el Comité Español de Acreditación de Medicina del Sueño, integrado por distintas sociedades científicas.
Desde Gaceta Médica, a través del escaparate que son nuestros premios BiC, también podremos el foco en las mejores prácticas en calidad en atención al paciente con la creación de un nuevo premio a la mejor Unidad de Sueño, en colaboración con Fesmes y Philips. Su ganador será, sin duda, una referencia para el resto de unidades y servicios a nivel nacional. Un ejemplo seguro.