La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha anunciado el primer Plan regional contra las Drogas de España que contará con cerca de 50 medidas enfocadas en la prevención, especialmente entre los jóvenes, y en la regulación del consumo de productos derivados del cannabis. Esta estrategia también busca reforzar las inspecciones y la ampliación de servicios y tratamientos para las personas afectadas por el consumo de drogas.
El Plan cuenta con la colaboración de nueve consejerías del gobierno regional y está estructurado en cuatro ejes: prevención e información; asistencia y atención; reinserción; y vigilancia y monitorización. Cada uno de estos bloques incluye un conjunto de medidas que no solo buscan prevenir el consumo de drogas, sino también ofrecer una asistencia integral a las personas que ya presentan problemas de adicción.
Uno de los aspectos más destacados de este Plan es la reforma de la actual Ley sobre Drogodependencias y otros Trastornos Adictivos, con el fin de proteger a los menores y adolescentes. Entre las principales novedades, se establecen limitaciones estrictas para la venta y el suministro de productos derivados del cannabis a menores de edad. Se exigirá la verificación de la edad del comprador mediante la presentación de un documento oficial, tanto en establecimientos físicos como en máquinas expendedoras que deberán incorporar sistemas para comprobar la identidad del usuario.
Además, el Plan prohíbe la venta de estos productos a menos de 300 metros de centros educativos de enseñanza no universitaria y restringe cualquier tipo de publicidad relacionada con el cannabis. Estas limitaciones también se extenderán a los videojuegos que se distribuyen en la región, en los que quedará prohibido asociar el consumo de cannabis a beneficios de rendimiento físico o mejoras en la salud.
Esta reforma se enmarca en la adecuación a la Ley de Derechos y Garantías y Protección Integral de la Infancia y la Adolescencia de 2023, que prohíbe la venta de sustancias perjudiciales a menores y obliga a informar claramente sobre los riesgos y características de los productos orientados a este público.
Prevención y sensibilización entre los jóvenes
El Plan regional contra las Drogas también contempla una serie de acciones específicas para prevenir el consumo de drogas entre los jóvenes, uno de los grupos más vulnerables. En este sentido, se pondrá en marcha un servicio móvil e itinerante que recorrerá zonas frecuentadas por adolescentes, ofreciendo información y sensibilización sobre los riesgos asociados al consumo de drogas.
Asimismo, se desarrollarán talleres en los Centros de Formación para el Empleo y se creará una aplicación móvil con un asistente virtual que brindará información y recursos sobre cómo buscar ayuda en caso de ser necesario. También se prevé la ampliación de la oferta educativa en los centros escolares, con la creación de una cátedra de I+D+i sobre la prevención del consumo de drogas en colaboración con universidades madrileñas.
Refuerzo de la vigilancia y nuevas inspecciones
El control del consumo de cannabis y otros derivados será un pilar fundamental del Plan. Según ha informado Ayuso, las inspecciones en establecimientos comerciales ya se han intensificado desde junio, y se continuará en esta línea para asegurar que los puntos de venta cumplan con las nuevas normativas. Hasta el momento, se han inmovilizado cerca de 100 kilos de productos derivados del cannabis y más de 25.000 envases de bebidas que contienen extractos de la planta en más de 20 municipios de la región.
Además de las inspecciones físicas, también se ha accionado en el ámbito digital, con la supervisión de una decena de páginas web que comercializan estos productos en formatos aparentemente inofensivos como gominolas, aceites de semillas o tés. Sin embargo, algunos de estos productos contienen principios activos de cannabinoides, sustancias psicoactivas cuyo consumo se pretende controlar y limitar.
Atención integral y servicios especializados
El Plan regional contra las Drogas incluye la creación de una red de atención integral para personas con problemas de adicción, en coordinación con los Centros de Tratamiento de Adicciones. Se reforzará la Unidad de Ingreso y el Hospital de Día de Desintoxicación para adolescentes y jóvenes, donde se ofrecerá atención psiquiátrica, psicológica y médica, así como apoyo en trabajo social. Asimismo, se ampliará la Unidad Ambulatoria de Patología Dual, que se enfoca en tratar problemas de adicción combinados con trastornos mentales.
Además, se crearán dos nuevos centros de prevención, tratamiento e investigación del trastorno por juego para abordar la problemática del juego compulsivo, un problema creciente entre la población más joven.
Apoyo a la reinserción social y laboral
Otro de los ejes fundamentales del Plan es la reinserción social y laboral de las personas afectadas por el consumo de drogas. Se impulsarán programas específicos para personas en situación de vulnerabilidad, como aquellas sin hogar, que tienen un alto índice de adicción al alcohol. Asimismo, se desarrollarán planes personalizados de empleo para aquellos que hayan pasado por procesos de desintoxicación, facilitando su reingreso al mercado laboral.
Monitorización y estudios de consumo
Por último, se implantará un sistema de alerta temprana para la detección de nuevas sustancias psicoactivas y se realizarán estudios poblacionales para conocer los hábitos de consumo de la población de entre 15 y 64 años. También se monitorizarán las urgencias hospitalarias relacionadas con el consumo de drogas y se analizarán muestras de aguas residuales, como se hizo durante la pandemia de la COVID-19, para identificar patrones de consumo en diferentes zonas de la Comunidad de Madrid. Con estas medidas, el gobierno regional pretende enfrentar de manera integral la problemática del consumo de drogas en Madrid, centrando sus esfuerzos en la prevención, la atención y el control del consumo de sustancias psicoactivas, especialmente entre la juventud.