En la actualidad, se estima que al menos el 60% de los accidentes cerebrovasculares, el 40% de las demencias y el 35% de las depresiones en la vejez son atribuibles a factores de riesgo modificables, con una considerable superposición debido a una fisiopatología compartida entre estas condiciones. En este sentido, un reciente estudio, publicado en Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry, ha perseguido el objetivo de identificar de manera sistemática los factores de riesgo comunes para estas enfermedades y calcular su impacto relativo en un resultado compuesto.
Así, los investigadores de Mass General Brigham, afiliado a la Universidad de Harvard, han identificado 17 factores modificables que pueden reducir el riesgo de desarrollar enfermedades cerebrales relacionadas con la edad. Además, el estudio reveló una reducción del riesgo de las tres afecciones al modificar cualquiera de los 17 factores identificados. Estos resultados proporcionan evidencia sólida para respaldar el desarrollo de nuevas herramientas, como el Brain Care Score, que podrían ser fundamentales en la prevención de enfermedades cerebrales relacionadas con la edad.
Para llevar a cabo este análisis se realizó una revisión sistemática de la literatura científica en las bases de datos PubMed, Embase y PsycInfo, abarcando el período desde enero de 2000 hasta septiembre de 2023. Se incluyeron metanálisis que reportaban sobre la magnitud del efecto de los factores de riesgo modificables en la incidencia de ictus, demencia y/o enfermedad de Alzheimer.
Los metanálisis más relevantes fueron seleccionados y se calcularon los coeficientes beta (β) ponderados por años de vida ajustados por discapacidad (AVAD) para un resultado compuesto. Posteriormente, los coeficientes β fueron normalizados para evaluar el impacto relativo de los factores identificados.
Posteriormente, los investigadores combinaron estos datos para identificar los factores de riesgo modificables comunes a al menos dos de las tres enfermedades. También estimaron el impacto relativo de cada factor en las medidas de calidad de vida y la mortalidad prematura.
Factores de riesgo compartidos
En conjunto, identificaron varios factores de riesgo comunes a al menos dos de las enfermedades, como la presión arterial, la enfermedad renal, la glucemia en ayunas, el colesterol total, el consumo de alcohol, la dieta, la pérdida auditiva, el dolor, la actividad física, el propósito en la vida, el sueño, el tabaquismo, la interacción social y el estrés.
Entre estos, la hipertensión arterial y la enfermedad renal grave tuvieron el mayor impacto en la incidencia y la carga de accidentes cerebrovasculares, demencia y depresión en la vejez.
Por el contrario, la actividad física y la participación en actividades de ocio con un componente cognitivo, como los rompecabezas, se asociaron con un menor riesgo de enfermedades cerebrales. Sin embargo, los investigadores sugieren que estas asociaciones podrían ser más sintomáticas que causales, ya que las personas que ya padecen enfermedades cerebrales podrían tener menos capacidad para participar en actividades físicas y cognitivas de ocio.
Los investigadores desarrollaron y validaron el Índice de Cuidado Cerebral con el objetivo de medir los esfuerzos destinados a proteger la salud cerebral y proporcionar orientación sobre cómo mejorarla. Este índice ha sido actualizado para reflejar los últimos hallazgos científicos.
Además, los investigadores subrayan la necesidad de realizar más estudios sobre los factores de riesgo modificables de la depresión en la tercera edad y solicitan la realización de un ensayo clínico aleatorizado y controlado para evaluar una intervención basada en el Índice de Cuidado Cerebral.
A medida que la atención médica se vuelve cada vez más compleja, estos hallazgos recuerdan que la prevención de enfermedades puede ser más sencilla de lo que parece, ya que muchas de las enfermedades más comunes comparten los mismos factores de riesgo, lo que hace que la intervención temprana y la modificación de estos factores sean estrategias clave para mejorar la salud a largo plazo.