Después de semanas de silencio y una manifestación masiva frente a la sede del Ministerio de Sanidad, el Gobierno ha decidido reactivar el diálogo con los sindicatos del Ámbito de Negociación (SATSE-FSES, FSS-CCOO, UGT, CSIF y CIG-Saúde) para abordar los tres puntos clave del futuro del borrador del Estatuto Marco del personal estatutario del SNS: la nueva clasificación profesional con sus retribuciones asociadas, la mejora de la jornada laboral y la jubilación anticipada.
Según confirman fuentes del sindicato CSIF, el Ministerio ha convocado a las organizaciones para el próximo lunes 21 de octubre a las 9:30 horas. “Tras las presiones sindicales, el Ministerio de Sanidad vuelve a convocar a las organizaciones del Ámbito”, aseguran desde la central, que considera que esta reapertura es resultado directo de la movilización sostenida por los trabajadores.
En el orden del día figuran las tres exigencias prioritarias para los sindicatos: establecer una nueva clasificación profesional acompañada de una estructura retributiva adecuada al nivel de cualificación y responsabilidad de cada grupo; regular una jornada laboral de 35 horas semanales —con mejoras específicas para guardias y turnos—; y permitir el acceso voluntario a la jubilación anticipada y parcial.
“Tras las presiones sindicales, el Ministerio de Sanidad vuelve a convocar a las organizaciones del Ámbito”
Estas demandas no son nuevas. Desde hace meses los sindicatos insisten en que la reforma del Estatuto Marco no puede avanzar hacia el Congreso sin un acuerdo firme sobre estas materias. El pasado 1 de octubre, miles de profesionales sanitarios se concentraron frente al Ministerio en protesta por un anteproyecto que, según denuncian, Sanidad quería cerrar sin diálogo real.
Durante aquella movilización, Fernando Hontangas, presidente de CSIF Sanidad, advirtió que el deterioro de las condiciones laborales del sector es insostenible. “Las condiciones de la sanidad son paupérrimas. Tenemos abandonos. La gripe y la campaña de vacunación van a saturar aún más las urgencias y aumentar las listas de espera. Esto no puede seguir así”, declaró. “El Estatuto Marco tiene que avanzar. No importa si hay presupuestos o no, el Gobierno debe garantizar unas condiciones laborales atractivas para evitar más fugas del sistema”, añadió.
Además, Hontangas criticó el enfoque autonómico del Ministerio: “Las comunidades no pueden convertir esto en un chiringuito. No se puede imponer un modelo laboral distinto en cada territorio. El texto que han recortado es inconsentible”.
Señales de apertura, pero sin acuerdo
Como se adelantó en Gaceta Médica, fuentes del Ministerio confirmaron que los tres bloques que reclaman los sindicatos serán abordados en próximas reuniones monográficas. Eso sí, insisten en que algunos de estos aspectos —como la jornada de 35 horas o la jubilación anticipada— deberán estudiarse “en coordinación con la legislación vigente y las competencias autonómicas”, así como con la normativa de la Seguridad Social. Respecto a la clasificación profesional y las nuevas tablas retributivas, Sanidad reitera que estos elementos no pueden incluirse íntegramente en el articulado legal, aunque podrían desarrollarse en normas complementarias o reglamentos específicos.
“Llevamos tres años negociando y no vamos a permitir que se cierre en falso una reforma que afecta a casi un millón de profesionales del SNS”
Durante la última manifestación, la presidenta de SATSE, Laura Villaseñor, fue muy contundente: “Llevamos tres años negociando y no vamos a permitir que se cierre en falso una reforma que afecta a casi un millón de profesionales del SNS”. Además, Villaseñor ha señalado directamente a la falta de presupuestos como “una excusa del Ministerio para no avanzar”. “Nos negamos a seguir en esta situación. Queremos un Estatuto que vele de verdad por nuestras condiciones laborales”, ha remarcado.
La nueva cita del día 21 llega en un momento clave. Las organizaciones sindicales han dejado claro que mantienen activas sus movilizaciones y que la continuidad o escalada de las protestas dependerá del resultado de esta reunión. Por ahora, la posición sindical es unánime: voluntad de acuerdo, pero con condiciones. “La pelota está en el tejado del Ministerio”, advierten. El pulso sigue abierto y el calendario de negociación, de nuevo, en marcha.