La ministra de Sanidad, Mónica García, ha comparecido este martes en la Comisión de Sanidad del Congreso para exponer las principales líneas de trabajo de su departamento en la actual legislatura. Durante la sesión, el Grupo Parlamentario Popular le ha planteado una pregunta sobre la reforma del Estatuto Marco, cuestionando si tiene previsto hacer «algo útil» ante el rechazo generalizado que ha suscitado su propuesta entre los profesionales sanitarios.
En su discurso, García ha señalado que la negociación por el Estatuto Marco sigue en marcha con todos los sindicatos presentes del Ámbito Negociación. «Ya se han celebrado más de 30 reuniones con diversas entidades, colegios profesionales y sociedades científicas para avanzar en una reforma necesaria y urgente», ha explicado.
El Estatuto Marco actual de 2003 no se ha modificado ni se ha planteado su reforma en profundidad, «ni los políticos han mostrado esta iniciativa, ni los sindicatos han exigido cambios en el documento«, ha afirmado la ministra. Muchos de los problemas que denuncian los profesionales —y que la ministra ha asegurado que comparte— tienen su origen en ese texto desactualizado. «No se trata solo de actualizarlo, sino de responder a una realidad laboral que ha cambiado profundamente«, ha incidido.
«Ni los políticos han mostrado iniciativa en querer cambiar el Estatuto Marco de 2003, ni los sindicatos han exigido modificaciones en el documento»
Entre las mejoras que ha explicado García en su comparecencia giran en torno a la estabilidad laboral: «Establecer por ley oposiciones cada dos años para reducir la precariedad laboral o incluir la limitación de la jornada laboral, con especial atención a las guardias médicas, cuyo máximo pasaría de 24 a 17 horas«. La ministra considera que la jornada de guardias prolongadas son perjudiciales tanto para profesionales como para pacientes. «Es un compromiso mío como ministra, mejorar las condiciones laborales de los sanitarios», señala la titular del ramo.
García ha reiterado su apoyo a muchas de las reivindicaciones de los profesionales sanitarios, aunque ha matizado que no comparte todas. En particular, ha señalado: «No podemos plantearnos la eliminación de las guardias. Debemos regularlas para que no sean abusivas, pero no pueden desaparecer. No vamos a perder el rumbo«.
Asimismo, cuestiona las declaraciones de los sindicatos médicos y ha aclarado: «Cuando establecemos un límite máximo de jornada —en este caso, pasamos de 48 a 45 horas—, no se permitirá que se trabajen 60 horas. Se introducen límites que no pueden superarse, y por eso también se aplicarán medidas correctoras para garantizar su cumplimiento».
Por primera vez, además, García ha asegurado que se contempla un informe obligatorio de riesgos laborales, «algo inédito hasta ahora«, y se introducen mecanismos correctores para que no se superen los límites de jornada establecidos. «No se trata de imponer un modelo único, sino de dar herramientas y garantizar derechos«.
Reivindicadores ya recogidas
La ministra también subraya que muchas de las reivindicaciones planteadas durante la jornada de huelga ya están recogidas en este segundo borrador. «Me alegra que haya presión y movilización, porque eso ha ayudado a visibilizar demandas legítimas, especialmente tras una pandemia que ha tensionado al máximo el sistema», asegura García.
Asimismo, explica que, respecto al primer borrador filtrado en enero de este año, se han introducido varias modificaciones. Entre ellas, la eliminación de la exclusividad durante los primeros cinco años de formación de los MIR, aunque esta se mantiene para los jefes de servicio y cargos intermedios.
También destaca que el nuevo texto reconoce el tiempo de guardia como tiempo de trabajo efectivo, incluye un capítulo específico dedicado a los investigadores y contempla mejoras en el reconocimiento profesional de todas las categorías, en base al modelo MECES (Marco Español de Cualificaciones para la Educación Superior).
García ha querido aclarar que el Estatuto Marco «regula las condiciones de juego» y no contempla mejoras salariales ni regula las condiciones de jubilación, ya que estas competencias corresponden a las comunidades autónomas. “Si hay organizaciones que están afirmando que el Estatuto Marco mejorará las retribuciones, quiero insistir en que eso no es cierto. Si alguien ha prometido subidas salariales dentro de este marco legal, ha generado falsas expectativas”, ha señalado la ministra.
«Me alegra que haya presión y movilización, porque eso ha ayudado a visibilizar demandas legítimas, especialmente tras una pandemia que ha tensionado al máximo el sistema»
Además, la ministra ha querido subrayar que, aunque comparte muchas de las reivindicaciones de los profesionales sanitarios y respeta sus movilizaciones y huelgas, no está de acuerdo con algunas de sus exigencias. En este sentido, ha señalado: “La enfermería no invade competencias de los médicos. Se trata de ordenar responsabilidades, garantizar la calidad asistencial y proteger los derechos laborales, no de fomentar enfrentamientos entre categorías profesionales”.
Por último, la ministra de Sanidad ha destacado que Sanidad ha mantenido una buena sintonía con muchos de los sindicatos, y que varias de estas organizaciones han mostrado su apoyo a las mejoras incluidas en el nuevo borrador. Sin embargo, ha advertido de que existe el riesgo de que el Estatuto Marco de 2003 siga vigente si no se alcanza un acuerdo.
Con esta reflexión, ha lanzado varias preguntas al conjunto del sector: «¿Queremos seguir con guardias de 24 horas o avanzar hacia modelos más sostenibles? ¿Queremos profesionales desprotegidos frente a las agresiones o contar con un respaldo institucional claro? ¿Queremos modalidades de jubilación realistas o seguir con soluciones parche?».
«No va bien»
Al margen de las críticas que llegan desde los sindicatos, García también ha encontrado la respuesta de la oposición. Elvira Velasco, portavoz del PP en la Comisión de Sanidad, ha subrayado que las negociaciones por el Estatuto Marco «no van por buen camino». De igual modo, la popular ha reclamado a la ministra que aclare a los profesionales sus dudas en temas clave, como son la jubilación anticipada, los puestos de difícil cobertura o los descansos y jornadas.
En este sentido, Velasco ha lamentado que la ministra, con la negociación del Estatuto, «solo haya generado malestar entre los sanitarios con anuncios vacíos como la supresión de las guardias de 24 horas, la exclusividad para los cargos intermedios o la jubilación anticipada».