Los consejeros de Sanidad de las comunidades gobernadas por el Partido Popular abandonaron hoy el Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) pocos minutos después de comenzar. El gesto se produce en medio de una fuerte tensión entre el Gobierno central y las autonomías populares por la gestión de los programas de cribado del cáncer.
El origen de esta crisis se remonta al fallo detectado en la Consejería de Salud de Andalucía, que dejó sin diagnosticar a cientos de mujeres en el programa de detección precoz del cáncer de mama. A raíz de ese caso, el Ministerio de Sanidad exigió a todas las comunidades autónomas el envío de los datos completos de sus cribados, con el objetivo de evaluar la situación y garantizar la transparencia. Sin embargo, las regiones gobernadas por el PP se resistieron a entregar la información, alegando un uso político de los datos y criticando la falta de diálogo del Ministerio.
García asegura que los consejeros «tendrán noticias de sus servicios jurídicos»
La ministra de Sanidad, Mónica García, compareció en rueda de prensa tras el abandono del Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud por parte de los consejeros del Partido Popular. Denunció que «el Partido Popular ha boicoteado el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud», aunque matizó que, «sobre todo, lo que ha boicoteado es su credibilidad y su capacidad para gestionar una crisis como es la crisis de los cribados del cáncer de mama y del resto de los cánceres». Aseguró que los representantes populares «han pasado de ser irresponsables a ser, y perdóneme la palabra, a ser cafres».
García lamentó y recalcó que los consejeros del PP «tenían la oportunidad de dar respuesta a los pacientes» y de «dar confianza a sus ciudadanos y ciudadanas», pero «han decidido boicotear la transparencia y la información que deben darle a la ciudadanía». Subrayó que «no han boicoteado a esta ministra ni al Ministerio de Sanidad», sino «la posibilidad de dar respuesta a una crisis de confianza que hay ahora mismo en la sanidad». Explicó que en el Pleno «se aprobaban dos millones de euros, uno para vigilancia epidemiológica del cáncer y otro para reforzar los centros europeos referentes en cáncer en nuestro país», y que eso precisamente «es lo que han boicoteado».
En tono muy crítico, la ministra calificó lo ocurrido de «absolutamente inadmisible» y de «una deslealtad con su ciudadanía y con la confianza de los ciudadanos en su sistema nacional de salud». «Sé que hay consejeros del Partido Popular que hoy están avergonzados de lo que han hecho», declaró. La ministra añadió que no sabe «si esta orden la ha dado Génova 13 o la señora Ayuso desde la Puerta del Sol», acusando al PP de «una guerra absurda contra la transparencia en un momento en el que las pacientes están asustadas y preocupadas por saber si sus programas de cribado están funcionando».
La ministra aseguró que «hoy no solamente han abandonado la transparencia y la información a los y las pacientes». Enumeró que los consejeros populares «han abandonado también los puntos que tenían que ver con la ampliación de la cartera de servicios de cribados neonatales, el aumento hasta los 74 años del cribado de cáncer de colon, a los pacientes con enfermedad de Huntington y el procedimiento para certificar las patologías de las personas expuestas al amianto». A su vez, García lamentó que con el gesto a privado a ciertos pacientes de «verse beneficiados de un centro de referencia en neumología y cirugía torácica».
La ministra de Sanidad recalcó que «los consejeros del Partido Popular han sido incapaces de quitarse la gorra del Partido Popular para entrar a una reunión de trabajo con la gorra de gestores y de consejeros». Afirmó que «a quienes han boicoteado es a su propia ciudadanía» y que desde el Ministerio no pueden «admitir que el Partido Popular diga que es un insulto pedirles información». Anunció que van «a proceder a estudiar todas las vías legales para que los consejeros del Partido Popular den respuesta y den información», y advirtió que los consejeros «van a tener, por supuesto», noticias de sus «servicios jurídicos».
Durante la rueda de prensa, la ministra respondió a las acusaciones del PP de «uso partidista» del Ministerio. Señaló que «pedir información y dar transparencia en mitad de un momento de crisis sanitaria nunca puede ser un insulto, ni nunca puede ser una deslealtad», y defendió que «es la obligación del Ministerio de Sanidad pedir información y pedir datos». Añadió que «los datos no son de la señora Ayuso ni del señor Moreno Bonilla, ni del señor Mañueco, los datos son de los ciudadanos y de las ciudadanas». Recordó que «la transparencia no es una opción, es un requerimiento legal”, y que “no hay vigilancia epidemiológica sin datos».
Finalmente, García acusó al PP de «una estrategia táctica» para desviar la atención de los fallos en el cribado en Andalucía. «Si los consejeros del Partido Popular han hecho hoy este numerito para intentar tapar la vergüenza de Andalucía, están haciendo un pan con unas tortas», declaró. «La desconfianza despertada en Andalucía la han extendido a todas las comunidades del Partido Popular», advirtió, antes de concluir con un mensaje firme: «Esto es absolutamente inadmisible. Es absolutamente imperdonable. Espero que en algún momento rectifiquen, aunque, con la deriva que llevan, creo que no lo van a hacer».
García acusa al PP de «opacidad» y bloqueo
Nada más ocurrir el incidente, la ministra de Sanidad reaccionó con contundencia a través de la red social X antes de declarar en rueda de prensa, donde acusó a los consejeros populares de «seguir ocultando los datos de los cribados del cáncer». En sus palabras, «una muestra más de irresponsabilidad y deslealtad con la ciudadanía y con la sanidad pública». García lamentó que, «mientras mantienen la opacidad con los datos de los cribados, bloquean otros recursos que salvan vidas».
En su mensaje, la ministra ironizó con la presencia de los consejeros en la cena oficial celebrada la noche anterior, señalando que «a la cena no faltaron», en referencia al contraste entre la cordialidad protocolaria y el boicot político durante la sesión. Desde el Ministerio insisten en que la obligación de compartir la información de los programas de cribado está amparada por la ley y responde a criterios de transparencia y seguridad sanitaria.
La crisis abierta entre el Gobierno central y las comunidades del PP añade una nueva fractura en la coordinación del Sistema Nacional de Salud. El gesto del plantón no solo bloquea el avance de medidas concretas contra el cáncer, sino que profundiza la desconfianza entre administraciones en un momento especialmente delicado para la sanidad pública española.
Martínez destaca una «reunión fructífera» y resta importancia al abandono del Pleno
El consejero de Salud del País Vasco, Alberto Martínez, señaló que el País Vasco y el Ministerio han «acordado analizar de manera conjunta los fondos computados» y que «la próxima semana habrá una reunión operativa del equipo técnico entre miembros del Ministerio y del Gobierno Vasco, una reunión bilateral y técnica donde se va a analizar y mejorar el sistema». Añadió que de ese encuentro «se elevará el análisis a una comisión de seguimiento el 24 de noviembre», donde ambos departamentos establecerían «la posibilidad de facturar a las comunidades con acuerdos vía convenio y avanzar en el desarrollo normativo del Foga». Sobre el plantón de los consejeros del PP, afirmó que ha llegado «un poco tarde porque estaba reunido con la ministra y el secretario de Estado» y que le ha «sorprendido ver el escenario tan vacío», dejando claro que desconocía las razones de lo ocurrido y tildando la situación de algo anómalo a lo que no hay que darle demasiada importancia.