Johnson & Johnson ha presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO) de 2025 los resultados del estudio fase 1b/2 OrigAMI-4, que evalúa la eficacia y seguridad de la monoterapia subcutánea (SC) con amivantamab (Rybrevant) en carcinoma escamoso de cabeza y cuello (CECC) recurrente o metastásico no relacionado con el virus del papiloma humano, tras progresión a inmunoterapia y quimioterapia basada en platino.
Los datos, presentados durante una sesión oral, muestran una tasa de respuesta global del 45%, con respuestas rápidas, duraderas y una reducción del tamaño tumoral en el 82% de los pacientes.
«Estos resultados representan una de las tasas de respuesta más alentadoras que hemos observado en este contexto tan difícil de tratar, con una durabilidad que podría prolongar el tiempo sin que su enfermedad progrese», destacó Kevin Harrington, investigador principal del estudio y profesor de Terapias Biológicas contra el Cáncer en el Instituto de Investigación Oncológica del Hospital Royal Marsden de Londres.
El carcinoma escamoso de cabeza y cuello recurrente o metastásico continúa siendo una enfermedad con pocas opciones terapéuticas y una supervivencia media de apenas 6 a 9 meses, especialmente en los casos no asociados a infección por VPH. En este escenario, las respuestas con los tratamientos estándar rara vez superan el 20%.
Según explicó Michael Pogorzelski, responsable de Oncología Médica de Tumores de Cabeza y Cuello en el West German Tumor Center (Universidad de Essen, Alemania), en un encuentro virtual en el marco de ESMO 2025: «Estos pacientes, cuando falla la inmunoterapia y la quimioterapia, se enfrentan a una expectativa de vida de apenas unos meses, incluso con el mejor cuidado disponible hoy. Por esa razón, realmente tenemos que progresar en esta área».
Respuestas rápidas y duraderas
El ensayo OrigAMI-4 evaluó amivantamab subcutáneo administrado cada tres semanas en pacientes con CECC recurrente o metastásico no relacionado con el VPH. En la cohorte principal (38 pacientes), la tasa de respuesta global fue del 45%, con una mediana de tiempo hasta la primera respuesta de 6,4 semanas y una mediana de duración de la respuesta de 7,2 meses. Además, el 82% de los pacientes mostró una reducción de las lesiones objetivo, la supervivencia libre de progresión fue de 6,8 meses y la supervivencia global aún no se había alcanzado al cierre del análisis.
«Vimos respuestas muy rápidas, algunas ya visibles en los primeros escáneres, con reducciones tumorales de hasta el 65% en pocas semanas», subrayó Pogorzelski. «Y lo más importante: esas respuestas se mantienen. Entre los respondedores, la mediana de duración de la respuesta fue de más de siete meses y la mayoría continúa en tratamiento».
Doble diana
Amivantamab es una anticuerpo biespecífico totalmente humano que actúa sobre EGFR y MET, dos vías implicadas en el desarrollo y progresión de numerosos tumores sólidos, incluidos los de cabeza y cuello. Su mecanismo de acción combina la inhibición de las señales proliferativas con la activación del sistema inmunitario frente a las células tumorales.
«Hasta el 90% de los carcinomas escamosos de cabeza y cuello sobreexpresan EGFR y MET, lo que convierte a estos receptores en dianas terapéuticas muy atractivas», señaló Pogorzelski. «Amivantamab está posicionado de manera única para aprovechar esta doble vía, al bloquear simultáneamente ambos receptores y activar la respuesta inmune del paciente».
En cuanto al perfil de seguridad, los resultados fueron coherentes con estudios previos. Entre los 86 pacientes tratados, los efectos adversos más frecuentes fueron fatiga (31%), hipoalbuminemia (31%), estomatitis (23%) y dermatitis acneiforme (20%). Solo el 7% experimentó reacciones relacionadas con la administración, todas ellas de grado leve o moderado. «La formulación subcutánea de amivantamab es bien tolerada, con una tasa baja de reacciones y sin nuevas señales de seguridad», recalcó Pogorzelski.
Expandiendo fronteras
La compañía ha anunciado el inicio del ensayo fase 3 OrigAMI-5, que evaluará amivantamab SC en primera línea, en combinación con pembrolizumab y quimioterapia basada en platino, frente al estándar actual (5-fluorouracilo más pembrolizumab y platino).
En el encuentro virtual, Mark Wildgust, vicepresidente global de Medical Affairs en Oncología de Johnson & Johnson, situó estos avances dentro de una estrategia más amplia para redefinir el tratamiento de los tumores sólidos. «Amivantamab es un ejemplo de cómo estamos desarrollando terapias que actúan sobre múltiples dianas y aprovechan el sistema inmunitario para cambiar los resultados de los pacientes», afirmó. «Nuestra ambición es redefinir lo que es posible, no solo en cáncer de pulmón, sino también en otros tumores que expresan EGFR o MET, como el colorrectal y el de cabeza y cuello».
Así, Mehregan Nematian, directora del Área Terapéutica de Tumores Sólidos en Johnson & Johnson Innovative Medicine (Alemania), subrayó que «estos datos ofrecen esperanza para el futuro del tratamiento de los cánceres de cabeza y cuello, una de las áreas con mayores necesidades no cubiertas en oncología». Añadió que la compañía está comprometida en «impulsar terapias basadas en la biología de la enfermedad, la medicina de precisión y nuevas tecnologías de administración de fármacos, con el fin de transformar el cuidado y la calidad de vida de los pacientes».