Mónica García gana peso internacional y mete a España en la mesa de la salud global

En los últimos meses, la ministra se ha incorporado al Consejo Ejecutivo de la OMS, ha impulsado una plataforma global desde Sevilla y ha presentado la Estrategia Nacional de Salud Global ante la Organización Mundial de la Salud

La ministra de Sanidad, Mónica García, ha fortalecido en el último año el peso internacional de España en el ámbito de la salud global, situando a nuestro país como un actor relevante en la gobernanza sanitaria mundial. Su presencia ha estado marcada por una cargada agenda diplomática, la incorporación de España a órganos estratégicos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la promoción de iniciativas propias para impulsar la cooperación multilateral y la equidad sanitaria.

De hecho, su labor humanitaria en Gaza la ha llevado a hacer misiones de rescate como la protagonizada el 31 de julio, en la que se trajeron a España a 13 menores heridos acompañados por 44 familiares para que pudieran ser atendidos en los hospitales de nuestro país. La última operación se ha realizado esta madrugada, trayendo a 19 menores palestinos junto a 73 acompañantes.

España regresa al Consejo Ejecutivo de la OMS

En mayo de 2025, Mónica García fue nombrada miembro del Consejo Ejecutivo de la OMS, lo que supuso el regreso de España a este órgano tras casi dos décadas de ausencia. Con este nombramiento, nuestro país recupera un asiento en el espacio donde se adoptan las decisiones clave sobre políticas de salud global, implementación de resoluciones de la Asamblea Mundial de la Salud y estrategias internacionales de respuesta ante crisis sanitarias.

García fue designada además representante europea dentro del Consejo Ejecutivo, un cargo que refuerza el papel de España como referente regional en el debate sanitario global. Desde su incorporación, la ministra ha participado en la definición de prioridades estratégicas en prevención, salud mental, financiación sanitaria y resiliencia de los sistemas públicos de salud, defendiendo una mayor coordinación entre regiones y organismos internacionales.

Presentación de la Estrategia Nacional de Salud Global ante la OMS

Durante la Asamblea Mundial de la Salud celebrada en Ginebra, la ministra anunció la presentación de la Estrategia Nacional de Salud Global, un documento marco que guiará la acción exterior de España en materia sanitaria. El texto busca alinear las políticas nacionales con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y fortalecer la cooperación técnica con otros países a través de la OMS y del Fondo Mundial para la Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria. Esta estrategia convierte a España en un país proactivo en la formulación de la agenda sanitaria internacional, y no solo en receptor de políticas globales.

Una plataforma internacional desde Sevilla

En julio de 2025, durante una cumbre celebrada en Sevilla, García presentó la Plataforma de Acción Internacional para la Reforma de la Gobernanza Sanitaria Global, un proyecto destinado a articular alianzas entre países, instituciones multilaterales y actores sociales. La iniciativa busca reformar los mecanismos de financiación y cooperación para garantizar una distribución más justa de los recursos sanitarios y reforzar la respuesta global ante emergencias.

Desde Sevilla, la ministra de Sanidad defendió que «la salud no puede depender del código postal» y que los sistemas sanitarios deben considerarse «infraestructuras globales de bienestar y justicia».

Compromiso con el multilateralismo y la cooperación internacional

Mónica García ha reiterado en distintos foros internacionales que España redoblará su compromiso con el multilateralismo, la cooperación internacional y la ciencia frente a futuras pandemias. La ministra defendió que «la salud no tiene fronteras» y que el aprendizaje de la pandemia de la COVID-19 debe consolidarse en un modelo global basado en la solidaridad y la preparación.

Asimismo, ha confirmado que España incrementará su contribución económica a la OMS y apoyará la implementación del Tratado de Pandemias, al que ha calificado como «una oportunidad para compartir conocimiento, capacidades y mecanismos de respuesta entre países». Bajo su liderazgo, el Ministerio de Sanidad ha buscado reforzar la posición de España como interlocutor relevante en la definición de nuevos marcos internacionales de salud pública.

García propone desde Berlín un nuevo modelo financiero para la salud global

El impulso exterior de la ministra se ha reafirmado recientemente en la 17ª Cumbre Mundial de la Salud (World Health Summit) celebrada en Berlín, donde intervino en el evento ‘Transforming Global Health Architecture. En su discurso, defendió la necesidad de reforzar la financiación internacional de la salud y presentó la experiencia española en el modelo de canje de deuda por inversión sanitaria.

«Financiar la salud global es financiar la justicia, los derechos y el futuro. Redistribuir la salud es redistribuir la esperanza, porque la mayor riqueza de nuestras vidas es la salud», declaró García. Explicó que los canjes de deuda por salud son una vía efectiva para que los países con dificultades financieras transformen sus obligaciones de pago en inversiones directas en atención sanitaria y refuerzo de sistemas públicos.

La ministra recordó que España ya ha aplicado este modelo en Camerún, la República Democrática del Congo y Etiopía, redirigiendo 15,5 millones de euros hacia programas de lucha contra el VIH y la malaria. Además, anunció que en julio de 2025 se inaugurará en Sevilla el ‘Centro Global para Canjes de Deuda’, en colaboración con el Banco Mundial, para ayudar a que otros países repliquen estos acuerdos de forma más ágil y transparente.

«Financiar la salud no es un gasto, es una inversión en justicia y crecimiento»

En la misma sesión, García expuso cómo los gobiernos progresistas pueden fortalecer la solidaridad y la responsabilidad global en un contexto de presupuestos ajustados. La ministra respondió recordando que «repensar el sistema global de salud, incluida su financiación, no solo es lo correcto, sino lo inteligente».

«Debemos cooperar y aprovechar la inteligencia de todos los actores del mundo para reconstruir esta arquitectura sanitaria», afirmó García. A su vez, fue tajante con respecto a la necesidad de replantear las fuentes de ingresos: «Seguir con el modelo actual de financiación del desarrollo internacional no será suficiente. Necesitamos fuentes de ingresos nacionales y globales justas y predecibles que protejan los presupuestos de salud tanto en épocas de prosperidad como en tiempos de crisis».

García propuso tres líneas de acción:

  1. Priorizar sistemas fiscales justos y equitativos, como el modelo español de sanidad pública financiado por impuestos generales y gravámenes sobre tabaco, alcohol y bebidas azucaradas.
  2. Promover mecanismos innovadores de financiación solidaria, como el recargo sobre billetes de avión que financió el fondo UNITAID.
  3. Replantear la salud no como un gasto, sino como una inversión y motor de crecimiento económico inclusivo, siguiendo la visión del Consejo de la OMS sobre la economía de la salud para todos.

Por último, la ministra de Sanidad concluyó su intervención dejando claro que «España apoya firmemente esta visión que sitúa la equidad en el centro», dejando claro que el compromiso de su Gobierno «es ampliar la base de la financiación sanitaria más allá de la asistencia tradicional al desarrollo y construir una economía de la salud que importe realmente a las personas».


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