La ministra de Sanidad, Mónica García, ha presentado hoy la campaña ‘Prevención del Tabaquismo y Protección de la Salud’, una iniciativa enmarcada en la estrategia integral del Ministerio que también incluye el Anteproyecto de Ley del Tabaco y el futuro Real Decreto que reforzará las restricciones a los vapeadores y otros dispositivos electrónicos. Durante su discurso, García defendió que «ninguna adicción es sinónimo de libertad» y aseguró que las medidas buscan proteger a la juventud y avanzar hacia una generación libre de humo.
Una campaña para interpelar a los jóvenes
García explicó que la campaña se ha diseñado con un toque de ironía para llegar a la población adolescente. «Una campaña que se centra en que hay muchas cosas que se pueden hacer con la boca, reír, comer, besar, hablar, cantar…. Las posibilidades son absolutamente infinitas y por qué con tantas cosas maravillosas que se pueden hacer con ella la usan o la usamos para vapear», señaló. Según subrayó, la industria del tabaco apunta a los jóvenes con productos atractivos y aparentemente inofensivos, cuando la evidencia científica confirma que son dañinos.
La ministra remarcó que el primer objetivo es «concienciar a los jóvenes, interpelarles directamente para acabar con estos falsos mitos y que sepan sin ambigüedades que vapear también perjudica la salud y que empezar temprano aumenta la dependencia y dificulta la capacidad para poder dejarlo». El segundo, dijo, es mostrar el compromiso del Gobierno con la salud pública, reflejado en medidas recientes como la creación de la Agencia Estatal de Salud Pública o las iniciativas frente al alcohol en menores.
«Lo que es desproporcionado son las 140 muertes al día por causa del tabaco», afirmó García, quien rechazó las críticas de la hostelería a la futura normativa. Y añadió: «Hay que respetar la libertad de las madres que no quieren que sus hijos inhalen humo tóxico, ajeno, involuntario».
A su vez, aseguró que espera que «la tramitación del Real Decreto sea a lo largo de este año», dejando claro que «los tramites legislativos son a veces lentos porque dependen de muchos procedimientos». También, recalcó que la no inclusión del empaquetado genérico en el texto no les preocupa del todo, ya que lo consideran «una medida más», aunque también dejó claro que aún le queda mucho a la Ley para dar por cerrado el texto final.
Los datos sobre el vapeo juvenil
La jefa de la Unidad de Prevención y Control del Tabaquismo, Susana Verdejo, explicó que la campaña se centra en los vapeadores porque «somos conscientes del auge que está teniendo esta práctica en la población joven en general». Aportó datos de la encuesta Estudes 2023, según los cuales «más de la mitad de jóvenes de entre 14 y 18 años, un 54,6%, han probado el vapeo». Advirtió además que «si esta encuesta se hiciera hoy, en 2025, la edad de inicio habría que rebajarla», dejando claro que «estaría más cerca de los 12 años».
Verdejo citó otros estudios que demuestran que «los adolescentes que vapean tienen tres veces más probabilidades de comenzar a fumar que los jóvenes que no vapean» y recordó que el 93% de quienes utilizan cigarrillos electrónicos también consumen tabaco tradicional. Enfatizó que «no son una alternativa terapéutica para dejar de fumar, porque no hay evidencia contrastada», a diferencia de medicamentos y tratamientos regulados.
Una estrategia integral de salud pública
El director general de Salud Pública, Pedro Gullón, situó la campaña dentro del Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo aprobado en 2024. Explicó que los tres ejes prioritarios son «conseguir que menos gente empiece a fumar», dejando a un lado los dispositivos como los vapers que pueden incitar a ello, «intentar que las personas que ya fuman dejen de fumar» y «proteger a la población no fumadora y al medioambiente», añadiendo más restricciones en distintas zonas de nuestra vida cotidiana.
Gullón insistió en que los vapeadores no son una herramienta para dejar de fumar, sino un factor de inicio en la adicción. Destacó también la importancia de ampliar los espacios libres de humo y de restringir la publicidad y promoción, dejando claro que se han puesto en marcha «políticas destinadas a que los verdaderos responsables del tabaquismo en España, que es la industria del tabaco, tengan restricciones».
El director general subrayó que la mayoría de la sociedad apoya estas medidas y que los debates sobre la supuesta limitación de libertades son «ficticios», ya que la ciudadanía entiende que «la libertad es la libertad para poder estar saludable».